Licito mi voto. Por Edison Otero. Filósofo
Contrariando una de nuestras costumbres más enraizadas, planteo lo que sigue con la suficiente y casi desproporcionada antelación. He decidido abrir una licitación para que quienes lo deseen, personas u organizaciones, compitan para obtener mi voto en las elecciones presidenciales del próximo año.
Por cierto, no descarto la posibilidad de que no haya ni el más mínimo interés, dado que no tengo fortuna, no manejo una red de poderes fácticos, no pertenezco a ningún grupo económico poderoso, no formo parte de ningún directorio de empresas, ni alcanzo a rozar la zona de tráfico de influencias de ningún personaje político; podría alargar esta enumeración, pero temo que el ya escaso interés que pudiera generar esta licitación podría desvanecerse, o licuarse, para decirlo con la jerga de algunos intelectuales europeos de moda.
Como toda licitación que se precie de tal, los competidores deberán cumplir con algunos requisitos sin los cuales quedarán automáticamente descartados. En primer lugar, habrán de atacar de frente y sin desmayo los factores que originan, reproducen y multiplican las irritantes desigualdades que segregan a los chilenos, para lo cual deberán comprometerse por desarticular la transversalidad los intereses auto-referentes de la clase política y la clase empresarial. En segundo lugar, someterán a plebiscito la modificación del sistema electoral e introducirán mecanismos que impidan el conflicto de intereses. En tercer lugar, procederán a desarrollar una verdadera reforma tributaria, que signifique que los que más tienen paguen más y les quiten sus irritantes privilegios.
En cuarto lugar, deberán generar fiscalizaciones que impidan la operación indiscriminada de los mercados financieros. En quinto lugar, deberán re-estructurar los sistema de las AFP y las Isapres, desarmando las colusiones financieras con las que esquilman a los cotizantes, introduciendo regulaciones serias en las relaciones entre los laboratorios, las clínicas privadas y las farmacias.
Deberán comprometerse, en sexto lugar, a restablecer la legitimidad y la influencia de la educación pública, en todos los niveles del sistema educacional, superando los objetivos cuantitativos de ingreso al sistema y normando estándares en materia de calidad, al tiempo que establezcan instituciones confiables para la fiscalización financiera y los procesos de formación de profesionales. El sistema de educación deberá definir como objetivos suyos la formación de ciudadanos críticos, con vocación de servicio al país y no a su exclusivo éxito personal, preocupados de la defensa de una democracia real, participativa e inclusiva. Se creará, además, el Ministerio del Desarrollo Científico y Tecnológico.
Deberán pronunciarse, en séptimo lugar, a favor de políticas públicas que dejen de descansar en la asistencialidad y en la caridad. Deberán comprometerse en la eliminación drástica de todo tipo de discriminaciones en materia laboral, de salud, educacional y cultural. Deberán perseguir con igual rigor al delito común y al de cuello y corbata. Deberán proteger, con particular cuidado, la integridad de los menores, no importa la alcurnia o la vestimenta de quienes pretenden abusarlos.
Asumirán el compromiso de proteger la decisión de las personas en materia de aborto, píldora del día después, eutanasia voluntaria y la administración de su opciones sexuales y de su propia intimidad, así como otros temas morales sustantivos. Se comprometerán a generar un sistema de transporte más barato y diverso, a disminuir las jornadas laborales abusivas, a subir significativamente el salario mínimo, a traspasar poder político, legislativo y judicial a las regiones.
En fin, se trata de una lista demasiado larga como incluir todos los detalles.. No obstante, los postulantes a esta licitación habrán de someterse sin excepciones a una máquina detectora de mentiras en versión perfeccionada, con el propósito de dejar fuera a todos los que se comprometen por escrito pero que no tienen ni la menor intención de respetar los compromisos adquiridos. Tendrán que pasar, igualmente, el examen de la MátrixGatopardezca, una tecnología de avanzada, que permite identificar cualquier intento de pasar gato por liebre, y es capaz de detectar disfraces, efectos especiales retóricos y maniobras de mimetización.
Se levantará un acta pública con los resultados, incluyendo la posibilidad de que esta licitación se declare desierta, ya sea porque nadie de los postulantes califique o porque, lisa y llanamente, nadie haga llegar sus antecedentes.























