Increíble, pero cierto: contra todos los pronósticos, México gana la final de fútbol en Londres 2012, derrotando a Brasil por 2-1.
Fue un partido emocionante. Con toda justicia, se impuso el cuadro azteca. Brasil se confundió. La “maldición olímpica” que les persigue, siguió vigente.
A los 20 segundos de iniciado el duelo, México presiona la salida brasileña, el volante izquierdo Aquino captura un balón que el defensor brasileño Rafael Silva juega hacia el centro, y se lo da al delantero Olivio Peralta, quien saca un disparo de 25 metros que se cuela en el vertical derecho.
La jugada descrita quedó desde ese instante, y para siempre, en la memoria de los aficionados aztecas, y probablemente también en los de Brasil, señalando al “gran culpable”, Rafael. Sorpresa total en Wembley, que lució un lleno total.
El juego continuó con los mexicanos controlando los tibios embates de los de Neymar, quienes a la media hora se vieron reforzados con el ingreso de Hulk, pero el equipo verde armó dos líneas de 4 defensores impidiendo las maniobras de la verdeamarilla, dejando a Marcos Fabián y Peralta arriba.
Esta fórmula resultó certera, porque tras superar 15 minutos de asedio brasileño, los mexicanos comenzaron a generar ataques aprovechando el adelantamiento sus rivales.
A los 63 minutos, México tuvo oportunidad de oro para aumentar la cuenta. La defensa brasileña erró un despeje que rebotó en Fabián, éste tiró de espaldas al arco y salva el horizontal.
Cinco minutos después, marca Peralta pero estaba adelantado, por lo que se anula el gol, y tres minutos después cabecea Fabián, sin arquero, y la pelota roza el travesaño.
Hasta que se llega a los 74’, Fabián sirve tiro libre desde la derecha al punto del penal y, de nuevo Peralta, aparece desde el sector izquierdo, libre de marca, cabecea al palo izquierdo e instala el 2-0.
Reaparecen los fantasmas y las maldiciones en los brasileños, que nunca han logrado el oro olímpico en fútbol.
En los 15 minutos finales se vivieron escenas emocionantes, con los brasileños luchando por el descuento y los mexicanos defendiendo y contragolpeando sin pausa.
En el minuto 90, Hulk alcanza el ansiado descuento, tras recoger un largo pase de Marcelo. Un minuto después Fabián se pierde la tercera cifra; luego, el que se lo pierde es Oscar, solo frente al arco mexicano, falla de cabeza. Increíble.
Eso fue a veinte segundos del final. Oro para México, plata para Brasil, bronce para Corea del Sur, que derrotó a Japón por el tercer lugar. Mano Meneses, el DT brasileño, podría perder su cargo con vistas al Mundial del 2014. La “maldición olímpica” sigue vigente.




















