Oh I'm just counting

Dueña de conocido sex shop reveló a Cambio21 las curiosas peticiones de su clientela. Imperdible

Por Luis Casanova R.
 
 
Con la humildad a flor de labios, Jane Morgan, dueña del sex shop “Japi Jane”, dice que no es experta en sexo, aunque sabe y tiene muy claro que gracias a su irrupción en Chile -hace más de una década- el mercado de los juguetes eróticos y para adultos subió de nivel transversalmente.
 
En entrevista con Cambio21, nos aclaró que es contraria a las muñecas inflables. Sin embargo, admite que el número de clientes masculinos subió, como asimismo la exigencia respecto a artículos lo más realistas posibles.
 
Dos cosas hay que entender: el “Día del Amor” se puede celebrar en cualquier momento del año y usted es libre de hacer lo que quiera con su cuerpo. ¿Se atreve?
 
No a los patas negras
 
- ¿Cuánto cambian las ventas para el Día de San Valentín?
- ¡Sustancialmente te puedo decir! De hecho, febrero es el mes de más altas ventas de todo el año en Japi Jane. ¿Qué significa eso? Que vendemos más en febrero que para la Navidad en diciembre.
 
- ¿Cómo se cuantifica el desglose de esas ventas?
- En general, durante el año es bastante parejo para hombres y mujeres, pero en esta fecha vemos un aumento de las compras de regalos de parte de los hombres para sus parejas mujeres. Entonces, es como una época especial en cuanto a las visitas de los hombres, lo que es muy bueno.
 
- ¿Influye en algo la nueva celebración que es tendencia hace algunos años, como es el Día del Amante cada 13 de febrero?
- Mira, la verdad es que todavía no se ha dado mucho eso. De hecho, yo no lo fomento, porque encuentro que está un poco en contra de la filosofía que tiene la tienda. Lo que pasa con la pareja oficial, digamos, es que la gente quiere experimentar con todas sus fantasías, pero con una buena comunicación y relación sexual. Y eso se puede hacer en conjunto, no hay necesidad de tener un o una amante. Lo que sí me gusta decir es que el Día del Amor, más que San Valentín, tiene que ver con el amor propio. Por ejemplo, las mujeres que están solteras en este día toman la iniciativa de venir a comprar un juguete para ocuparla solita. Por eso que el 14 de febrero es el Día del Amor, lo que incluye el amor de todo tipo. ¿No es cierto? Así que lo de los amantes no corre para mí.
 
¡Reponedores de prepucios!
 
- Este negocio lleva alrededor de doce años en Chile. ¿Con qué te encontraste cuando se abrieron las puertas?
- A ver, creo que bastante más vergüenza que otra cosa. Nadie estaba muy en contra o escandalizado. Nunca tuve y nunca me encontré con mala onda, sí había mucho desconocimiento. De hecho, mi trabajo en estos doce años ha sido ir normalizando el uso de estos aparatos para todo tipo de personas. Así la gente se ha dado cuenta de que no solamente se trata de problemas, sino que también de fetiches. No se trata de gente rara. Son cosas para todo el mundo. O sea, mi público es cualquier chileno mayor de 18 años. Es decir, todos.
 
- ¿Y ahora, en pleno 2018, qué es lo que tenemos?
- Lo que puedo definir es que mis compradores son gente común y corriente. Hace diez años las mujeres más pioneras y modernas eran las que seguían el estilo “Sex and the city” (serie de TV). Ahora eso no es así. Vienen mamás, papás, abuelos y gente normal.
 
- ¿Cómo se atiende a los clientes que van por primera vez a tus locales? ¿Hay usar pedagogía para enseñar algunos conceptos?
- ¡Muy buena pregunta! A mí y a todos nuestros vendedores que trabajan aquí nos gusta decir que somos casi una “mini consulta sexual” con “sexólogos altamente capacitados”. Es más, se destina media hora promedio por cliente. Al final, no es tan rápido, aunque obviamente ya tenemos clientes frecuentes y gente que entra y ya sabe comprar lo que quiere y luego se va. Ahora, normalmente la gente viene, quiere pasear por toda la tienda y aunque no quiere ver lencería, la ve igual. Por eso que importa mucho tener paciencia para atender y responder con empatía. Nosotros contestamos todas las dudas, pero no suponiendo nada. No vamos a empujar nuestros prejuicios ni nada parecido. Estamos atentos.
 
- ¿Cuáles han sido las preguntas más extrañas que te han hecho?
- Mira, creo que no existe ninguna pregunta tonta, que es un poco la filosofía gringa que ocupamos, porque, al final, la única pregunta tonta es qué es lo que no has hecho. Ahora, lo más extraño fue una vez que me preguntaron si había reponedores de prepucios y regeneradores de himen (ríe). Esos son dos productos que son bastantes más médicos y que no tienen nada que ver con nuestra línea (ríe). Es gente que quiere recuperar sus estados anteriores, lo que claramente no es posible.
 
Libertad total
 
- Actualmente el contexto social es de una discusión sobre la “mujer objeto”, el “cosismo”, el uso del cuerpo, etc…
- ¡Siii!
 
- ¿Cómo calzas en este tipo de debates, donde indefectiblemente se tiene que hablar de fetiches y temas sexuales? ¿De qué forma lo abordas?
- Yo lo abordo en el sentido de que todo se resuelve entendiendo algo: la sexualidad de cada uno es de cada uno. La sexualidad de nosotras las mujeres es nuestra y la podemos manejar como queramos. Cada uno tiene sus límites y sus pudores. Algunos quieren mostrar más y otros menos. Pero a la hora de decidir qué hace uno con su sexualidad y su cuerpo, si lo queremos hacer solas, compartir con alguien o con muchas personas, las mujeres deben entender que su sexualidad es suya y es libre de hacer lo que quiera, sin presiones y sin coerciones. Y eso está bien. Con tal de que no le hagan daño a nadie y que entiendan que son dueñas de su propia sexualidad, ahí cada una lo maneja como quiere.
 
- Te lo preguntaba porque en los medios y las redes sociales se alega que se muestra mucho y que el uso del cuerpo femenino tiende a favorecer a los hombres de manera machista.
- A ver, lo que pasa con esas mujeres, es que al final es como que ellas lo hacen porque a ellos les da placer. ¿A ellas les da algún beneficio y sienten que lo que hacen con su cuerpo no es presionado? Si es así, entonces eso está dentro de un buen manejo de su imagen. Lo que ocurre es que antiguamente estas cosas estaban manejadas por influencias masculinas o se hacían con otras intenciones. Al final depende de cuán manipulado esté el tema.
 
- ¿Qué pasa con los hombres? ¿Nosotros hemos evolucionado o vamos para atrás en la cuestión sexual?
- ¡Puuu, super bien poh! Es una de las cosas que me tiene más orgullosa. Antes el 50% de los hombres me decía que los juguetes eran su competencia, alegaban que sus mujeres no sabían lo que estaban haciendo y que los querían reemplazar (por consoladores). Era muy normal escuchar eso. Ahora me dicen: “voy a quedar como rey, este es mi aliado, vengo acá para potenciarme”. Entonces, es un cambio radical. No hay que pensar que los juguetes y los adminículos que tenemos en la tienda son “amenazas a”. Al revés, son complementos. Y los hombres lo están entendiendo muy bien. Han evolucionando mucho.
 
- ¿Se venden de buena manera los juguetes y simuladores para hombres?
- ¡Absolutamente! Eso al final tiene que ver con mi modelo de negocios. Yo empecé con una empresa más orientada para las mujeres y las parejas. Eso era lo que hacía falta, dado que había tiendas para hombres. Sin embargo, con el tiempo quisimos atenderlos a todos. Por lo mismo, ha crecido la venta directa masculina porque ofrezco alternativas solamente para ellos. Hay un buen diálogo y me van pidiendo cosas, aunque hay productos que no vendo, como las muñecas (inflables). Nunca las voy a vender, porque tampoco los hombres piden mucho de eso aun cuando en el mundo se vendan bastante las muñecas más realistas.
 
Sexo a distancia
 
- ¿Qué vendría a ser lo más innovador que tienes en el mercado?
- Tengo juguetes que se manejan con Bluetooth y a distancia.
 
- ¡Nooo!
- ¡Siii! De hecho, te voy a mandar un link (enlace) para que los veas y conozcas. Hay uno que es el favorito de las parejas, que se llama “We vibe sync”, que sirve cuando se vive a distancia y que se puede controlar a través de una aplicación en el Smartphone. Ese es muy bueno.
 
- ¿Y cuánto vale?
- Más de cien mil pesos.
 
- La pareja puede pagarla a medias o “miti y mota”.
- ¡Siii, exactamente!
 
- ¿Es cierto que organizas fiestas a domicilio?
- A ver, las fiestas también han ido evolucionando. Antes eran simples ventas de artículos a domicilio, lo que con los años fue perdiendo novedad. Ahora lo que hacemos son talleres de educación sexual en casa, las que incluyen dinámicas, juegos, interacción y todo lo demás. Ya no involucra venta de productos, porque eso pueden hacerlo on-line o en las tiendas. Japi Jane va a tu casa a abrir un espacio de conversación y para que los amigos jueguen y aprendan. Es muy divertido. Lo hacemos en ámbito de fiesta y con material didáctico.
 
- ¿Con un traguito y picoteo? Digo para que la gente afloje un poco.
- Absolutamente sí. Siempre. Igual la gente ahora nos recibe ansiosa y con ganas de compartir y hablar. Tuvimos que evolucionar un poco la dinámica, porque las personas ya no tienen vergüenza ni pudor. Por lo mismo, llegar a vender juguetes ya no tiene ninguna novedad. Una tiene que llegar a desafiar.
 
“Experta en escuchar”
 
“Me falta saber más sobre el sexo. Todos los días aprendo algo nuevo. Yo no soy experta en sexo, soy experta en escuchar, compartir y compilar lo que me dice la gente. Tengo un diplomado en sexualidad como base, pero lo que hago todos los años es viajar a varias ferias y foros internacionales de la industria para conocer los nuevos juguetes y las nuevas tendencias en la sexualidad en general”.
 
Chao porno
 
“La utilidad de las películas depende de cada pareja. Al final hay algunas mujeres que todavía se ponen incómodas con este tema. Eso sí, más que películas, como las pornográficas, que hoy se ven en línea y que son muy cortas por la web o WhatsApp, la tendencia es ver videos amateurs y hechos por gente real en sus casas, caseros como les dicen acá. Este tipo de videos están haciendo un gran aporte, reemplazando a la industria tradicional que ya está quedando atrás. Por lo tanto, ya no queda espacio para las películas y las estrellas porno. Todo es autogestionado. Algo así como Instagram, pero con nuevas ideas y sin imposiciones de ningún tipo y con las reglas de cada uno”.