Oh I'm just counting

Editorial: El exitismo gubernamental y la realidad cotidiana de las mayorías

Tal como lo anticipamos había “un desplome de Piñera en las encuestas”; cuestión que ya no hubo dudas al conocer las encuestas más serias del mercado como CEP y Criteria, que ratificaron que la aprobación había caído al 37% de la ciudadanía, evaporándose así el apoyo ganado en la segunda vuelta presidencial.
 
Se equivocaron los que vieron en Piñera dos una reedición del proceso Aylwin, e incluso influyeron en debates de algunos partidos políticos para re-editar política de los acuerdos de inicios de los 90’. La misma CEP compara que a nueve  meses de gobierno de Aylwin tenía un apoyo del 60% en los sectores urbanos y Piñera ahora sólo tiene 35%; claramente Piñera dos no es Aylwin y se equivocaron rotundamente -una vez más- los que postularon esa tesis en el debate político.
 
La principal debilidad de Piñera dos es que “no cumple lo que prometió”. Su discurso es exitista -cuando la economía crecía 5,2% en el segundo trimestre lo repitió en tres cadenas nacionales- y ahora la economía se desaceleró creció 2,8% en 3er trimestre y según jefe de estudio de Scotiabank se vienen el IMACEC pobres para noviembre y diciembre de 2% y 2,5% por un menor consumo-; pero el exitismo lo repiten sus ministros de Hacienda y Economía que son los ministros peor evaluados por la ciudadanía, junto al Ministro Chadwick.
 
La ciudadanía escucha ese discurso exitista –que sólo lo pueden apoyar en La Dehesa- y lo contrasta con su realidad de salarios estancados -según INE crece 0,1% real-, de que no hay más posibilidades de empleo y concluye que este gobierno sólo favorece a algunos, a la minoría de siempre.
 
Aquí se produce el desacople entre exitismo gubernamental y la realidad cotidiana de la clase media y las familias vulnerables que se ha traducido en una caída de la aprobación a Piñera al piso de 37% (35% en sectores urbanos según CEP) y un aumento explosivo de la desaprobación que en Criteria llega a 51%.
 
Las cuñas exitistas de los ministros Larraín y Valente no son creíbles para la ciudadanía: sólo 25% está de acuerdo que “el país está creciendo económicamente”, sólo 18% respalda aquella afirmación de que aumentaron posibilidades de encontrar empleo y eso explica que el gobierno de Piñera ha perdido apoyo en las clases medias y en los sectores vulnerables que le dieron la diferencia decisiva para ganar en la segunda vuelta en diciembre pasado.
 
La CEP reveló que el anuncio de la Reforma de Pensiones planteada por Piñera llevó el tema a convertirse en principal preocupación ciudadana. Hoy ya hay cerca de 700.000 pensionados AFP’s que reciben pensiones miserables ($203.000 pensión promedio AFP’s sin APS y $160.000 pensión AFP’s promedio para mujeres sin APS) que saben que la capitalización  individual de las AFP’s no generan buenas pensiones y resulta inconcebible que formula de Piñera sólo consolide la lógica del ahorro individual de las AFP’s, se postergue por cuarenta años una solución al tema de las pensiones y crea un estrés fiscal con nuevos beneficios de cargo fiscal por US$ 3.500 millones -cuyo régimen se alcanza en diez años más-que no tienen un claro financiamiento fiscal que aumentará endeudamiento de futuros gobiernos.
 
En este nuevo escenario político resultaría razonable que hubiera una propuesta coordinada y unitaria de los sectores que creen en la solidaridad social para avanzar hacia un nuevo sistema mixto de pensiones donde la mayor cotización previsional se pudiera “solidarizar” y financiará así un Fondo con solidaridad intra e intergeneracional que permitirá mejorar ahora -y no en 40 años más- las actuales pensiones de AFP’s en 20% a los doce  meses de vigencia de una nueva ley de pensiones solidarias.
 
Mejorar las pensiones –que es prioridad nacional como lo prueba la CEP- requiere propuestas viables como es avanzar hacia un sistema mixto, donde haya un fondo solidario administrado por un ente público profesionalizado que muestre que ese camino es más efectivo que el ahorro individual donde cada cual se rasca con sus propias uñas.
 
La oposición que es mayoría en el Congreso debiera modificar el proyecto de pensiones pro AFPs de Piñera en un nuevo proyecto que instale la solidaridad en sistema previsional y así generar mejores pensiones