Oh I'm just counting

Este es el asesino xenófobo, ultra derechista y fascista que admira a Trump y que mostró sus 49 crimenes en facebook Live en una cámara en Nueva Zelanda. Ver video

El autor de la matanza en Christchurch, Nueva Zelanda, se define a sí mismo en un texto -repleto de un ideario radical y xenófobo- como un joven "australiano" de 28 años, "blanco", una condición en la que incide orgulloso de sus propias limitaciones.
 
"Me interesó muy poco mi educación durante los años de colegio. Apenas logré un aprobado. No fui a la universidad. No me interesaba nada de lo que podía estudiar ahí", escribió quien dijo llamarse Brenton Tarrant.
 
Sin embargo, su escasa capacitación no le impidió lanzarse a escribir un decálogo de 74 páginas con el que pretendía explicar la masacre que cometió en dos mezquitas de la mayor ciudad de la Isla Sur del país, donde acabó con la vida de al menos 49 personas e hirió a casi medio centenar.
 
Entre las víctimas, 41 fueron abatidas en la mezquita de Al Nur, otras siete fallecieron tiroteadas en la del suburbio de Linwood de esta urbe de 400.000 habitantes, y una mas murió en el hospital.
 
Antes de cometer la terrible matanza, Tarrant publicó esa especie de testamento ideológico en Internet y preparó la retransmisión en directo de su acción, que grabó durante 17 minutos con una cámara que portaba en un casco.


Dos años de planificación

El odio que destila su texto hacia el Islam y los inmigrantes resulta irónico, ya que muchas de las razones que esgrime para haber protagonizado este suceso son las mismas que usó el Estados Islámico para defender sus brutales crímenes. Se habla de "venganza", de "provocar la acción de los enemigos de mi pueblo y después se enfrenten a la reacción final" (supuestamente de los ejércitos occidentales), de buscar la "polarización" de Europa, de "crear una atmósfera de miedo" y hasta de querer una "guerra civil" en EEUU que divida las muchas razas que conforman ese país.

Tarrant exhibe sin reparo su animadversión radical hacia ese colectivo, del que curiosamente también formaría parte si se confirma que es australiano. Para intentar sobrellevar esa flagrante contradicción, el autor de la matanza aduce que él es "europeo" y por tanto no amenaza los hipotéticos "valores" de Nueva Zelanda. "Tenemos que aplastar la inmigración. Soy un racista, creo que las diferencias raciales", proclama el ultraderechista.

El joven admite sin complejos que se trata de una acción "terrorista". "Por definición lo es", apunta, pero prefiere otorgarle una vez más la misma envoltura ideológica que usaban los militantes del "califato" para sus desvaríos: "yo lo considero una acción guerrillera contra una fuerza de ocupación", argumenta.