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Especial Cambio21: La depresión es una enfermedad que mata a paso lento

Es una enfermedad clínica severa, que afecta a una gran masa de personas en el mundo, ellas se sienten “tristes” en algunos días en específico, y las posibles causas que influyen en esta condición pueden ser de fuentes biológicas, psicológicas y sociales de angustia.
 
Los síntomas que influyen en esta enfermedad son
 
Sentirse triste o “vacío”
-Pérdida de interés en sus actividades favoritas
-Aumento o pérdida del apetito
-No poder dormir o dormir demasiado
-Sentirse muy cansado
-Sentirse sin esperanzas, irritable, ansioso o culpable
-Dolores de cabeza, calambres o problemas digestivos
-Ideas de muerte o de suicidio.
La depresión puede comenzar a cualquier edad, pero suele empezar en la juventud o en adultos jóvenes. Es mucho más común en las mujeres. Las mujeres también pueden tener depresión posparto después de dar a luz.
Algunas personas tienen un trastorno afectivo estacional en el invierno. La depresión es una parte del trastorno bipolar. Existen tratamientos eficaces para la depresión, incluyendo antidepresivos y terapia de conversación, o ambos a la vez.
 
Si existe una verdadera enfermedad silenciosa es la depresión. En muchas sociedades sigue siendo tabú y el individuo no solo tiene que combatir la enfermedad en sí, sino también el estigma asociado a ella. En lugar de encontrar apoyo como lo haría en caso de tener un cáncer o una lesión física, encuentra incomprensión y arrastra la vergüenza de una enfermedad aún estigmatizada. De esta manera, las consecuencias de una precaria salud mental, como el suicidio, se elevan alarmantemente. El número de suicidios por esta enfermedad duplica al de los muertos por accidentes de tránsito. Algunos creen que la depresión se puede superar con mera fuerza de voluntad, y no con un tratamiento adecuado.
 
La depresión se caracteriza por una tristeza persistente y por la pérdida de interés en las actividades con las que normalmente se disfruta. La depresión juvenil es aún más difícil de prevenir, ya que el concepto de la adolescencia y juventud son tiempos felices libres de preocupación está encontrado con la realidad.
En el caso de los niños y jóvenes, otros síntomas de esta enfermedad son el retraimiento, la irritabilidad, el llanto excesivo, la dificultad para concentrarse en la escuela, cambios en el apetito o dormir más o menos de lo normal. Y aunque esta enfermedad ocurre durante la adolescencia, si esta no es tratada puede arraigarse a la adultez y generar mayores problemas en la salud. Los adolescentes con depresión mayor o trastorno bipolar están expuestos a un aumento de riesgo de padecer ataques cardíacos. La prevalencia de la depresión continúa aumentando en todo el mundo.
 
Una investigación realizada en jóvenes  encontró que el curso de la enfermedad mental en edades tempranas es más crónico y de mayor duración debido a que los jóvenes rara vez reciben tratamiento para su trastorno y, aquellos que lo reciben, tardaron mucho tiempo en buscar atención.
 
Estar rodeado de un entorno violento también influye negativamente en la salud mental. Ser víctima o testigo de un acto de violencia o bullying es uno de los factores que puede desencadenar un trauma sobre todo si no se cuenta con mecanismos internos y apoyo profesional para afrontarlo.
 
Es un buen momento para hablar de esta enfermedad y recordar algunas de las sugerencias de los especialistas hacia los padres y las personas más cercanas a los adolescentes (profesores, familiares) para atajarla y ayudar a los más jóvenes a superarla:
Conoce el entorno de tu hijo o hija y habla con personas de su confianza que lo conozcan.
Pide consejos a un profesional de la salud. En caso de depresiones leves no hará falta seguir un tratamiento farmacológico, terapia será suficiente.
Protege a tus hijos frente a un estrés excesivo, maltrato o violencia.
Presta especial atención al bienestar de tu hijo durante cambios vitales como una nueva escuela o la llegada de la pubertad.
 
Anima a tus hijos a dormir suficientes horas, a comer regularmente, a tener aficiones y a realizar alguna actividad física que les ayude a canalizar el estrés.