Carolina Goic: “No podemos ser esclavos de la encuestitis"

“Si uno aplica estándar ético, que va más allá de lo legal”, el millonario derechista no da el ancho, dice. “Es evidente, él mismo se acusa de tener tejado de vidrio en esta materia”.

Por Mario López M.

Enarbolando la bandera de la ética en la política y en la vida nacional, su discurso hace sentido a importantes sectores de independientes. “No soy de las de barrer debajo de la alfombra los problemas”, dijo y aplicó tijera.

En momentos en que el país se debate en una seria crisis de credibilidad en sus instituciones, incluso más allá de la política y que alcanza desde la Iglesia hasta los militares, pasando por el Poder Judicial, las Isapre, AFP, carabineros, empresarios y desde luego partidos políticos, la voz de Carolina Goic se ha transformado en hechos, no muy común en la clase política, ordenando su propio partido, la DC, buscando erradicar de él las malas prácticas, según  ha dicho.

Incluso desde los distintos sectores, algunos antagónicos a su candidatura, han salido palabras de reconocimiento y aliento. “Todos los candidatos presidenciales me mandaron un tuit (mensaje de redes sociales) apoyando y sumándose a esto de tener un estándar ético, salvo Sebastián Piñera”, aclaró. Al paso de asegurar que “Es evidente, él mismo se acusa de tener tejado de vidrio en esta materia. Y eso es algo que tiene que responder. Me parece que instalar esta dimensión ética sobre cómo hacemos las cosas, en como enfrentamos la discusión sobre el futuro del país, es un tremendo aporte de mi candidatura”.

La ética no depende de las encuestas

Y los resultados pareciera que comenzaron a darse el día mismo que optó, dolida por la quitada de piso que le hiciera su propio partido, por poner es la congeladora su candidatura. Desde improvisadas “velatones”, recolección de miles de firmas de militantes, simpatizantes, adherentes e independientes, hasta la preocupación de la prensa que este pasado domingo llegó a dedicar en los dos medios del duopolio, 12 páginas dedicadas a ella.

Si hasta Cadem, acostumbrada a manejar las cifras semana a semana y que no le daba ninguna opción (la candidata del 1% la llamó Cecilia Pérez, escudera de Piñera en el programa Estado Nacional de TVN), debió reconocer que en solo 5 días había subido a un 6% de intención de voto y que un 59% opinaba que debía seguir adelante con su candidatura. Claro, ahora no vamos a validar a esta encuestadora de un exfuncionario de Piñera, pero al menos da cuenta que no pueden seguir tapando el sol con un dedo. Y eso vale además para las otras candidaturas.

Y a propósito de dicho tema, Carolina Goic fue enfática en señalar que “no podemos ser esclavos de la encuestitis (…) si esta fuera una candidatura tan baja no habría tanta preocupación hacia mí”, dijo, agregando que el énfasis debe ser “la entrega de señales para la ciudadanía”, insistiendo en la necesaria coherencia por sobre la conveniencia, aunque ello implique perder cuotas de poder, porque la gente no entiende esas conductas de “arreglarse” entre los políticos y demanda un nuevo estilo, que se declara dispuesta a cumplir.

Camino sin retorno

“Creo que si hay algo que me caracteriza es tratar de actuar con el máximo de coherencia. Yo soy de las que creen que uno se juega una opción. Incluso, muchas veces, si no hay agua para la piscina, vale la pena jugársela. Y eso es lo que pasó esta semana. Creo que el camino de la transparencia, de la verdad, de la ética, es un camino sin retorno”, afirmó Goic, advirtiendo de paso: “En eso quiero ser clara: no hablo desde la superioridad, no soy ni más ni menos que cualquier otro. Tampoco soy la justiciera. Esto no se trata de una caza de brujas”, dijo.

Según el periodista y columnista Héctor Soto, una de las hipótesis tras lo acontecido con la candidatura, da cuenta que “la abanderada DC dio un poderoso testimonio de convicción que no hará sino fortalecerla. Los días que se tomó para evaluar si seguía o no seguía en carrera le dieron una visibilidad mediática que su candidatura nunca tuvo, y esa exposición, además de favorecerla, dejaría en claro que ella no está en política para liderar cualquier cosa, sino un proyecto político comprometido con la decencia y la ética. Ahora sí que la opción presidencial de la DC podría tener piso y viabilidad”, indicó.

En su propio partido, el senador y presidente de la Cámara Alta, Andrés Zaldívar reconoció que “Ella ha entrado a tener un proceso de confrontación y ha demostrado liderazgo en el sentido de decir 'yo soy consecuente con eso y cuando esté en riesgo mi cabeza yo no voy a moverme en esto', porque es una cosa fundamental para la democracia y para la política”, manifestó. Desde Manuel José Ossandón por la derecha, pasando por el senador Alejandro Guillier, Marco Enríquez-Ominami y hasta la candidata Beatriz Sánchez, por el Frente Amplio, solidarizaron y reconocieron la apuesta valórica de Goic.

Queda mucho camino por recorrer

La corrupción que se vino larvando desde la dictadura, aparece hoy instalada en casi todos los frentes sociales y en casi todas las más importantes instituciones de la República. Para nadie es un misterio que día a día los abusos empresariales, los fraudes, las boletas y facturas truchas, los paraísos fiscales, y tantos otros delitos y malas prácticas, son bastante más transversales de lo que se creía. No solo es parte del ADN de la derecha dura, sino que además presenta serios síntomas en varios de quienes enarbolaron estandartes éticos para luchar en contra de la dictadura y luego, tentados por el modelo o la simple bajeza valórica, se rindieron a la plata dulce.

No basta decir “recuperemos la ética en la política”, no,  sobre todo cuando la propia legislación da manga ancha al exceso de delincuentes de “cuello y corbata” que se coluden y terminan impunes tras explotar a los estudiantes con deudas impagables, a los enfermos con una salud para la elite, a los jubilados con miserables pensiones mientras violadores de DDHH perciben millonarias jubilaciones, al punto que según el abogado Roberto Ávila “este Ejército tiene más inválidos de los que dejó la Guerra del Pacífico”, por ejemplo.  

Tampoco se puede considerar que el tema es puramente legal. Sería un error creer que con solo cambiar las leyes el problema estaría resuelto. Primero porque muchos de los que hoy las dictan aparecen cuestionados por conductas impropias y hasta delitos. Además porque el marco que la propia Constitución establece para modificar las leyes, hace absolutamente inviable conseguir las mayorías requeridas. Luego, si Carolina Goic busca reencantar a ese importante porcentaje de chilenos que se encuentra desencantado de la política, requerirá más que el discurso, necesitará de los votos y de plantear una alternativa clara que la diferencie de las ofertas que ya están sobre la mesa.

Francotiradores

No se crea que con el golpe de timón que dio la senadora tras la desastrosa Junta DC, el naipe quedó ordenado. Tras cualquier terremoto suelen venir las réplicas que a veces suelen ser de alta intensidad telúrica. Basta leer o escuchar algunas destempladas declaraciones de personeros con o sin cargo del partido o, incluso de familiares, que lo único que hacen es echarle leña a la hoguera.

Algunas llegan a ser intervenciones melodramáticas, como la de la exministra Mariana Aylwin, quien ha llegado a reconocer que “es una alternativa” irse de la DC, pero “que por el momento vamos a apoyar a Carolina Goic con todas nuestras fuerzas”, causando dudas –y hasta molestia- acerca de su identidad y lealtad partidaria entre la militancia. Tan contradictorio como el “artillero” en que se ha convertido el exdiputado Ricardo Hormazábal, reciente candidato que perdiera en las internas justamente en contra de Goic, quien en redes sociales no pierde oportunidad de repasar a la candidata y al partido, a pesar de declararse demócrata cristiano por convicción.

Algunos parlamentarios quedaron muy dolidos tras el episodio de la Junta Nacional y así lo dan a conocer en off, aunque todos plantean estar cuadrados tras la candidata –salvo naturalmente Ricardo Rincón, quien buscará judicializar ante el Tricel o tribunales su opción-. Incluso algún novel vicepresidente del PDC no pierde oportunidad de avivar las diferencias de grupos e intereses internos, perdiendo de vista la necesaria unidad si desean transformarse en alternativa seria para el país.

Ser capaz de unir y ordenar el frente interno demostrará no solo liderazgo, sino que además capacidad de gobernar por parte de la candidata, que de no hacerlo corre el riesgo de transformarse, en los dichos del Quijote, en una golondrina que no hace verano, en este “camino más de espinas que de rosas”, que ella misma ha descrito y que ha asumido recorrerá. 

Las otras difíciles tareas pendientes

Si cohesionar detrás de su candidatura al partido ya es una tarea difícil, a solo casi cuatro meses de la primera vuelta, definir con quién ir en pacto a las parlamentarias se transforma en una misión titánica.

La opción resuelta en la Junta de ir con el “raspado de la olla” que dejaba la Nueva Mayoría tras su negativa a conformar lista unitaria con el PS, PPD, PC  y Radicales, solo le dejó a la IC y al MAS como alternativa dentro del bloque. La cuestión es que ni la propia Carolina Goic está  tan convencida de que esa sea una alternativa viable, sobre todo porque como reconoce, el tema le hace “ruido”, porque asume que existen “diferencias sustanciales de fondo” con los partidos aludidos, señalando a modo de ejemplo la materia internacional, “luego de que no se reconozca la dictadura que existe en Venezuela”, por dichos partidos.

Está eso sí consciente que de no ir en pacto alguno arriesga, de acuerdo a la actual ley, que no podrá llevar en sus filas a independientes, lo que naturalmente le conllevaría un costo electoral que para algunos es bastante menor que ir en “collera” con partidos doctrinaria e ideológicamente muy distantes. De optar por perseverar en proteger a los independientes y pactar con el MAS e IC., pasará buena parte de la candidatura dando explicaciones, aseguran personeros del partido de Goic.

Otra tarea pendiente de la senadora y que ya tiene a medio hacer, es parar la sangría de renuncias pos Junta que amenazaba ser terminal y que comenzó el diputado Sergio Espejo: “lamento su renuncia. Estos días hubo mucha gente que me dijo que iba a renunciar, a todos les pedí que tuviéramos calma y que viéramos cómo resolver esta situación”, dijo Goic. Lo cierto es que no cundió el pánico y las aguas se han aquietado. 

Claro que si quiere ser candidata más allá del electorado DC, deberá dejar la presidencia y abocarse al puerta a puerta. “Tal cual como lo planteé. Es una decisión a partir de la inscripción de las candidaturas (…) A partir de hoy, y más todavía al día siguiente de la inscripción de las candidaturas, vamos a salir todos a la calle a trabajar. Asumo con mucho más optimismo esta candidatura”, concluyó.

Goic candidata sitúa a Piñera cuesta arriba

La candidatura de Carolina Goic le produjo un fuerte trastorno al exmandatario Sebastián Piñera y a su entorno. Así lo reconocen incluso de manera pública analistas de ese sector y en silencio sus más allegados.

De no ir la senadora como candidata, deja abierta la puerta a un “asalto” al sector que encarna la DC por el candidato derechista: “El reposicionamiento de Carolina Goic le hará las cosas más difíciles a Piñera y será fundamental para salvar del naufragio a la centroizquierda y mantener dentro del sistema político a un amplio sector ciudadano que, si ella no está en la papeleta en noviembre próximo, simplemente no va a ir a votar (…) el voto moderado que Carolina Goic pudiera capturar se vuelve entonces clave para evitar un triunfo aplastante de la centroderecha”, reconoce el columnista de La Tercera, Héctor Soto, quien incluso ve probable un acuerdo en segunda vuelta entre Goic y Guillier.

Si en algo ha sido categórica la senadora Goic, ha sido en sostener que en caso alguno ella y su partido apoyarán a Piñera en segunda vuelta, si ella no pasa. No ha sido la única, pues desde Eduardo Frei Ruiz-Tagle hasta Soledad Alvear han sido concluyentes  en no ver a la DC votando por el candidato de Chile Vamos en el balotaje. Desde luego –y si algo hay rescatable tras la Junta del 29 de julio, es que la DC ratificó sus compromisos previos de respaldo al gobierno –hasta el último día de su gobierno-, su domicilio en la centroizquierda y su voluntad de crear o recrear una coalición mayoritaria, capaz de ofrecerse como alternativa a la derecha.

Pero este estándar ético no sólo es para la política. Aquí lo que decimos no es contra la política sino al contrario, lo que estamos planteando es cómo fortalecemos la buena política que hemos demostrado que es posible”

Y puntualizó: “Lo mismo queremos en el servicio en general, en el servicio eléctrico, en el servicio de transporte, en el servicio de salud. Ese es el eje de esta candidatura que, yo siento, toma hoy día mucho más fuerza porque representa algo que la gente está esperando: Creer que las cosas se pueden hacer distinta y tener la evidencia de aquello”.

Óscar Guillermo Garretón

“Pasó a ser una candidata de una visión más ética de la política y eso a mí me atrae”,

El militante del PS también plantea que Goic es “heredera de la parte mejor de una coalición de centro izquierda que hoy se ve bastante deteriorada”.

“Mis simpatías claramente son más por Carolina y con los últimos hechos eso se ha acentuado porque en el fondo dejó de ser la candidata de la junta DC porque la junta DC la derrotó”, argumenta.

Oscar Guillermo Garretón dice también que con el mensaje pronunciado ayer, el expresidente Ricardo Lagos por primera vez hace un gesto hacia una de las candidaturas. “Es la única referencia particular de elogio”, afirma.

Asimismo, agrega que “en la medida que Carolina Goic tome esta banderas éticas y tome las propuestas programáticas y de futuro de Ricardo Lagos, se gane o se pierda, este mundo queda con un futuro, queda una visión ética y una propuesta programática”.