Oh I'm just counting

Editorial Cambio21: La soledad y la orfandad política de Piñera

Otra semana más en que la administración Piñera ha mostrado su incapacidad política para enfrentar la crisis social generada por las restricciones sanitarias que exige la pandemia.

La renovación de las cuarentenas agudiza la situación de indefensión en que viven muchas familias, especialmente de ingresos medios y queda al desnudo el fracaso de la estrategia de Piñera de hiperfocalizar los beneficios sociales. El fin de semana pasado hubo miles de postulaciones al bono Clase Media y hubo miles de personas que no calificaban, a pesar de estar sin ingresos desde el año pasado o haber sido despedidos ahora en 2021.

Este diseño fracasado tuvo el efecto político de aumentar apoyo al Tercer Retiro en el Parlamento. 72% de los senadores y 76% de los diputados apoyaron el tercer retiro revelando que una parte importe de parlamentarios oficialistas se desmarcaron del rechazo gubernamental.

Ahora la situación política para el presidente Piñera es más grave, carece del respaldo de su coalición, no tiene piso político y por tanto su margen de maniobra es estrecho. Y presenta un proyecto propio, donde llega como de costumbre, tarde e improvisando.

Esta soledad política se agudizó por el error político de presentar un requerimiento ante el tribunal Constitucional por la constitucionalidad del Tercer Retiro ya que trabó una contienda de competencias con el Parlamento, que en su mayoría defenderá la facultad constituyente que le da el artículo 127 de la actual Constitución Política.

En estos años ha habido 56 reformas constitucionales de las cuales 26 se han iniciado en mociones parlamentarias; por tanto, afirmar que las modificaciones al texto constitucional son de iniciativa exclusiva del Presidente de la República es otra mentiras de la ultraderecha, ya que esta facultad es compartida.

Es impensado que Parlamento abdique de esa facultad que le da el artículo 127 y para reafirmar eso la presidenta del Senado Yasna Provoste informó que “vamos a defender esa facultad que tenemos y un senador de la Comisión de Constitución va a alegar ante el TC”.

El proyecto obtuvo mayorías transversales ratificando que el Congreso tiene esa facultad y mantener el requerimiento ante el TC solo ahonda la soledad política de Piñera.

Ya hay analistas de derecha que sostienen públicamente que “el principal problema que enfrenta el gobierno es, sin duda, la desarticulación de su propio sector. No tiene piso político interno, casi no tiene parlamentarios dispuestos a apoyarlo y su equipo político es invisible”.

La carta de los Ministros, aclarando que ellos respaldaban decisión de ir al TC fue revelador del amateurismo y falta de peso político del actual equipo de ministros.

Ya no es solo pato cojo, se quedó sin maniobrabilidad política producto de su falta de flexibilidad política (hiperfocalizar las ayudas sociales) y su tozudez (al ir al TC con su requerimiento). El MDS ha informado que 3,7 millones de hogares han recibido el IFE a marzo 2021, pero eso corresponde al 58% de las familias inscritas en el Registro Social de Hogares y la ayuda vía IFE ha sido de $143.000 por familia entre enero-marzo 2021, o sea es un monto claramente insuficiente para sobrevivir en período de confinamientos. O sea, el Tercer Retiro sigue siendo una ayuda más potente para la mayoría de las familias chilenas, por tanto, obstruir ahora su promulgación es un tremendo error político en que Gobierno se quedó hasta sin apoyo de su sector político.

Es natural entonces que la Oposición reclame como condición inicial para dialogar sobre fórmulas que ayuden a resolver esta crisis que debe retirar su requerimiento de inconstitucionalidad en el TC y promulgar el Tercer retiro.

Después de haber realizado ese gesto político ha mostrado disponibilidad de iniciar un diálogo sobre cómo mejorar las ayudas sociales, incrementar la recaudación fiscal con medidas tributarias progresivas (eliminar exenciones tributarias, impuestos a supermillonarios, por ejemplo) y avanzar en la recuperación económica del país post peak de la pandemia.

Piñera no quiere asumir su soledad política, no quiere retirar el requerimiento del TC, ni promulgar el Tercer Retiro, lo que ahonda la crisis política y social que vive el país.

La gestión Piñera solo agudiza la crisis política, social y sanitaria que estamos viviendo y es urgente la unidad política de la centro-izquierda para darle gobernabilidad a este Chile que está sufriendo.