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José Miguel Insulza a Cambio21 y la policía uniformada:“Al gobierno y a carabineros no le interesa una reforma". Da tres cambios fundamentales en policías

Por María Cristina Prudant

El senador José Miguel Insulza, también fue ministro del Interior y tuvo contacto directo con carabineros como su jefe directo, por tal motivo Cambio21 abordó la situación de la policía uniformada con el parlamentario. También se refirió con preocupación a la violencia en el país.  

En cuanto a la institución policial aseveró que necesita una reforma estructural, pero está pesimista respecto a que se pueda concretar por ahora porque a su juicio tanto al gobierno como carabineros no le interesa una reforma.   

¿Cómo ve usted la violencia que se ha desatado los últimos días?

El problema en este país es que la violencia verbal después lleva a la violencia física. Lo que pasó en Plaza Italia y en Angol, o sea, este país está a punto de desatarse de nuevo y de matarse  asimismo y eso puede ser muy terrible aunque para algunos sea por razones justas.

En este momento se agudizan los enfrentamientos, protestas, manifestaciones en el país. ¿Cuál es su opinión?

La pregunta mía es cuál es el motivo de la protesta. Es que uno lleva mucho tiempo encerrado en la casa, que encuentra que las ayudas no han sido suficientes, que no quiere que haya pandemia. Hay que tener algún motivo, pero yo tengo la impresión, desgraciadamente que esto es distinto a La Araucanía  lo de Plaza Italia, donde yo creo que es porque hay que salir a tirar cosas a Plaza Italia y destruyen negocios que estaban empezando a abrir, esa es gente que esperó desde el 18 de octubre pasado tener la oportunidad de abrir de nuevo su negocio y se lo hicieron pedazo de golpe celebrando el 18 de octubre. Yo lo encuentro terrible, que quiere  que le diga.

¿Usted teme que produzca un nuevo  estallido?

Sí, yo creo que está empezando. El peor problema es que este estallido no lo controla nadie, o sea, el que diga que es tal partido o tal otro partido, es una mentira. Yo no imagino partidos ni de izquierda ni de derecha que estén intentando hacer violencia para obtener ventaja política. Creo que es una cosa casi espontánea en la sociedad, a lo mejor hay militantes entre ellos no lo niego, pero no creo que sean mandados por su partido a esta altura. Es tan simplemente porque ya es así, eso se transformó en una actividad que tiene un fin en sí. Hay gente que ya le gusta ir a Plaza Italia a armar este tipo de cosas y a destruir. Ahora, de dónde  sale esa gente, qué la ha motivado en su vida, hay muchos escritos sobre esto.

¿Cree usted que podría tener relación con la falta de respuesta a lo que la ciudadanía pidió durante el estallido social y que la falta de respuesta por parte del gobierno quedó en evidencia con la pandemia?

Yo creo que sí, que las respuestas con la pandemia algunas han sido ciertamente han sido insuficientes y yo quisiera que fuera más, pero esas cosas se tienen que decidir sobre la base del diálogo y la discusión civilizada. Yo veo una cantidad de gente que está desocupada, pero no veo que sea la falta de empleo lo que lleve a la gente a la calle. Yo no creo que esos jóvenes salgan a la calle porque no les dan empleo. Creo que sí es interesante esa teoría que dice que son jóvenes que ya sienten que esta sociedad los derrotó y por lo tanto, por eso quieren destruirla. Esa es la tesis de los analistas anarquistas que yo he leído, pero la verdad que es una situación muy dramática porque van a terminar por destruir el país. Y lo peor de todo es que no van a terminar destruyendo el país esos jóvenes porque son minoría, sino porque la mayoría, nosotros estamos parados mirando lo que hacen y tratando que no nos toque a nosotros.

¿Cree usted que después de lo que pasó con el joven que fue lanzado al río en el Puente Pío Nono, también eso ha influido en el ambiente, ha provocado una reacción?

Por cierto que ha influido y le diría que lo ha hecho de dos maneras: primero, por la indignación que produce esto y segundo, porque carabineros ya está completamente desorganizado, está tan mal estructurado que terminamos con un joven de 22 años que entró a carabineros hace seis meses formando parte de los cuerpos especiales que están a cargo del orden público y eso es una locura. Eso demuestra, simplemente a qué grado de desintegración ha llegado carabineros.

Y en ese sentido senador, ¿usted cree en una reforma estructural de carabineros o está por las soluciones del gobierno con leyes cortas, para darles más facultades a carabineros?  

Tengo una profunda desilusión respecto a lo que ocurrió en la última reunión con el gobierno relacionada con este tema. Nosotros venimos pidiendo hace bastante tiempo, que se ponga en marcha una reforma estructural de carabineros fundamental, que tiene que culminar, por lo menos, me atrevo a mencionar, en tres cosas.

Primero: un mando civil sobre carabineros. Depende del Ministerio del Interior, pero eso significa que dependen de un ministro y un subsecretario, que tienen 75 cosas que hacer, una de las cuales es ocuparse de la seguridad pública y, naturalmente lo que necesitamos es un Ministerio de Seguridad Pública, un mando civil. Y un Ministerio de Seguridad Pública al cual pertenezcan las policías, no que se relacionen con ellas, no, como yo lo he dicho en términos casi pedestres, en que debajo del ministro de Seguridad Pública, haya un casillero que dice: general director de carabineros y otro que diga director general de Investigaciones, o sea, un Ministerio del cual dependen y al cual reportan y reciben instrucciones las policías.

Segundo: tiene que haber, necesariamente un cambio sustantivo en la formación de la policía. Se siguen enseñando cosas completamente inútiles, en el año que están en la escuela se les forma como carabineros de tropa. Ellos no tienen ninguna instrucción sobre nada, ni sobre derechos humanos, solamente se les enseña como golpear cuando la delincuencia golpea, lo cual también es cierto. Pero, por lo menos una cierta formación. Así como les enseñan y eso es bueno, a mí me ha admirado siempre lo bien que hablan los carabineros, bueno, así como le enseñan eso, les enseñan a reportar las cosas en buen lenguaje, les deberían enseñar con buen lenguaje a la gente también.

Y a entender que no todo ciudadano que esté enojado es un enemigo, no todos los ciudadanos andan gritando por la calle que quieren destruir el país. Ese sería el tercer tema, no tenemos una política de orden público.

¿Y se ha conversado algo respecto al presupuesto de carabineros?

Lo estuvimos discutiendo en la Cuarta Subcomisión de Presupuesto y la verdad  la presentación es como si fuera cualquier año normal. Entonces, uno dice los balines, pero los balines están por ahí en algún rincón de los pertrechos y nadie explica cuál es, la política general, en materia de orden público y cómo se sustentan las cosas que se van a hacer. Yo me imagino que, por ejemplo, en Canadá cuando la policía pide más plata para comunicaciones, que para instrumentos represivos, es porque tendrá una estrategia de más diálogo, de más conversación, de más relación con la sociedad. Aquí no tenemos ninguna explicación de cuál es la política de orden público, sino la política preventiva que no es lo mismo, es distinta. No hay una policía de orden público, no saben, simplemente cuando les gritan retroceder, retroceden, cuando les instruyen cargar, cargan y ahí pasan las cosas.

Entonces, quién es responsable de lo que pasó en el Mapocho, bueno, el muchacho por cierto y va a pagar caro en su vida y esa es una gran desgracia para un  joven de 22 años, pero los responsables son los que lo hacen cargar ciegamente sobre la gente, sin tener ninguna estrategia de orden público.

Otro punto importante es la especialización, o sea, carabineros sigue gastándose una fortuna en equipos de investigación y todo lo demás, que también los gasta la Policía de Investigaciones. Se dice que carabineros es para orden público e Investigaciones para investigar, no, carabineros tiene más recursos destinados a la investigación que los que tiene la Policía de Investigaciones. Entonces, separemos las policías o tenemos una sola policía que hace todo o tenemos dos policías con límites claros en los cuales cada una, resguardados, va a funcionar, lo cual sería razonable porque hoy día los carabineros dependen del Ministerio del Interior e Investigaciones depende de lo que le manden a hacer los fiscales. Eso hay que hacerlo en un plazo más largo.

¿Tiene usted la impresión que este gobierno y carabineros no quieren hacer la reforma?

Eso es, yo creo que es lo que se llama un caso clásico de gato pardismo. Creo que ellos tienen la esperanza que la violencia aumente de tal manera y que cambie la opinión pública y los dejen hacer lo que quieran hacer. Si el gato pardo viene cuando la gente está cansada de tanto pelear. Ellos están en esa actitud, aguantemos porque si usted mira las estadísticas en materia de aceptación de las policías todavía hay mucha gente que tiene una buena opinión de carabineros, pero baja. Y cuando sube la reprobación, con el paco gate y después, baja. Sube con la Operación Huracán y después baja y lo mismo pasa con el asesinato de Camilo Catrillanca. Entonces, ellos todavía creen aguantar esta cosa.

En el caso de carabineros, yo lo entiendo. Son generales  que han  estado toda su vida en la institución y naturalmente no quieren que les vengan a decir que les van a reformar el asunto como les dé la gana, gente que ellos consideran profundamente ignorantes. Por eso, la reforma de carabineros tiene que venir desde fuera, no puede venir de un grupo de generales. Ahora en la Comisión hay un exgeneral, me parece bien si es bueno tener alguien que sepa el asunto interno, pero la reforma tiene que ser mucho más profunda de lo que se está planteando.

El general Rozas a todo reacciona, entrega opinión. Ahora se está peleando con el Ministerio Público ¿Qué le parece?

Si recurre a ellos para que hagan investigación porque finalmente tienen que recurrir a alguien, desgraciadamente han heredado los antiguos jueces de instrucción la mala costumbre de pedirle cosas a las dos policías, con lo cual estas compiten tremendamente y terminan por arruinar una investigación. Pero, el general Rozas comunica mejor que lo que manda. Además, tiene una cierta visión del país que se le ocurre crear una Unidad de Ciencias Policiales y ponerle el nombre de Rodolfo Stange, es pegarle una bofetada al conjunto del país, por Dios. Y preguntado el ministro del Interior, respondió, y yo le creo, que no le había informado nadie de esto. O sea, si cosas que son de evidente carácter político, porque del punto de vista técnico da lo mismo como se llamen, pero del punto de vista político importa mucho como se llamen, algo que es tan evidente y no se lo preguntan al ministro y peor todavía, dice después que van a preguntar cómo quieren que le llamemos y dice que van a hacer un concurso entre los carabineros para decidir cómo se llamará. Entonces, este señor no tiene idea, n o ha entendido cuál es su función en la sociedad y se defiende como gato de espalda y ha durado mucho más que otros generales directores.

Entonces, estamos en una situación difícil. Yo siempre he sido contrario de pedirle la renuncia a los cargos de confianza del Presidente de la República, porque eso lo tiene que ver él, y además por una cosa práctica mientras más les piden la renuncia más se quedan o más reacio es el Presidente a pedírsela, pero es que realmente esto refleja que hay una dirección en carabineros completamente incapaz de llevar adelante la situación y no creo que eso tenga solución. Usted le pregunta: el problema es el general Rozas, no lo es. Rozas no es el problema, pero es parte del problema, por cierto.

¿Cuál es su opinión respecto a las amenazas que ha recibido la fiscal Ximena Chong por el caso del puente Pio Nono?

Eso le está pasando a mucha gente que está a cargo de la seguridad, el orden y la justicia. Los insultan y los amenazan de manera cada vez más impune. Este es un caso muy saliente del punto de vista judicial, pero habitualmente los fiscales reciben ese mismo tipo de presiones, son fuertes siempre. Para cualquier persona que tenga que decidir algo las presiones son tremendas y yo me temo que si sigue la violencia puede aumentar. Lo que ha pasado con  la fiscal es un toque de alerta.  

Carabineros: ¿policía militar?

¿Hay otro tema, que se cuestiona y es que carabineros es una policía militar?

Yo diría que desde el golpe militar, carabineros inició un largo camino para convertirse en una policía de carácter militar. Se gastan también nuevamente fortunas en todo tipo de parafernalia militar. Hace unos meses la Comisión de Seguridad del Senado, fuimos a ver al Presidente de la República, estuvimos conversando largamente con él y nos explicó, finalmente que tenía que poner término a la conversación porque tenía que recibir al mando de carabineros, eran cinco generales, igual que los cinco senadores que fuimos, afuera había no menos de 30 personas porque cada uno tiene su edecán, ayudante, escolta como todo general que se precie de tal.

Cuando yo era niño iba a ver la parada militar y los carabineros no desfilaban. Hoy día el tambor mayor de la Escuela de Carabineros es el que hace el mejor paso de parada de todos. Entonces, tengamos una policía, no tengamos una cuarta rama de las fuerzas armadas.  Y déjeme decirle que yo pienso que gran parte de la gente de las fuerzas armadas está de acuerdo con eso, así es que no es que ellos miren con buenos ojos de tener otro cuerpo armado llamado carabineros, eso no debería ser así.

Vuelvo al tema de la desilusión, porque en lugar de meternos en esas cosas, o más bien, nosotros dijimos tiene que haber una Unidad que dirija esta reforma, que se dedique el día entero a la reforma y en qué terminamos, en una comisión en que cada ministro va a nombrar su representante y que se nombraron algunos expertos. Okey, a lo mejor es un comienzo, pero después el Presidente sale a hablar de las leyes, la de madera, la de esto, la del otro. Tenemos que sacar leyes que son fundamentalmente represivas y todavía ninguna que realmente reestructure de manera efectiva a la policía.  Y en eso ya nos gastamos el gobierno porque francamente de estas cosas empezamos a hablar con el ex ministro Chadwick, en los primeros meses de este gobierno. Hemos hecho hojas de ruta, planes de trabajo, acuerdos legislativos, etcétera.

Yo recuerdo muy bien, por ejemplo, en la ley de la separación de las policías, de especialización, que la expuso Chadwick en la comisión y nosotros le dimos una señal; le dijimos estamos tan interesados en esta ley que la vamos a aprobar, en general, de inmediato. Bueno, no se ha movido mucho la ley después. Entonces, es una desilusión porque por un lado te manda una señal de que va a haber una unidad coordinadora y por otro lado el Presidente sale a emplazar al Congreso para que apruebe cosas que no quiere aprobar.