Oh I'm just counting

Senador José Miguel Insulza a Cambio21: "No me voy a comprar nunca eso de no son 30 pesos son 30 años"

Por María Cristina Prudant
 
El senador José Miguel Insulza analiza el momento político del país con énfasis en las discusiones sobre los proyectos de ley que deberían permitir que los violadores de derechos humanos queden libres, como quiere la derecha. Pero a juicio del senador por Arica, es un riesgo grande el que enfrentaría Piñera si decide aplicar el indulto para los pesos en Punta Peuco. Asimismo, el ex Secretario General de la OEA, cree que Piñera no va a recuperar la popularidad que ha perdido porque ya hizo las cosas al revés y también se muestra optimista frente a la posibilidad de cambiar la Constitución.  
Esta es la conversación que tuvo con Cambio21. 
 
Piñera promulgó la ley de indulto conmutativo para reos por covid 19, aprovechó de mencionar el proyecto de ley humanitaria que incluiría a los violadores de derechos humanos y también está la posibilidad del indulto presidencial.  ¿Cómo analiza usted este panorama?
Le voy a decir lo siguiente: en Chile existe una normativa sobre estos temas, que ha sido discutida muchas veces. Yo quiero recordar solamente la última vez que se discutió que fue en la Comisión de Constitución, Legislación y Justicia del Senado porque estaba todo el tema de la necesidad de cambiar las normas sobre beneficios carcelarios, o sea, el cumplimiento de la pena en otra parte porque de eso estamos hablando ahora, usted está cumpliendo la pena en una cárcel y la va a cumplir en su domicilio, o le cambian la pena de cárcel por pena de trabajos voluntarios cosas de ese tipo y ahí se dijo claramente, por algunos, la idea de una cierta edad o cuando había cumplido dos tercios de la pena, cosas por el estilo, o incluso cuando había tenido un arrepentimiento eficaz, que servía para algo, o que había reconocido su delito, o había demostrado arrepentimiento. Algunos senadores querían poner  que tenía que confesar el delito
¿Pero eso iría contra el derecho constitucional?
Claro es el derecho constitucional que tiene la gente a no autoincriminarse. Esto que en Estados Unidos llaman la quinta enmienda; yo no voy a responder porque cualquier cosa que diga podría incriminarme. Y en ese momento el ministro Larraín, para argumentar en contra de esto dijo por qué no usamos el Estatuto de Roma y yo estoy muy de acuerdo con el Estatuto de Roma, que lo firmé el 11 de septiembre del año 1998 cuando se cumplían 25 años del golpe militar. Y eso se demoró mucho en pasar por el Congreso y el Estatuto de Roma que es génerico no estamos hablando de ningún país en particular, prohíbe el indulto salvo que la gente cumpla determinados requisitos. Uno es, dos tercios de la pena cumplida y el otro es haber contribuido a esclarecer el delito, un arrepentimiento eficaz.
 
Que no es el caso de los reos por violaciones a los derechos humanos ocurridos en nuestro país
En el caso de los reos de Punta Peuco, ellos puede que hayan cumplido la primera condición que tengan más de dos tercios de su pena cumplida, pero lo que ya no cumplieron fue la segunda, a menos que ahora saliera alguno de ellos y dijera: miren yo les voy a decir cuando y donde tiramos los cadáveres al mar, o ese tipo de  cosas. Entonces, desde el punto de vista jurídico yo creo que es lo legal, a menos que el Presidente de la República decida indultar saltándose el Estatuto de Roma, a menos que él haga eso, en realidad, yo no veo cómo podría indultar a esas personas.
En Perú esto ocurrió. Si recuerdan se indultó a Fujimori, el Presidente Pedro Pablo Kuchinski y la Corte Suprema le dijo: usted ha ido en contra del Estatuto de Roma y Fujimori volvió a la cárcel.
 
Entonces, esto es lo que de alguna manera tiene que considerar muy bien Piñera. Yo no estoy muy seguro que la Corte vaya a decir que es legal, necesariamente no estoy prejuzgando lo que va a decir la Corte Suprema si alguien reclama, pero el Estatuto de Roma se vino a aprobar recién en el primer gobierno de la Presidenta Bachelet, o sea, todo ese tiempo se discutió en el Senado, incluso  hubo que hacer un cambio constitucional para aprobarlo, pero finalmente el país lo suscribió. Entonces, si algo había sobre esto, probablemente tenían que plantearlo y no se planteó. Asi es que esa es un poco la historia de esto.
¿O sea, en este momento Piñera no es tan libre de decir yo soy el Presidente y le doy el indulto porque tendría que respetar el  Acuerdo de Roma?
Entre sus prorrogativas institucionales está el dictar indultos. Ojo, el otro día fuimos al Congreso por esto de que pudieran salir los presos, porque les estábamos cambiando la pena por reclusión domiciliaria completa, le estábamos cambiando la pena y no es facultad del Presidente de la República el conmutar penas, sino que tiene la facultad de indultar. Entonces, es curioso porque si puede indultarlos de plano por qué tiene que pedir permiso para conmutar la pena.
 
El Presidente puede decir yo lo hago, tengo la facultad de indultar y lo hago, pero seguramente habría un cuestionamiento judicial de ese asunto y sería un interesante tema constitucional porque la Constitución chilena dice que los tratados suscritos por Chile prevalecen sobre la Ley ordinaria.
 
Y los organismos de derechos humanos de todo el mundo reaccionarían al igual que las diversas organizaciones chilenas
Por cierto, tendría encima, desde luego, la Corte Interamericana de Derechos Humanos, seguramente le diría que está mal otorgado el indulto.
 
¿Tal vez por todos los problemas legales que le acarrearía está pensando en  solucionar el tema con la ley humanitaria?
Por cierto, claro. Ahora, la ley humanitaria lo que dice en el fondo es que todas las personas mayores de 75 años, con determinadas enfermedades, no tienen penas de cárcel. De los reos que cumplen prisión hoy día, mayores de 75 años, poco menos de la mitad están en Punta Peuco.
Ciertamente aquí hay una cuestión humanitaria. Lo que pasa es que aquí los muertos están ahí todavía porque no sabemos qué pasó con muchos de ellos, muchos siguen completamente desaparecidos. Entonces, esto es una herida abierta. Aquí en Chile están ahí los familiares de los detenidos desaparecidos.
 
La verdad, yo le voy a decir una cosa tengo cierto sentimiento con el tema humanitario, pero creo que al final, en este caso, sería mucho más grave el conflicto que armaríamos de adentro en Chile, que lo que se armaría desde afuera. Y además, Punta Peuco tiene gimnasio. Cuántos reos en ese país tienen gimnasio y están perfectamente separados. En Punta Peuco no están en posibilidades de tener una gran pandemia interna.
Y también hubo un fallo de la justicia favorable a estos violadores de derechos humanos que les rebajó las penas a varios de ellos
Claro y esto no podría ocurrir después de ese fallo terrible que dictó el otro día la sala de la Corte de Apelaciones de Santiago, que pone en libertad ni más ni menos que a Pedro Espinoza.
 
La derecha insiste mucho con este tema de liberar a los “pobres ancianos” de Punta Peuco. ¿Qué opina usted al respecto?
Creo que el problema de ellos es que ven esto como la última forma de saldar sus cuentas y ya dedicarse a ser en democracia derecha semidemocrática media facistona, sin  que le recuerden a cada rato el régimen militar porque los presos de Punta Peuco son los últimos que los atan fuertemente con el régimen militar.
Hay personas que estuvieron condenados por delitos de lesa humanidad y salieron de la cárcel porque cumplieron su pena y no todos fueron condenados a presidio perpetuo. Hablamos de cómplices, encubridores.
 
¿Definitivamente, senador cuál es su postura en esta materia?          
Yo lo voy a votar en contra de todas maneras, ya lo he dicho todas las veces necesarias.
 
Dados los últimos acontecimientos en el país, la postura de la derecha, movimientos que quieren impedir el proceso constituyente. ¿Cree usted que se concrete el plebiscito y se logre una nueva Constitución?
Mire, yo creo que no tienen ninguna fuerza ni política ni social para hacerlo, con los cual no voy a decir que no sea posible porque usted sabe ya quien puede dar su opinión al final. Es decir, miren saben que más las fuerzas armadas estiman que... Pero ahí estaríamos en otro juego. Eso ocurriría solo si se alterara el orden institucional. Yo creo que, francamente a diferencia de otros amigos míos, yo creo que todo lo que ha estado pasando ahora le ha bajado la temperatura un poco al tema social, pero no tanto como para echarse para atrás con el tema de la Constitución.
Un intento por impedir el proceso constitucional creo que provocaría algún problema. Ahora, podría ocurrir sí, usted sabe que en las encuestas todo el mundo está por la Constitución, menos en la cosa de si es Convención Mixta o Asamblea Constituyente, todavía está relativamente estrecho, pero hay un 40% de gente que dice que prefiere una con parlamentarios también y eso si podría cambiar, podría ocurrir que fuera con parlamentarios, por lo demás si los parlamentarios se reflejan la mayoría sería de oposición. Y lo que la gente quiere en realidad también es que haya gente que sabe de leyes y de derechos constitucionales, pero fuera de eso yo no veo la posibilidad que hagan ninguna cosa distinta que lo que se acordó.
"No me voy a comprar nunca eso de que ¨no son 30 pesos son 30 años´"
 
¿Usted cree después que pase esta crisis sanitaria que ha dejado más al descubierto la desigualdad que existe en el país, puede venir un rebrote del estallido social?
Mire, yo no creo y no me voy a comprar nunca eso de que no son 30 pesos son 30 años todas esas cosas que dice el PC yo no me las compro. Yo creo que Piñera se buscó el estallido social tratando de hacer exactamente lo contrario de lo que la gente quería, porque la gente votó por Piñera porque no estaba contenta con los últimos gobiernos de la Concertación porque no habían hecho una cantidad de cambios que eran necesarios que se hicieran y Piñera en lugar de hacerlos, los trató de hacer la revés. Trató de hacer una reforma tributaria más desigualitaria, trato de fortalecer más la educción privada por sobre la educación pública, o sea, fue creando un clima de enardecimiento en el país que terminó por estallar de esta manera.
 
Ahora, si Piñera saliendo de esta porque sus cifras están mejorando un poco a pesar de que yo creo que el problema de la gente es que Piñera no les gusta, eso además de si lo hace bien o mal, nunca le ha gustado a la gente. Esa es la realidad. Si el cree y parece creerlo desgraciadamente para él, parece creer que va a recuperar popularidad está muy equivocado. Esta manía de salir todos los días en la televisión como para anunciar unos pocos alberges más para la gente de calle, es una cosa que la podría haber anunciado cualquier ministro. Todas esas cosas hacen creer que él tal vez cree que puede recuperar lo que perdió. Yo creo que no va a recuperar nunca lo que perdió. Si él se equivoca y trata de reponer lo que perdió, en ese caso si que vamos a tener un estallido social más fuerte.
Continúan los conflictos en la oposición, lo último fue la pérdida de la mesa de la Cámara.
 
¿Hasta dónde va a llegar la oposición con su falta de coordinación?
Lo que pasa es que desgraciadamente hay una cierta tendencia  cuando a uno le va mal  a pelearse más por qué me está yendo mal  que arreglar las cosas para que le vaya bien. De pronto en lugar de tener un demócrata cristiano de presidente, una comunista de vicepresidenta, hay quienes actúan sabiendo que puede ganar  la derecha, la situación es muy negativa. O sea, les importan más las peleas entre ellos que las peleas principales. Es un síndrome de derrota, que es muy negativo. Hasta que no se imponga algún liderazgo. Yo estoy convencido que esta especie de pluralidad de oposiciones que hay a nosotros nos crea un problema. En el fondo la magia de la Concertación fue  y también su derrota y al principio era muy claro que había un partido mayoritario que era la Democracia Cristiana y era generosa con los demás, pero se acostumbraron a ser mayoría, cuando pasaron a ser minoría  y pasó a ser mayoría la izquierda democrática, no se acostumbraron al nuevo esquema, ni unos ni otros. Había una cierta hegemonía, el gobierno de Lagos fue un gobierno socialdemócrata, con todas las críticas que pudieran ser. Lo mismo con el gobierno de Frei. Pero después perdimos el rumbo. Las peleas internas no las hemos superado nunca  y nos están cobrando la cuenta total.