Un informe elaborado por IBIA y H2 Gambling Capital concluye que limitar mercados de apuestas impulsa el juego ilegal y reduce la recaudación fiscal.
La regulación de las apuestas deportivas vuelve a estar en el centro del debate internacional tras la publicación de un nuevo estudio elaborado por la International Betting Integrity Association (IBIA) y la consultora H2 Gambling Capital.
El informe sostiene que los modelos regulatorios más restrictivos terminan favoreciendo a los operadores ilegales, mientras que los mercados con una oferta más amplia de productos consiguen mayores niveles de protección al consumidor, más control sobre la actividad y una recaudación fiscal superior.
El trabajo fue desarrollado en colaboración con entidades como el Instituto Brasileiro de Jogo Responsável, la Canadian Gaming Association, la Netherlands Online Gambling Association y Responsible Wagering Australia. Para su elaboración se analizaron datos de operadores de apuestas, alertas de integridad deportiva de IBIA y estadísticas propias de H2.
Mayor oferta regulada, mayor canalización hacia operadores legales
La principal conclusión del estudio es que existe una relación directa entre la disponibilidad de productos de apuestas y casinos online y la llamada “tasa de canalización”, es decir, el porcentaje de jugadores que apuestan en plataformas reguladas dentro de cada jurisdicción.
Según el informe, cuando los usuarios encuentran una oferta limitada en el mercado legal, tienden a migrar hacia operadores offshore sin licencia, donde los riesgos vinculados al fraude, la manipulación deportiva y la falta de protección al consumidor son significativamente mayores.
Entre los productos considerados clave para mantener una alta canalización destacan las apuestas “in-play” o en vivo, los mercados secundarios —como tarjetas y córners en fútbol— y las apuestas de tipo “prop”. El fútbol aparece como el deporte dominante a nivel global, mientras que el tenis mantiene un peso especialmente relevante en Europa.
Los autores del estudio sostienen además que los datos actuales contradicen la idea de que estos mercados representen necesariamente un mayor riesgo de amaño de partidos. Por el contrario, advierten que prohibirlos en operadores regulados provoca que más usuarios recurran a plataformas ilegales.
Diferencias marcadas entre países con modelos abiertos y restrictivos
El informe compara distintos mercados regulados y encuentra diferencias notables en los niveles de canalización. Reino Unido, con una regulación considerada abierta, alcanza una tasa del 97% de apuestas realizadas en operadores autorizados.
En contraste, países con restricciones más severas muestran cifras considerablemente menores:
● Portugal registra un 79% debido a limitaciones en mercados de fútbol y tenis.
● Australia alcanza el 75% tras prohibir las apuestas online en vivo.
● Alemania presenta apenas un 60%, afectada por restricciones sobre fútbol, tenis y apuestas “in-play”.
Miles de millones en ingresos fiscales potenciales
Las proyecciones económicas incluidas en el informe reflejan el impacto financiero que podrían tener cambios regulatorios en distintos mercados.
Entre las estimaciones más relevantes destacan:
● Australia podría sumar cerca de 1.000 millones de dólares adicionales en impuestos durante los próximos cinco años si permitiera apuestas online en vivo.
● Alemania incrementaría su recaudación en aproximadamente 400 millones de dólares bajo un escenario similar.
● Alemania y Portugal perderían conjuntamente unos 750 millones de dólares en ingresos fiscales entre 2024 y 2028 debido a las restricciones sobre mercados de fútbol.
● Países Bajos podría aumentar en 118 millones de dólares su recaudación si liberalizara mercados secundarios de fútbol, como tarjetas y córners.
● Portugal obtendría 122 millones de dólares extra si autorizara apuestas sobre torneos ITF de tenis.
El estudio advierte que estos porcentajes más bajos no solo reducen la capacidad de supervisión regulatoria, sino que también impactan de forma directa en la recaudación fiscal.
