La eliminación de la Copa Libertadores la semana que termina había dejado a la UC al borde del rompimiento entre los hinchas y la dirigencia cruzada.
Tanto así que, previo a que se iniciara el partido este sábado ante Ñublense en el Claro Arena, por la Liga de Primera, y pese a que todo se había preparado para que se festejara el primer año del nuevo recinto estudantil, hubo cánticos unánimes de la parcialidad en contra de los directivos de la sociedad que administra a la Católica.
Y ellos se multiplicaron tras el encuentro contra los chillanejos por la derrota por 2-1 que significó la pérdida de la UC del tercer lugar de la tabla -en favor justamente de Ñublense- distanciándose así de la pelea por clasificar a la Copa Libertadores 2027.
Sin duda que la temprana expulsión de Fernando Zuqui (8’) por falta sobre Matías Plaza, marcó el trámite del partido.
Los cruzados trataron de reordenarse en el medio y en el patio trasero, con la convicción de salir en forma directa, sin mucha transición (lo que perjudicó el protagonismo de Matías Palavecino) mientras los sureños optaron por tener la pelota y elaborar, aunque carecieron de tranquilidad para doblegar la valla de Vicente Bernedo.
En la segunda parte, uno y otro lograron el objetivo de vulnerar la valla contraria con las anotaciones de Esteban Calderón (48’) y de Fernando Zampedri (74’) con un penal picado a lo Panenka.
Pareció entonces que el empate se marcaba a fuego.
Pero, a falta de dos minutos para los 90, vino el gol de Ignacio Jeraldino que le dio la victoria a Ñublense y que hizo que los cánticos contra los dirigentes cruzados, ahora sí, resonaran en toda la cordillera.
Universidad Católica cae ante Ñublense y pierde el tercer lugar en la tabla
