Una mujer de Tennessee condenada a muerte por un asesinato cometido hace tres décadas sobrevivió este jueves al procedimiento de ejecución, tras recibir las dos dosis previstas de los fármacos para la inyección letal, y fue hospitalizada, anunciaron sus abogados. El caso supone la segunda ejecución fallida en ese estado en pocos meses.
Horas antes, la Corte Suprema estadounidense había dado luz verde para que Christa Pike, de 50 años, se convirtiera en la primera mujer en morir por inyección letal en ese estado sureño en 200 años. Pero la ejecución no funcionó.
"Este hecho es el peor que hemos visto y no se parece a ninguna otra ejecución fallida en la era moderna", declaró al diario New York Times Robin Maher, directora de la oenegé Centro de Información sobre la Pena de Muerte. "No hay precedentes", insistió.
Protocolo de inyección letal
El Departamento de Corrección de Tennessee, encargado de administrar los centros penitenciarios, afirmó que "siguió cada paso del protocolo de ejecución legal y establecido por el estado". El organismo precisó que el protocolo había sido aprobado por la Fiscalía General y que no contemplaba procedimientos adicionales a los ya realizados.
Tras el fallido procedimiento, el juez Kyle Hixson indicó que las autoridades penitenciarias ordenaron atención médica de emergencia para Pike, quien fue trasladada a un hospital cercano. Según sus abogados, no habían sido informados de su estado de salud.
"Esta noche, el estado de Tennessee una vez más falló en llevar a cabo una ejecución legal", anunció su equipo de defensa en un comunicado.
Los abogados sostuvieron además que el intento de ejecución confirmó varias de las preocupaciones que habían planteado previamente, entre ellas las dificultades para acceder a las venas, venas dañadas, un posible deterioro del pentobarbital, la falta de atención médica de emergencia disponible y el secretismo en torno al protocolo.
El pasado mayo, Tennessee tuvo que suspender la ejecución por inyección letal de Tony Carruthers porque el personal médico no conseguía encontrarle una vena para administrársela.
Tras la ejecución fallida, el gobernador de Tennessee, Bill Lee, anunció la suspensión de otra ejecución prevista para este año y pidió una "revisión global por parte de terceros" de lo sucedido con Pike, según medios locales.
Qué ocurrió durante la ejecución
La reclusa debía ser ejecutada a las 10 horas locales en la Institución de Máxima Seguridad Riverbend, donde varios testigos, incluidos periodistas, estaban presentes para la administración de las inyecciones.
"Parece que esto no salió como se suponía que debía salir", dijo el periodista de investigación John North, de WBIR, quien presenció la escena. "Cuando salimos del edificio, hasta donde sabíamos, probablemente seguía viva", añadió.
Siete reporteros que estaban en la sala para presenciar la ejecución dijeron en una transmisión en vivo que la mujer cantaba y se movía en algunos momentos, se quejó de dolor en el brazo después de que se administraran los productos químicos previstos para la inyección letal y estaba claramente viva y roncando antes de que los funcionarios penitenciarios los sacaran del recinto.
Según un documento judicial, para entonces los encargados de la ejecución ya habían utilizado ambas jeringas de los fármacos.
Durante la transmisión en directo, se pudo ver una ambulancia con las luces encendidas saliendo del lugar de la ejecución. No quedó claro si trasladaba a Pike.
La Corte Suprema autoriza la ejecución
La ejecución siguió adelante después de que la Corte Suprema de Estados Unidos aceptara una solicitud de emergencia de Tennessee y anulara la suspensión dictada por un tribunal inferior, sin explicar los motivos de su decisión. Las juezas liberales Sonia Sotomayor, Elena Kagan y Ketanji Brown Jackson se opusieron.
El tribunal inferior había pedido más tiempo para examinar las alegaciones de Pike de que los abusos y traumas sufridos durante su infancia no habían sido debidamente considerados en procesos anteriores. Tennessee sostuvo, en cambio, que esas circunstancias no habrían evitado la pena de muerte dada la gravedad del crimen. Sotomayor cuestionó que la ejecución pudiera seguir adelante mientras aún había impugnaciones legales pendientes.
La última ejecución de una mujer en Estados Unidos fue la de Amber McLaughlin, en 2023 en Misuri, quien fue también la primera mujer transgénero ejecutada en el país.
En Estados Unidos, sólo 18 mujeres han sido ejecutadas desde 1976, según el Centro de Información sobre la Pena de Muerte, lo que representa aproximadamente el 1% de todas las ejecuciones realizadas en ese periodo.
La ejecución de Pike debía ser la número 30 desde comienzos de año en Estados Unidos, 16 de ellas tan solo en Florida. Todas se realizaron mediante inyección letal.
El caso de Christa Pike
Pike fue condenada a la pena capital por el homicidio de una compañera de clase, hace tres décadas, a la edad de 18 años.
Christa Pike y su novio golpearon y mataron a Colleen Slemmer en un campamento de formación profesional para jóvenes. Su pareja, que entonces tenía 17 años, fue condenada a cadena perpetua.
El asesinato en 1995 atrajo la atención nacional después de que el cuerpo de Slemmer fuera hallado con una estrella de cinco puntas grabada en el pecho, símbolo que suele asociarse con el satanismo.
"Tenía 18 años cuando cometió su delito, y sufría una enfermedad mental grave", escribieron sus abogados en una petición de clemencia al gobernador de Tennessee, que rechazó intervenir.
Pike padecía trastorno bipolar y estrés postraumático desde la infancia, pero no fue diagnosticada hasta después de su condena a muerte, según sus abogados.
"Era una niña que soportó violaciones reiteradas, violencia sexual, abandono y traumas profundos", añadieron.
La Corte Suprema ya había rechazado el martes una solicitud para suspender la ejecución.
Un grupo de expertos de la ONU había instado al gobierno de Estados Unidos y a las autoridades de Tennessee a "detener de inmediato" la ejecución y conmutar su sentencia de muerte.
Insólita, macabra y torpe ejecución fallida en EE.UU: Mujer condenada a muerte sobrevive tras recibir dos dosis de inyección letal en Tenesse. Está hospitalizada
