La primera dama de EEUU, Melania Trump, habló por primera vez en público sobre su presunta vinculación con Jeffrey Epstein y su cómplice, Ghislaine Maxwell. En una sorpresiva declaración desde la Casa Blanca, negó cualquier relación cercana y buscó despejar las versiones que circularon en el último tiempo.
“Para que quede claro, nunca tuve relaciones con Epstein ni con su cómplice Maxwell”, afirmó con contundencia. En la misma línea, desmintió haber tenido un vínculo personal con el financista: “Nunca fui amiga de Epstein. Donald y yo fuimos invitados a las mismas fiestas que Epstein de vez en cuando”, explicó, aludiendo a coincidencias en lugares como Nueva York y Palm Beach.
También rechazó una de las versiones más extendidas sobre su relación con el mandatario estadounidense: “Epstein no me presentó a Donald Trump. Conocí a mi marido por casualidad”. Según detalló, el primer cruce con Epstein ocurrió recién en el año 2000, cuando asistió a un evento junto al ahora presidente Trump, y aseguró que en ese momento desconocía por completo sus actividades delictivas.
Además, la primera dama sostuvo que las imágenes y afirmaciones que circulan en redes sociales son “completamente falsas” y remarcó que su nombre no figura en documentos judiciales, testimonios de víctimas ni investigaciones oficiales vinculadas al caso. “Nunca estuve involucrada de ninguna manera. No fui partícipe. Nunca estuve en el avión de Epstein ni visité su isla privada”, subrayó.
Por último, Melania Trump hizo un llamado al Congreso para que organice audiencias públicas en las que las mujeres afectadas puedan dar testimonio. “Todas deberían tener su día para contar su historia en público si así lo desean. Solo entonces conoceremos la verdad”, sostuvo.
El pronunciamiento llega en un momento delicado para la administración de Trump, cuando el escándalo Epstein parecía haber perdido terreno frente a la guerra en Medio Oriente. Sin embargo, las declaraciones de la primera dama reactivaron el debate y devolvieron el caso al centro de la escena política.
Pese a los intentos de la Casa Blanca por dar vuelta la página, la controversia en torno a los archivos de Epstein sigue generando presión sobre la administración, en medio de reclamos para que se publiquen de forma completa los documentos de la investigación.
