Comienza como cualquier descompostura de verano: retortijones, náuseas y diarrea. Pero la diferencia llega después, cuando pasan los días y no se termina. La ciclosporosis, una infección intestinal provocada por un parásito microscópico, se parece tanto a una gastroenteritis común que muchas personas ni siquiera consultan al médico. Sin tratamiento, los síntomas pueden durar más de un mes.
Estados Unidos atraviesa uno de los mayores brotes de una enfermedad transmitida por alimentos de su historia reciente, con dos muertes confirmadas esta semana. Las autoridades federales apuntan a un producto concreto: lechuga iceberg cultivada en Guanajuato, en el centro de México.
Una diarrea que no se va
La causa es "Cyclospora cayetanensis", un parásito tan pequeño que solo se ve al microscopio. Se aloja en la mucosa del intestino delgado y provoca diarrea acuosa, frecuente y a veces explosiva, que va y viene por tandas. Puede provocar también falta de apetito, pérdida de peso, hinchazón, náuseas, febrícula y fatiga.
Los síntomas suelen aparecer una semana después del contagio, aunque el rango va de dos días a más de dos semanas.
El contagio es fecal-oral: se adquiere al comer alimentos, sobre todo frutas y verduras crudas, o beber agua contaminada con materia fecal. Rara vez pasa de persona a persona, porque el parásito necesita una o dos semanas fuera del cuerpo para volverse infeccioso.
Tampoco lo eliminan los desinfectantes químicos habituales, advierten los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos (CDC): lavar reduce el riesgo, pero no lo garantiza, por lo que cocinar es lo más seguro.
El diagnóstico exige un análisis de heces con una prueba específica que no es rutinaria y que el médico debe solicitar de forma expresa. El tratamiento de referencia es un antibiótico. No hay vacuna.
Dos muertos y un conteo que crece todos los días
Michigan, el epicentro del brote, confirmó el lunes 3 de agosto las dos primeras muertes por ciclosporiasis. Las víctimas presentaban afecciones de salud preexistentes que al parecer se agravaron con la infección y la deshidratación. El estado norteamericano ya reporta 12.218 casos y 193 hospitalizaciones.
El brote multiestatal que los CDC y la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) vinculan formalmente a la lechuga suma 6.358 casos en 15 estados, con al menos 278 hospitalizados. Pero el conteo nacional de la temporada supera los 22.700 casos: 10.468 confirmados y más de 12.200 a la espera de pruebas de laboratorio.
Estados Unidos investiga un brote de ciclosporiasis vinculado a una lechuga mexicana
La vigilancia federal se encuentra varias semanas atrás de los reportes estatales, lo que explica que un solo estado registre más casos que el brote "oficial" entero. Los CDC activaron una respuesta de emergencia de nivel 3, el escalón más bajo, que les permite reasignar personal a la investigación.
¿Por qué una lechuga puso en alerta a dos países?
El 17 de julio pasado, Taylor Farms, una de las empresas productoras y procesadoras de frutas, verduras frescas y ensaladas empaquetadas más grandes del mundo, retiró del mercado toda la lechuga iceberg proveniente del centro de México.
El producto, según la compañía, se había distribuido a restaurantes y comercios en 27 estados. La mayoría de los casos se relacionan con lechuga servida en locales de Taco Bell, la cadena de comida rápida con inspiración en la cocina mexicana.
México niega la atribución. Su Secretaría de Salud informó que los análisis en la planta de Taylor Farms dieron negativo. Asimismo, la propia hipótesis estadounidense tiene grietas: Carolina del Norte indicó que la exposición a Taco Bell o a lechuga explica una porción pequeña del aumento de casos en ese estado.
La FDA investiga al mismo tiempo seis brotes de ciclosporiasis, de los cuales solo uno está relacionado con la lechuga.
El frente turístico: Quintana Roo
El otro foco está en el Caribe mexicano. La agencia sanitaria británica (UKHSA) reportó 67 casos entre el 30 de abril y el 15 de julio en viajeros que regresaban de México; de 52 pacientes que aportaron su itinerario, 48 habían estado en Quintana Roo, en su mayoría en hoteles "todo incluido".
El otro foco está en el Caribe mexicano. La agencia sanitaria británica reportó 67 casos entre el 30 de abril y el 15 de julio en viajeros que regresaban de México © Daniel SLIM / AFP/File
La Cofepris y la Dirección General de Epidemiología desplegaron cinco brigadas que completaron el pasado 4 de agosto la verificación sanitaria de 16 hoteles de la zona. Los resultados de laboratorio se darán a conocer cuando finalice el procesamiento de las muestras. México registra 33 casos confirmados en distintas entidades.
El Reino Unido no recomendó cancelar viajes, pero sí reforzar la higiene con el agua y los alimentos frescos, incluso en hoteles de lujo.
Además, salmonela
En paralelo, el Departamento de Salud de Minnesota investiga un brote de "Salmonella Javiana" con 110 casos vinculados a jalapeños servidos en restaurantes de comida mexicana. De 84 personas entrevistadas, 75 habían comido en un local de Chipotle entre el 14 de junio y el 14 de julio.
Chipotle y QDOBA retiraron los chiles, el distribuidor Coast Citrus los recuperó del mercado y los CDC y la FDA consideran que ya no hay riesgo activo en esos establecimientos. No se reportaron muertes.
