Donald Trump busca estrangular la economía iraní después de acusar al régimen de los ayatolás de desperdiciar "la mayor oportunidad para llegar a un acuerdo" para el fin de la guerra, iniciada por Estados Unidos e Israel, el 28 de febrero de 2026.
El republicano anticipó una arremetida "aplastante" y "sin precedentes" contra la economía de Teherán, que incluso definió como "la operación económica más devastadora que se haya llevado a cabo contra cualquier país", según escribió en mayúsculas en su plataforma Truth Social, a última hora del miércoles 19 de agosto.
El mandatario estadounidense amenazó a la República Islámica con un "aislamiento a una escala sin precedentes". En ese sentido, advirtió "consecuencias económicas tremendas" para "cualquier país que permita que sus instituciones financieras, empresas, aeropuertos o entidades gubernamentales brinden cualquier tipo de apoyo vital a Irán".
Para el inquilino de la Casa Blanca, las actividades que mantienen a flote las finanzas de Teherán, después de meses de bloqueo a los puertos iraníes, son el contrabando de petróleo, las transferencias de efectivo o las empresas de fachada. "Todo esto debe detenerse ahora mismo (...) Necesitamos que todos nuestros aliados se unan a los Estados Unidos", exhortó.
El republicano incluso catalogó la embestida económica contra Irán como el "Día D Económico", en referencia al histórico desembarco de las tropas aliadas en las costas francesas de Normandía que marcó el punto de quiebre del ejército nazi en la Segunda Guerra Mundial.
El líder de Washington aún no ha detallado qué medidas puntuales implementará para sofocar la economía iraní ni el alcance de las sanciones a terceros países. No obstante, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, adelantó este jueves a la cadena 'CNBC' que celebraría una conferencia de prensa el próximo lunes 24 de agosto "para hablar sobre exactamente lo que se hará" con respecto a Irán.
