Oh I'm just counting

Editorial Cambio21: A siete meses del gobierno de Kast el desplome es mayor y ya hablamos de "una falla estructural"

En fin de semana largo se pueden leer con más detalle las encuestas sobre la gestión del Presidente Kast y es claro que a pesar de la cadena nacional sobre Presupuesto 2027 o el anuncio del tercer plan de Empleo o la promulgación de la ley que rebaja los impuestos a las grandes empresas, la falta de confianza y credibilidad en su gobierno sigue bajando, marcando apenas 27% o 28% de aprobación; mientras que el rechazo o desaprobación supera el 64% o 65% en apenas 7 meses de gestión. 

Estas cifras son inéditas en un gobierno luego de la vuelta a la democracia el año 90. Todos, los gobiernos sin excepción Aylwin, Frei, Lagos, Bachelet 1, Piñera 1, Bachelet 2, Piñera 2 y Boric tenían una denominada larga "una de miel" que en algunos Gobiernos duró un año o más como ocurrió con Aylwin, Lagos, Bachelet y Piñera. Todos tuvieron números de aprobación cercanos a 50 o 60% en el primer año.

Lo que ha ocurrido con Kast es impresionante por lo novedoso e inédito: Dos encuestadoras relativamente cercanas al Gobierno, Criteria y Cadem (tiene un contrato multi millonario con la administración Kast) lo dejan este fin de semana muy cerca de lo que obtuvo en primera vuelta (23.9%).

El rechazo a Kast alcanzó el 64%. Otro 9% respondió que no sabe cómo evaluar al mandatario. Juntando esas dos últimas cifras, más de 7 de diez chilenos/as rechazan la gestión de mandatario de ultra derecha.

La encuesta Criteria también preguntó por el desempeño de la administración respecto de las expectativas que los participantes tenían antes de su llegada a La Moneda.

Y aquí hay un dato que si alguno está en una empresa privada, publica o en el gobierno tendrá que cambiar a casi toda la plana mayor de gerentes o en este caso al gabinete: ¡Un 82%! señaló que la gestión ha estado por debajo de lo esperado, mientras que un 18% afirmó que ha superado sus expectativas.

Ese 82% es decidor. Ningún gobierno había tenido esos números tan malos para un gobierno.

Hace meses hablamos en estas editoriales de “la falla estructural” de la gestión Kast que es que sus votantes del 2025 dejaron de creer en sus promesas de campaña porque su discurso de candidato no se vió reflejado en una gestión enfocada en sus prioridades como era sacar del estancamiento económico al país, con más empleos y que combatiría a la delincuencia y al crimen organizado desde el primer día.

A 7 meses de estar en La Moneda, para la mayoría ciudadana ha quedado claro que no tenía Plan de Seguridad (aplicó publicamente el de Boric) ni un paquete de medidas eficaces contra el Crimen Organizado, ni tampoco tuvo ministra ni ministro que se desplieguen exitosamente en el combate al crimen organizado, sólo tuvo una reforma constitucional en seguridad mal diseñada que ni sus parlamentarios apoyaron y que será reemplazada por otro proyecto de ley. Tampoco se han reforzado los recursos para las policías y los Municipios para combatir la delincuencia.

En presupuesto 2027 en la Subsecretaría de Seguridad Pública los recursos no crecen, en Prevención del Delito sólo crece 2%, en Carabineros crece 2% y algo más en PDI y Gendarmería, pero no se observan planes 2027 que refuercen la capacidad operativa de las policías en el combate al crimen organizado, que cada vez muestra organizaciones y actividades más sofisticadas y Gobierno de Kast no quiere avanzar en el levantamiento del secreto bancario que permite perseguir el dinero sucio de estas bandas.

Esta mala gestión para enfrentar a la delincuencia es rechazada por 61% de la ciudadanía y sólo tiene el respaldo del 31% según encuesta B&W, o sea en la lucha contra la delincuencia no se ha avanzado en nada.

El otro gran fracaso de la gestión Kast que explica su falla estructural es su incapacidad de volver a hacer crecer a la economía que terminará este año con 0% de crecimiento o sea se agravó el estancamiento de la actividad, un desempleo de 9,6%, que en 6 regiones y en mujeres supera el 10% y un rebrote inflacionario que en diciembre podríamos estar cercanos al 5%; este escenario fue un autogol generado por el ministro Quiroz que decidió traspasar de una el shock del alza de precios de los combustibles en marzo sin usar el mecanismo de amortiguamiento del MEPCO ,lo que generó múltiples efectos en la inflación y en las expectativas del mundo económico que no ha logrado revertir.

Su proyecto de rebajar los impuestos a las grandes empresas recién promulgada esta  semana no logró modificar el pesimismo y decepción que se instaló el país producto de este mal manejo del impacto que viene desde afuera con las guerras de Trump -arancelazo incluido a nuestras exportaciones a EEUU del 10%-que además Presidente Kast decidió apoyar políticamente y que hoy nos  tiene en esta compleja situación de estancamiento económico y social.

El presupuesto 2027 también trae decepciones porque no tuvo foco en la inversión pública y en la generación de empleos, ya que la inversión sólo crece 1,5% en relación a la ley del año pasado -un crecimiento “modesto” lo califica un medio infuyente- y no el 7,3% que destacaron inicialmente; incluso en el caso de los Gobiernos Regionales la inversión cae -9% en un monto de $200.000 millones menos en inversión en las regiones -lo que ha sido cuestionado transversalmente por 15 de los Gobernadores Regionales-, incluido los recursos para mejorar el transporte publico regional. Además, los recursos para la Reconstrucción en regiones del norte y del sur del país post temporales son también “insuficientes”.

Estas semanas veremos como transversalmente el mundo político expresa su molestia ante un presupuesto fiscal que no apoya a las regiones que sufren con los altos desempleos, que además, se convierte en “un talón de Aquiles” de un gobierno que se desploma ante la opinión pública por su falta de capacidad de enfrentar los problemas acuciantes y urgentes que vive la mayoría de los chilenos/as.

Las personas desempleadas hace ya largos meses, no sólo están en los sectores vulnerables sino cruza a todo el espectro social del país y ya queda claro que se está ante un gobierno incapaz de enfrentar el desempleo con medidas urgentes y efectivas; al contrario el Ministro del Trabajo insiste en debilitar el Seguro de Cesantía quitando 0,35% de la cotización para suplantar un gasto que debiera hacer el empleador y ya hay sectores que plantean un proyecto de ley que autorice retiro de parte del ahorro en las AFP’s para las personas que llevan más de 6 meses cesantes.

La casi ausencia pública de un ministro del Trabajo en el gobierno Kast es tan preocupante como el excesivo protagonismo de un ministro de Hacienda que anunció hace 2 meses que la economía crecería 1,8% este 2026, lo que no ocurrirá y del ministro de Economía que anuncia miles de millones de dólares de inversión autorizada que se demoran años en concretarse y no tienen ningún efecto en la creación de empleos formales.

Un gabinete a la deriva sin capacidad de enfrentar los problemas urgentes de las familias chilenas debiera ser reemplazado por otro equipo ministerial que a lo menos intente hacer algo.