La administración Kast se está jugando el todo por el todo con su agenda de Seguridad para recuperar el apoyo ciudadano perdido en estos primeros 5 meses de gestión.
Debe remar en contra de la idea instalada en la ciudadanía de que no tuvo Plan de Seguridad al inicio de su gobierno y que ha perdido varios meses, razón por la cual la mayoría de los chilenos califica su gestión como “peor y mucho peor a lo esperado”, según dos encuestas del fin de semana. O sea la ciudadanía esperaba un Plan contra el Crimen organizado desde el 11 de marzo, lo que no ocurrió y en otras encuestas la mayoría considera que estos cambios anunciados hace una semana son “insuficientes y no son significativos”.
El gobierno Kast sigue creyendo que está en campaña y nos propone que para enfrentar al crimen organizado se requiere tener un relato, mucho despliegue mediático y shows televisivos a la hora del matinal -que es a la hora en que se instaló la inseguridad en años anteriores-.
Lo dice su propio jefe de Comunicaciones del Gobierno: Nunca hubo planes. Le pusimos nombres rinbombantes de películas a los planes, entre ellos el Plan Cancerbero, que fue utilizado en el "matinal de Kast" la semana recién pasada.
Ahora el Gobierno le agregó una reforma constitucional a la Seguridad que es cuestionada transversalmente y de manera pública incluso por presidentes de partidos que forman parte del oficialismo como la UDI y RN, o sea es una reforma constitucional que no tiene la posibilidad de reunir el alto quorum de 4/7 para avanzar. O sea 29 votos. En síntesis, la reforma se caerá y vendrá un nuevo show: "La oposición está contra el Plan Cancerbero y a favor de la delincuencia" dirán sus voceros más recalcitrantes.
Hacer retroceder a las bandas delictuales, que hoy son cada día más sofisticadas no se logran vía show televisivos ni reformas constitucionales que son las vías preferentes y exclusivas de la agenda de Seguridad del gobierno Kast.
Hoy en agosto 2026 las familias siguen temerosas, con miedo a sufrir un portonazo o un robo en su casa o en el trayecto a su trabajo, se encierran en sus hogares apenas oscurece entregando el control de los espacios públicos a las bandas delictuales -mayoritariamente jóvenes reclutados por las bandas narcos-.
El nivel de inseguridad es tan grande en el que se vive, al cual se agrega el temor a perder la pega o que está viviendo ya más de un año de desempleo que ya no lo son suficientes los cambios constititucionales, o los traslados de reos a la nueva cárcel de Talca, aunque los vea en los matinales o en youtube con nombres de películas incrustados en todas las pantallas de los canales y que estos repiten como voceros oficiales del Gobierno.
Ya las familias de clase media y de las comunas populares se dan cuenta que pasaron varios meses donde el gobierno Kast no hizo nada, no tiene un plan para copar de policías los barrios críticos -el Plan Calles Sin Violencia que implementa Ministerio de Seguridad con los Municipios no tiene ejecución este año, o sea hay $13.200 millones que no están en la calle combatiendo a las bandas- y sabe que esos copamientos se harán para el show televisivo del nuevo ministro Arrau o sea a las 7,00 AM o a las 21,00 hrs donde aparecerá haciendo control en las comunas y zonas de alta densidad de población migratoria.
Estamos frente a una ciudadanía que se ha decepcionado de la política, de sus liderazgos, que votó por Kast en diciembre, pero que rápidamente se decepcionó porque no lo ve implementando medidas efectivas contra el crimen organizado ni contra la delincuencia.
Ya se sabe que esas bandas operan vía barberías, tráfico de drogas, malls chinos u otras modalidades de lavados de activos y se da cuenta que la ultraderecha y el gobierno de Kast no quiere avanzar en levantar el secreto bancario para combatir de manera efectiva al Crimen Organizado. De esta manera, la Fiscalía no puede acceder a la ruta del dinero del crimen organizado y claramente no habrán avances significativos contra el delito.
Tampoco hay refuerzo a la prevención, especialmente buscando impedir que las bandas de narcos recluten a jóvenes del mundo popular como”soldados narcos”, que hoy además, son los responsables de parte de la violencia escolar en liceos donde hace semanas murió un joven acuchillado en San Bernardo por un estudiante ligado a bandas narcos. Hay un proyecto de ley que le entrega facultades en materia de prevención a los Gobiernos Regionales que no ha sido tramitado por el actual gobierno y duerme en una Comisión del Senado.
Cuando se gobierna la tarea es hacer la pega o el trabajo completo o sea combatir de verdad a la delincuencia y al crimen organizado, fortalecer la presencia policial en los barrios, mejorar la inteligencia y tecnología policial y eso no lo está haciendo administración Kast quién sigue creyendo que este combate es una cuestión de shows televisivos.
El senador Matías Walker que para el Gobierno es un parlamentario oficialista, ha sido claro: Con esta propuesta gubernamental se configura una suerte de estado de sitio o de asamblea que vulnera e impacta las libertades más básicas de la ciudadanía, operando sin una supervisión parlamentaria oportuna.
Y añade que la propuesta permitiría que el Presidente en acuerdo con el Senado pero sin la intervención de los Tribunales de Justicia, determine qué organizaciones son consideradas terroristas o pertenecientes al crimen organizado, lo cual fue calificado categóricamente por Walker como una “aberración jurídica”.
Ni Pinochet se atrevió a tanto...
