El país sigue mostrando preocupantes señales de estancamiento económico con una nueva alza de bencinas de $40 por litro y de $91 en el diésel; que traerá nuevas alzas de segunda ronda en los alimentos y otros productos que nos acercarán a una inflación anualizada de 5% -muy lejos del 2,8% que teníamos en febrero-; los sistemas frontales tendrán su efecto en la actividad agrícola tanto la exportadora como interna que se sumará al frenazo en el consumo que anticipan una economía -de nuevo lejos de las proyecciones de ministro Quiroz de crecimiento de 1,8% y después de 0,7%- y probablemente tendremos nulo crecimiento de 0% para 2026 o de una nota roja de -0,2%.
Es claro la economía se estancó por el mal manejo de ministro Quiroz que no midió los efectos de la crisis internacional, insistió en rebajar impuestos a los más ricos, no hay implementación de nuevos proyectos de inversión, la inversión pública sigue paralizada lo que generó una fuerte decepción empresarial y ciudadana.
Para 2027 se recorta en -10% la inversión regional, en Vivienda -que podría ser reactivador- hay un presupuesto en que predomina “el pago de arrastres” de obras ya terminadas y cae a 25.000 soluciones habitacionales las nuevos proyectos, se debilita el mecanismo de financiamiento vía préstamos que Hacienda implementó en administración anterior, lo que es fuertemente criticado por la Cámara de la Construcción y su comité de Viviendas Sociales; con lo cual se avizora que el alto desempleo en 9,6% se mantendrá en esos rangos para el próximo año.
El ministerio de Hacienda está desaprovechando la oportunidad de tener un presupuesto fiscal reactivador, especialmente en materia de empleo. A este panorama complejo en lo económico se le suman los autogoles y el mal manejo político del resto del gabinete.
La rebaja de penas a pedófilos, pederastas y violadores de derechos humanos realizados por ministro de Justicia "por orden del Presidente Kast" como reza el decreto, es un error inexcusable que revela la absoluta falta de empatía con las víctimas que caracteriza a este Gobierno, medida que además, es rechazada por el 92% de la ciudadanía, según encuesta CADEM, que no puede ser calificada de opositora .
En una sociedad dañada y desconfiada de las instituciones -incluido el poder Judicial-, que ministro Rabat no considere el impacto de esta decisión en las víctimas y sus familias es revelador de la falta de sensibilidad que tiene este equipo ministerial.
Lo mismo pasó la semana pasada con el ministro del Trabajo Tomás Rau que ante el descalabro de las AFP’s y la brutal caída de rentabilidad del Fondo E, su única respuesta es solicitar a los trabajadores próximos a jubilar “que posterguen su decisión”. Rau no habla nada de sancionar a los directivos de las AFP’s, de su falta de diligencia para garantizar “la seguridad y la rentabilidad de los ahorros previsionales”, ni menos hace un llamado a los directorios de las AFP’s que estudien algún mecanismo de compensación a los próximos pensionados.
Estamos frente a un gobierno incapaz de pensar que la acción gubernamental es un ejercicio de protección de las personas más vulnerables o víctimas de abusos sexuales. Sólo les motiva rebajar penas a personas que debieran seguir pagando su horrenda acción o recortar programas sociales.
Otro ejemplo lo dio el mismo Presidente Kast cuando defendió la eliminación del programa JUNAEB que entrega 100.000 notebook gratuitos y 12 meses de conectividad digital a los alumnos de 7º básicos de colegios públicos y con subvención fiscal.
Esta decisión es rechazada transversalmente por todo el arco político; así como fue rechazada la rebaja del presupuesto del Ministerio de Ciencias e Innovación en -10% para 2027, porque afecta las posibilidad de investigación y desarrollo tecnológico que es una cuestión clave para salir del estancamiento económico como lo mostraron los países europeos hace décadas.
Estamos ante un gobierno -que la misma gente lo señala en las encuestas- liderado por una persona carente de empatía y carisma, que además, en estos 7 meses ha mostrado su incapacidad para ser dialogante y construir acuerdos y prefiere “ganar por un voto” ,con malas propuestas para Chile.
Por eso el rechazo a la gestión Kast ya supera el 65% y los que lo aprueban y valoran caen entre el 25 y 27%, revelando que la mala opinión se centra en un liderazgo presidencial pobre y mediocre, que además, eligió un elenco ministerial que -igual que su jefe- carece de empatía y respeto a los demás, lo que parece caracterizar a la ultraderecha.
Este desplome del liderazgo presidencial ultraderechista ocurre en el mismo momento en que la oposición se dedica a peleas internas de todo tipo, revelando su incapacidad de entender que su rol debiera ser reunir, concordar propuestas que muestren que el crecimiento económico con equidad social y empleos, la seguridad en los barrios serán desde ahora su prioridad para el futuro, haciendo una autocrítica que fueron temas abandonados en los últimos años, lo que permitió el triunfo de la extrema derecha el año pasado.
