El Gobierno de Kast concretará a las 07:30 horas de este jueves su primera expulsión de inmigrantes irregulares a Ecuador, Colombia y, probablemente, Bolivia, al contar con órdenes de salida vigentes principalmente judiciales.
Un total de 40 personas serán expulsadas del territorio nacional, custodiadas por una cifra idéntica de efectivos de la PDI. El operativo se desarrollará en la pista del Grupo 10 de la Fuerza Aérea de Chile (FACh)—adyacente al Aeropuerto de Santiago—, lugar desde el cual emprenderá el vuelo un Boeing 737.
Bajo estricto hermetismo se han manejado todos los preparativos de este traslado aéreo. Este nivel de reserva responde, entre diversos motivos, a que la iniciativa representa una acción eje de la campaña del Presidente Kast.
Para hacer frente a la migración irregular, el Ejecutivo proyecta la salida de tres vuelos mensuales hacia otros países, siendo el de este jueves el que inaugurará esta planificación. Aunque las autoridades explicaron que quizás el número de pasajeros se podría ver disminuido, se confirmó que el avión FACh hará una escala en Iquique para sumar a más personas deportadas.
El porte de municiones y arma blanca, sumado a delitos como tráfico de drogas, hurto y robo, son las principales causas detrás de las órdenes judiciales de expulsión que tiene la mayoría de los extranjeros que se van.
En términos financieros, una de las decisiones adoptadas por el Ejecutivo es agotar de aquí a agosto —partiendo con el vuelo de este jueves— los $4 mil millones que dejó el gobierno de Gabriel Boric en la Ley de Presupuestos para expulsiones. Este monto lo estiman insuficiente, ya que cada deportación cuesta alrededor de $3 millones al considerar la custodia de la PDI por cada expulsado. Frente a este escenario, valoran la acción señalando que “es un inicio”.
Pese a estos avances, lo que no es posible todavía para La Moneda es comenzar las deportaciones de venezolanos irregulares, quienes son la mayoría entre las nacionalidades en tal condición en Chile. Al estar congeladas las relaciones con Caracas, la nula actividad consular impide el intercambio de extranjeros, ya sea por la vía diplomática o humanitaria. Aseguran que buscan subsanar esto a través de distintas alternativas, siendo una de ellas la utilización de un tercer país, como Estados Unidos, pero sobre eso aún no existe una determinación oficial.
Las estadísticas que maneja el Ministerio del Interior —atribuidas al Servicio de Migraciones y el INE— detallan la evolución de estas medidas. En 2022 hubo 1.070 expulsiones; en 2023 se concretaron 946; en 2024 se registraron 1.100; en 2025 hubo 1.207; y hasta marzo de este año se lograron 351.
Finalmente, según el informe de migraciones 2022-2026, el 23 de enero de este año se realizó el último vuelo de expulsados en el gobierno de Gabriel Boric, el cual tuvo con destino a Bolivia y Colombia.
Gobierno concretará este jueves su anunciada primera expulsión de extranjeros en condición irregular en el país
