El diputado y recién asumido presidente del Partido por la Democracia (PPD), Raúl Soto, endureció el tono para desmarcar formalmente a la directiva de la colectividad del polémico acuerdo alcanzado por los tres senadores de ese partido con el Ministro de Hacienda, el cual reduce la invariabilidad tributaria a 10 años en el marco de la discusión de la mega reforma.
Soto fue tajante en establecer los límites de la vocería del partido frente al desmarque de sus parlamentarios en la Cámara Alta. “Aquí está claro que por el partido habla su presidente. Este es un acuerdo de tres senadores de la bancada que los compromete a ellos, pero no al partido”, advirtió, evidenciando un profundo quiebre estratégico interno. El timonel del PPD explicó que el cuestionamiento de fondo que mantiene la colectividad va más allá de los plazos temporales: “El cuestionamiento de constitucionalidad no tiene que ver con la cantidad de años, con que si son 25 o 10 años, sino que tiene que ver con el mecanismo en sí mismo”, puntualizó en radio Universo.
A pesar de la dura distancia tomada, el diputado dejó entrever una ventana pragmática sobre el diseño de los senadores de su sector, sugiriendo que la jugada “incluso podría llegar a ser un seguro: si el requerimiento al Tribunal Constitucional llega a fracasar, preferimos evidentemente que la invariabilidad quede en 10 años y no en 25”.
El diputado realizó un equilibrado balance político de la semana, distribuyendo críticas tanto para sus filas como para el bloque de gobierno. En una abierta autocrítica a su sector, reconoció que “esta no ha sido una buena semana para la oposición. Ha habido problemas, errores, descoordinaciones y desorden, y eso es algo que hay que corregir”.
Sin embargo, sus juicios más severos apuntaron a las disputas de la izquierda y a las reacciones del oficialismo tras los últimos movimientos legislativos, en particular apuntando a los dichos de parlamentarios como el senador DC Iván Flores que señaló que los senadores PPD "se habían vendido" en el acuerdo con el gobierno.
“La verdad es que es una situación de ingobernabilidad la que está viviendo hoy día el oficialismo… Están embarcados en una verdadera guerra por la hegemonía del sector”, aseguró Soto, concluyendo que “han existido declaraciones absolutamente destempladas e irresponsables. Reacciones de ese tipo, poco reflexivas y acaloradas, no contribuyen al respeto dentro de las legítimas diferencias”.
