El alcalde de Ñuñoa, Sebastián Sichel, (ind. Evopoli) cuestionó con dureza e indugnación la gestión del Gobierno frente a la emergencia generada por las intensas lluvias en la capital, denunciando deficiencias estructurales en la conducción oficial y en la interlocución con las administraciones locales.
"El Gobierno tiene un problema en la toma de decisiones y en la vocería y es bueno que después de esta crisis resuelva eso; es urgente para nosotros", aseveró la autoridad municipal, que apuntó a la ambigüedad respecto a quién asume el rol articulador con las alcaldías durante episodios de catástrofe.
"Si va a ser su subsecretario de Interior (Máximo Pavez), que sea el subsecretario de Interior, pero estas cosas como que no son ni chicha ni limonada; que el ministro del Interior (Claudio Alvarado) está en el Congreso, es vocero, está negociando con el Parlamento y es Segpres también (no funcionan)... A mí me gustan las cosas nítidas y no quiero que haya un Ministerio Secretaría General de Gobierno, pero sí quiero que haya un vocero; entonces, díganme quién es, por último, para llamarlo", enfatizó, con dureza en radio Cooperativa.
En esa línea, catalogó la estructura comunicacional y operativa del Gabinete como "una cazuela sin carne" y, para ejemplificar los entrabamientos burocráticos, relató: "Ayer estábamos a las seis de la tarde con la directora de Educación, Sofía Jaña, discutiendo si cerrábamos o no los colegios, esperando que la Seremi de Educación nos respondiera, y no sabíamos a quién preguntarle. Esa es la verdad. Nos dábamos vueltas, nos pedían informes, y decíamos: '¡¿quién cresta que toma esta decisión?!'... Al final la tomamos nosotros. Tenemos que ponernos cabrones para tomar la decisión, porque tenemos a cargo la población que está alrededor de nosotros" reitero Sichel que fue ministro en el Gobierno de Piñera.
El jefe comunal sostuvo que la capacidad de respuesta del Estado central resulta “rídicula y es de juguete“. En ese marco, comentó que los municipios terminan “haciendo la pega” con lo que disponen.
Además, advirtió que si no se invierte en piscinas decantadoras y continúa la deforestación, “esto nos va a seguir pasando“.
Por ello, Sichel hizo un llamado al Estado y al ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, para que “dejemos de jugar al tesorero del curso”, señalando que “es necesario hacer inversiones de fondo“.
En ese punto, propuso invertir en tres materias: la emergencia ambiental, porque “el cambio climático llegó para quedarse“; la educación pública, tras los colegios que resultaron inundados —y criticando además el fin del programa “Yo Elijo Mi PC“—; y la salud pública, poniendo como ejemplo un Cesfam que también sufrió daños.
En ese contexto, el jefe comunal pidió que “recorten la plata en otros lados; sobran ministerios, faltan recursos para emergencias como esta“, y añadió que lamenta que los alcaldes deban manejarse con los fondos disponibles cuando “al Gobierno central, el parlamento, les sobra la plata para hacer proyectos que no tienen sentido“.
Sichel insistió en que su requerimiento es invertir. Por eso le pidió al ministro Quiroz que, terminada la emergencia, “nos diga donde quiere invertir” porque entiende que su prioridad suele ser ahorrar.
Si bien valoró la coordinación con el Gobierno de Santiago y la Delegación Presidencial de la región Metropolitana, indicó que existe “un problema de inversión“, y que con esos recursos el gobernador Claudio Orrego y el delegado Germán Codina “hubieran hecho mucho más“, enfatizando que la capacidad operativa del Ejecutivo no basta para los alcaldes.
En ese sentido, reflexionó que si Ñuñoa, una comuna de clase media, “está sola para enfrentar estas emergencias“, le preocupa aún más lo que puede ocurrir en “una comuna chica o pobre”.
“Tengo ganas de abrazar a los otros alcaldes y decirles: ¿Saben qué? Estamos solos; hay un Gobierno deficiente, independiente del signo político, que en las crisis mira hacia arriba y eso no puede pasar”, concluyó.
Asimismo, el jefe comunal extendió sus críticas al abordaje histórico del Estado frente al cambio climático y la contención de riesgos en la precordillera, apuntando al estancamiento en materia de inversión pública.
"El problema es que no hacemos los lesos y seguimos con la infraestructura que teníamos hace 30 años para resistir esos niveles de agua y no estamos preparados para el cambio climático. Eso es vivir en los años 50", reprochó, indicando que "el Estado central de Chile, vale al Gobierno actual y el Gobierno anterior, no tiene ningún plan de inversión para la contención de quebradas".
Además, graficó el abandono financiero e instrumental que enfrentan los municipios durante el despliegue de las emergencias en terreno, contrastándolo con la burocracia preventiva de los organismos técnicos.
"Los municipios estamos como para la guerra: nos piden cada día más pega y vivimos de la plata propia. Un municipio como Ñuñoa vive de la plata que puede captar con patentes, con lo que sea, y cuando tú tienes crisis como esta tienes que vivir con tus cuatro motobombas. Esa es la realidad. Senapred te hace 20 reuniones de coordinación, Cogrid, planes, lleno de carpetas tengo de todas las ideas que me dan, pero cuando tú tienes que recurrir al Estado central para emergencias de este nivel, no hay nadie a quien recurrir", reprochó Sichel.
