Por Ema Santa Cruz Fuccaro
La abogada, senadora por la región del Maule y presidenta Partido Socialista desde 2022, abordó en entrevista para Cambio21 la ausencia de una conmemoración oficial del 11 de septiembre por parte del Gobierno y la importancia de mantener viva la memoria histórica y el compromiso con la democracia. Junto a ello, se refirió al legado de Camilo Escalona, el histórico dirigente socialista recientemente fallecido, destacando su trayectoria política, su aporte a la recuperación democrática y su permanente defensa de la unidad del Partido Socialista.
¿Qué le parece que el gobierno no haya realizado ningún acto oficial o conmemoración para este 11 de septiembre?
Me parece profundamente lamentable que el Gobierno haya decidido no realizar ningún acto oficial de conmemoración este 11 de septiembre. No estamos hablando de una fecha cualquiera ni de una actividad partidaria. Estamos hablando de un momento que marcó para siempre la historia de Chile y que está asociado al quiebre de nuestra democracia y a graves violaciones de los derechos humanos.
Desde el retorno a la democracia, los distintos gobiernos, incluso el de derecha (Piñera), habían entendido que esta era una fecha que debía ser abordada desde el Estado, precisamente porque la democracia se construye también sobre la memoria y sobre la capacidad de reconocer aquello que nunca más queremos que vuelva a ocurrir. Este año, por primera vez desde 1990, no hubo una conmemoración oficial del Gobierno.
Creo que aquí hay una diferencia fundamental que debemos establecer: recordar no significa quedarse atrapados en el pasado. Al contrario, recordar es una manera de construir futuro.
Me parece particularmente preocupante que el Gobierno haya optado por mantener su agenda habitual y que el presidente haya decidido no participar en una ceremonia institucional. El Estado tiene una responsabilidad que trasciende al gobierno de turno: acompañar a las víctimas, reconocer a sus familias y reafirmar que las violaciones a los derechos humanos son inaceptables, independientemente de quién gobierne.
Nosotros como Partido Socialista no queremos apropiarnos de esta fecha. Queremos que Chile la enfrente con madurez, con respeto y con un compromiso democrático que nos permita decir, con mucha claridad: Nunca Más.
Chile no puede construir su futuro borrando su pasado. Podemos mirar hacia adelante, pero debemos hacerlo con memoria, con verdad y con la convicción de que nunca más en nuestro país las diferencias políticas deben resolverse mediante la violencia o la ruptura de la democracia.
Usted ofició al gobierno debido a la instalación de un cuadro del exdictador Augusto Pinochet en la galería de expresidentes de la Delegación Presidencial Provincial de Linares. ¿Qué le parece la instalación de este cuadro? ¿A qué cree que se debe que ocurran estas situaciones?
Me parece absolutamente inapropiado que un retrato del dictador Augusto Pinochet haya sido instalado en la galería de expresidentes de una dependencia del Estado. No estamos hablando de un espacio privado ni de una opinión personal: estamos hablando de una repartición pública que representa al Estado de Chile.
Por eso decidí oficiar al Ministerio del Interior. Quiero saber quién autorizó la instalación de ese cuadro, bajo qué criterio institucional se tomó esa decisión y quién debe responder por ella. No podemos normalizar que en dependencias públicas se presente a un dictador como si fuera simplemente otro expresidente de la República.
Para mí, esto constituye una provocación, particularmente por la fecha en que ocurre y por el significado que tiene el 11 de septiembre para miles de familias chilenas. Estamos hablando de una persona bajo cuyo régimen se produjeron graves violaciones a los derechos humanos. Por lo tanto, cualquier reivindicación de su figura desde un espacio institucional del Estado resulta especialmente dolorosa para las víctimas, sus familias y para quienes hemos defendido siempre la democracia.
El Estado tiene que tener una posición clara. Podemos tener distintas interpretaciones políticas sobre nuestra historia, pero hay límites que no podemos cruzar: las violaciones a los derechos humanos no son una opinión política y la democracia no es un valor relativo.
Provocación del general (R) hoy senador republicano Cristián Vial
Como senadora del Maule, pero también como presidenta del Partido Socialista, voy a seguir defendiendo una idea muy sencilla: en Chile podemos pensar distinto, podemos tener profundas diferencias políticas, pero nunca debemos relativizar la democracia ni las violaciones a los derechos humanos. Por eso cuando el senador (Cristián) Vial (general del Ejército retirado) en su cuenta de Instagram relativiza la dictadura militar, las violaciones a DDHH, me produce profundo dolor, no por mí, sino por el Chile que queremos construir, por los familiares que aún no encuentran a los suyos, por no tener la capacidad de decir Chile está primero, y respetar la memoria colectiva.
La memoria no busca dividir a los chilenos. La memoria busca que nunca más tengamos que vivir una tragedia como la que sufrió nuestro país. Y precisamente por eso me parece tan importante que desde las instituciones públicas exista respeto, responsabilidad y una señal inequívoca de compromiso con la democracia.
¿Cuál cree usted fue el legado que dejó Camilo Escalona luego de haber sido presidente del partido en varias oportunidades y que al momento de su muerte era el secretario general del PS?
Camilo fue presidente 5 veces entre los años 1994 y 2010, dirigente secundario, de la juventud socialista, toda una vida dedicada a lo público .
Escalona deja un legado muy importante en el Partido Socialista, dedicó gran parte de su vida a fortalecer nuestra organización, a defender nuestras ideas y a mantener al Partido Socialista como un actor relevante de la política chilena.
Creo que uno de sus principales legados es la capacidad de entender que el Partido Socialista tiene que estar siempre presente en los grandes desafíos del país, defendiendo sus principios, pero también siendo capaz de dialogar y construir acuerdos.
¿Qué admiraba de Camilo Escalona y cómo lo ve reflejado en su forma de liderar este mismo partido?
Personalmente creo que lo que las y socialistas debemos admirar de Camilo es su profunda convicción socialista, su enorme capacidad política y, sobre todo, su compromiso permanente con la unidad del Partido Socialista. Solo basta con recordar unos de sus últimas apariciones, donde convocaba a todas y todos a la unidad del Partido
Camilo entendía que las diferencias internas son parte de la vida democrática de un partido, pero que nunca podían estar por encima del proyecto colectivo. Tenía la capacidad de conversar con quienes pensaban distinto, de construir acuerdos y de mirar más allá de las legítimas disputas internas. Esa vocación de unidad fue una de sus grandes contribuciones al socialismo chileno.
Su conocimiento de la historia del Partido y de Chile, es un legado de Escalona. Camilo no entendía la política como algo circunstancial; sabía que cada decisión debía estar vinculada a una perspectiva histórica y a un proyecto de país. Su trayectoria, desde la lucha contra la dictadura hasta la recuperación y consolidación de la democracia, estuvo marcada por esa mirada.
Como presidenta del Partido Socialista, siento que ese legado está presente. No se trata de imitar a Camilo, porque cada generación tiene sus propios desafíos, sino de recoger sus mejores enseñanzas: mantener al Partido unido, defender nuestras convicciones, dialogar con quienes piensan distinto y tener siempre una mirada de largo plazo.
Camilo nos enseñó que un partido fuerte no es aquel donde todos piensan igual, sino aquel que es capaz de procesar sus diferencias, construir una síntesis y actuar unido cuando están en juego los intereses de Chile y de las grandes mayorías.
Ese es, quizás, uno de los mayores legados que recibimos de él y que debemos proyectar hacia las nuevas generaciones socialistas.
El gobierno declaró días de duelo debido a la muerte, ¿qué le pareció esta acción? ¿qué le parece la reacción del gobierno frente a esta pérdida?
Creo que la decisión del Gobierno de decretar dos días de duelo oficial por la muerte de Camilo Escalona es un gesto que valoramos y agradecemos profundamente. Se lo agradecí al presidente Kast, más allá de las diferencias políticas que podamos tener, me parece importante que el Estado de Chile reconozca la trayectoria de una persona que dedicó prácticamente toda su vida al servicio público, a la democracia y al país.
Me parece especialmente significativo que este reconocimiento provenga de un Gobierno que está políticamente en las antípodas de nuestras posiciones. Eso demuestra que, cuando se trata de reconocer una trayectoria y un aporte al país, las diferencias políticas no deberían impedirnos valorar aquello que nos une.
