El exministro de Relaciones Exteriores y exsenador, Ignacio Walker, abordó este lunes la compleja encrucijada diplomática que enfrentará el presidente electo, José Antonio Kast, a pocos días de asumir el poder en La Moneda.
En medio de las inéditas sanciones aplicadas por la administración de Donald Trump a funcionarios del gobierno saliente de Gabriel Boric, el otrora jefe de la diplomacia hizo un llamado a mantener la tradición de Estado en las relaciones internacionales y advirtió sobre los graves riesgos de alinear a Chile con intereses extranjeros.
En conversación con CNN Chile, Walker analizó el inminente viaje de Kast a Miami, agendado para el 7 de marzo, donde sostendrá un encuentro con el mandatario estadounidense.
Aunque reconoció el “legítimo derecho” del futuro presidente de reunirse con líderes de la ola conservadora global, planteó una interrogante fundamental sobre el rumbo que tomará el país.
“El presidente electo, y yo le formulo la pregunta de forma pública y responsable, ¿va a velar por la autonomía y la soberanía de la política exterior chilena, o se va a sumar a una política de seguridad nacional de Estados Unidos, basada en el interés de Estados Unidos, que es el America First?”, cuestionó el excanciller.
En esa misma línea, Walker fue enfático en señalar las consecuencias de desviar la mirada de los intereses permanentes de la nación para favorecer posturas partidistas o dogmáticas.
“Si el presidente entrante va a politizar o ideologizar la política exterior, estamos en un problema, no sólo con sus socios, no sólo con la futura oposición, sino en lo que concierne al interés nacional de Chile”, sentenció.
Walker también profundizó en la reciente decisión del Departamento de Estado norteamericano de revocar la visa diplomática a tres funcionarios chilenos, incluido el ministro de Transportes y Telecomunicaciones, Juan Carlos Muñoz. La medida, motivada por el avance del proyecto del cable submarino transpacífico con China, fue calificada por Walker como una acción “unilateral, sorpresiva y desconcertante”.
Para el ex ministro, esta sanción tiene una doble lectura en el tablero geopolítico actual: “Es un castigo al gobierno del presidente Boric, pero también es una notificación al presidente entrante, José Antonio Kast, en el sentido de decirle ‘estos son nuestros términos, y usted tiene que optar'”.
Frente a esta presión, Walker defendió la necesidad de mantener una política exterior no alineada y pragmática, recordando que el gigante asiático es el destino del 40% de las exportaciones nacionales.
“Evidentemente que Chile no puede tomar partido por Estados Unidos o por China. Nosotros tenemos la mejor relación con ambos países (…). Ahí está el arte de la política, el arte de la diplomacia, cómo navegar en estas aguas turbulentas”, explicó.
Respaldo a la candidatura de Michelle Bachelet en la ONU
Finalmente, Walker abordó otra de las definiciones cruciales que deberá tomar la administración de Kast a partir del 11 de marzo: el respaldo oficial a la candidatura de la exmandataria Michelle Bachelet para la Secretaría General de Naciones Unidas.
Alejándose de las diferencias ideológicas internas, el excanciller aseguró que apoyar esta postulación es un asunto de Estado que potenciaría el prestigio internacional del país. “¿La candidatura de Michelle Bachelet a la Secretaría General de Naciones Unidas sirve o no sirve a los objetivos, principios e intereses permanentes de la política exterior chilena? A mi juicio, es obvio que sirve”, concluyó Walker.
