El Partido Comunista de Chile, que dirigen Lautaro Carmona y Barbára Figueroa, en la foto, en un comunicado, sostuvo que el presidente de los EE.UU., Donald Trump, "ha declarado la guerra no solo a Venezuela, sino también a los pueblos del mundo".
Esto, tras la operación norteamericana que terminó con la captura de Nicolás Maduro esta madrugada.
El PC señala que "rechaza y condena enérgicamente la criminal agresión del gobierno de los Estados Unidos, ordenada por Donald Trump, en contra de Venezuela y su gobierno". "Se trata de una acción militar de carácter criminal que afecta directamente a todas las naciones de nuestro continente y que tendrá consecuencias gravísimas para la paz y la estabilidad de la región", añadió.
"Expresamos nuestra solidaridad con el pueblo venezolano, con las familias de las personas asesinadas y con todas sus víctimas", dijo también. Complementó señalando que "Chile conoce, por su propia historia, lo que significa la intervención norteamericana, que busca apropiarse de los países, de sus recursos naturales y de sus fuentes energéticas, vulnerando la soberanía de los pueblos".
El PC añadió en su comunicación: "El gobierno de Chile debe actuar y pronunciarse con extrema urgencia ante esta grave situación. Asimismo, exigimos la convocatoria inmediata de la CELAC". "Nuestro continente, declarado Zona de Paz, ha sido violentamente vulnerado por una agresión militar criminal y salvaje, que no tiene justificación alguna", sostuvo asimismo. "Todos los pueblos de América han sido agredidos. Todas las naciones del continente han visto amenazadas la paz y la convivencia regional producto de esta intervención criminal", indicó.
"Las Naciones Unidas deben intervenir con extrema urgencia para detener esta escalada de violencia", aseguró además. Por último, señaló: "Ante versiones provenientes desde los Estados Unidos, exigimos que se resguarde de manera irrestricta la vida del presidente Nicolás Maduro y de su esposa. El secuestro que ya se intentó anteriormente contra el presidente Hugo Chávez constituye un crimen que no solo debe ser condenado, sino que sus responsables, tanto quienes lo ordenaron como quienes lo ejecutaron, no pueden quedar impunes ante la comunidad internacional".
