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Senadora Ximena Rincón y debate de la Constitución con quórum de 2/3: “Coalición del Gobierno Apruebo Dignidad está haciendo un traje a la medida para la izquierda”

La senadora de la Democracia Cristiana, Ximena Rincón, analizó el polémico quorúm 2/3 presentado por sectores del Frente Amplio y aseguró que no respalda la propuesta de la convención, planteando que sería una forma de invalidar al actual Congreso, el cual está configurado por “representantes que han sido elegidos con posterioridad” a la entidad redactora.

“Creo que subir los quórums no corresponde, aun más cuando este fue uno de los grandes temas que había encima de la mesa para cambiar la Carta Fundamental. Vale decir, quórums supramayoritarios que no permiten alcanzar mayorías para avanzar en la legislación que el país necesita”, zanjó la parlamentaria.

Rincón enfatizó en que de aprobarse el nuevo texto constitucional y dar pie al quórum de 2/3, se estaría dejando en “interdicción al Parlamento para avanzar en las propias reformas que necesita nueva Constitución, su implementación. Es como bien absurdo y uno al final lo que hace es pensar que Apruebo Dignidad al final del día está haciendo un traje a la medida para la izquierda y no construyendo una Carta Fundamental que convoque y haga sentido a un país entero”.

La senadora falangista profundizó en su crítica señalando que “lo que ellos quieren (Apruebo Dignidad), es forzar a que sea una norma pétrea, mientras no se instalen eventualmente liderazgos que a ellos les convengan y no dejar abierta la voluntad ciudadana, reflejada en el Parlamento, a la materialización de las normas”, dijo en CNN.

La parlamentaria también cuestionó los planteamientos del convencional, Fernando Atria, en torno a la “lealtad al texto” constitucional, y recalcó que el actual Congreso “es tremendamente legítimo” para enfrentar el proceso de transición al nuevo sistema político, asegurando que “es la ciudadanía la que va a decidir, y eso se le olvida a Atria, si aprueba o no aprueba esta propuesta y lo que uno recoge en la calle es que no les gusta esta propuesta”.

En esa línea, la senadora demócrata cristiana señaló que -desde su perspectiva- la ciudadanía estaría persibiendo el borrador constitucional como un texto “forzado, cargado hacia un lado, no mira los intereses de todo el mundo” y aseguró que “la ciudadanía le tiene mucha desconfianza porque lo que ha visto en el debate de la constituyente es a un sector imponiendo su mirada al resto”.