Este IPOM del Banco Central nos muestra precupantes datos sobre el crecimiento 2026 que junto a los datos de inflación y los de desempleo dibujan una angustiante realidad que vive nuestra economía y por ende, la mayoría de las familias del país.
Este IPOM no disfraza la realidad. Muestra los datos duros del mal desempeño de la economía en lo que va del 2026 y la responsabilidad del Senado es leer adecuadamente los signos de esta dura realidad.
Esta semana conocimos el IPC, llegó a 0,6%, más de lo esperado y las proyecciones de los diversos analistas es que la inflación anual llegará entre 4,5% a 5%.
No hay dudas que tenemos un rebrote inflacionario no menor considerando que en febrero pasado la inflación anualizada estaba en 2,8%.
Ya sabemos que una alta inflación le pega más fuerte a las familias de clase media y vulnerables del país que vive de su salario y hoy vemos -en la conversación cotidiana- que a la gran mayoría de chilenas/os les cuesta llegar a fin de mes.
Pero las familias chilenas no sólo están sufriendo una alta inflación, sino también un fuerte estancamiento de la economía que se volvió a visibilizar con el IMACEC negativo de julio que llegó a -1,5%.
En materia de Crecimiento de los primeros siete meses acumulados fue negativo (-0.3%) y sin minería sólo llega a 0.4%; o sea estamos ante una economía estancada y eso no puede negarse.
Esta proyección de un crecimiento 2026 entre 0,25% y 0,75%, revelan que las expectativas del ministro Quiroz sobre el impacto de la rebaja de impuestos a la gran empresa eran de un optimismo desmesurado y que la posibilidad de que Chile crezca este 2026 en 1,8% queda desmentida con este Informe.
Estamos ante una economía estancada y eso lo comparte el conjunto de actores políticos y económico.
Es urgente que las autoridades gubernamental se den un baño de realismo económico y asuman que -como lo dijo un medio empresarial- que “la economía está en su peor nivel en 40 meses”.
A esto debemos agregar los adversos datos del alto desempleo de 9,5%, que en 6 regiones supera el 10% y una unformalidad laboral que llega al 27%.
En junio pasado en su Cuenta al país el presidente Kast señaló que su meta era bajar el desempleo a 6,5%, lo cual se ve como irrealizable con este estancamiento económico, tal como lo reconocío ayer el Ministro del Trabajo en entrevista radial.
La promesa de que el gobierno actual traía un shock de inversión y de empleo, lo que generaría una recuperación rápida de la economía NO se ha cumplido; al contrario lo que están viviendo las familias chilenas es una situación más difícil que el año pasado, donde ahora se suma la decepción ante un gobierno que no cumplió sus promesas centrales de más empleos y más crecimiento.
Lo dijimos permanentente al país -cuando debatimos el proyecto de rebaja de impuestos a las grandes empresas- que superar el estancamiento de la economía y su alto desempleo, requiere acuerdos transversales del mundo político que enfrenten los problemas que hemos descrito y de parte del gobierno solo vimos la tosudez y la altanería de desechar este llamado a los acuerdos y sólo se buscaba ganar la votación por “1 o 2 votos”.
Al país le hace mal -como lo muestra la historia reciente- esta actitud gubernamental de imponerse por 1 o 2 votos y no construir Acuerdos sobre materias que debieran ser “políticas de Estado” que trascendieran a los gobiernos de turno.
Mejorar la productividad de nuestra economía, incrementar nuestro menguado PIB tendencial -que mide la capacidad del producción de mediano y largo plazo del país- que llega a 1,9%, para el período 2026/2035; rebajar sustantivamente la tasa de desempleo, disminuir el déficit fiscal, entre otros desafíos que hoy tenemos requiere planes que sean implementados por distintos gobiernos, son tareas de mediano plazo que lamentablemente la actual administración ha desechado.
Sin acuerdos seguiremos en esta lógica pendular y no mejoraremos nuestra capacidad de crecer, que es la vía de tener un mejor país y con más equidad social.
Por eso, reiteramos nuestra disposición de aportar a construir Acuerdos y esperamos que en el Presupuesto 2027 tengamos ese diálogo y juntos como Senado a lo menos exigamos que existan los recursos para financiar la Reconstrucción de hogares y la conectividad caminera afectados por el sistema post frontal en las últimas semanas que sufrieron las familias desde las regiones de Arica a Los Ríos.
Estas tragedias que genera el cambio climático exige una infrastructura resiliente, un sistema de ayudas tempranas eficiente y voluntad política para financiar esa Reconstrucción.
También en el Presupuesto 2027 se requiere incrementar la inversión pública porque ella genera empleos, reactiva a la cadena de proveedores que son mayoritariamente empresas PYMES y pùede generar un ciclo virtuoso, pero eso no puede ocurrir si este crece “entre 0% y 1%” como propone Ministro Quiroz o si se subejecuta o se chutean las licitaciones y adjudicaciones para los años siguientes como ha ocurrido este año con la inversión en CESFAM, en corredores para el transporte pública, cuarteles para la PDI por nombrar algunas obras públicas postergadas estos meses.
Tenemos además, un escenario internacional plagado de incertidumbres en el mercado de los combustibles y un financiamiento externo más exigente y de mayor costo.
En este nuevo escenario esperamos que el conjunto del Senado podamos coincidir en la virtuosidad que tiene para el país que trabajemos para construir acuerdos transversales que saquen el país de este complejo estancamiento, que coincidamos que no existen balas de plata para volver a crecer, que se requiere construir una estrategia -país que aborde la complejidad del desarrollo con equidad.
Chile espera de nosotros más diálogo, búsqueda de Acuerdos Transversales para dar una señal de que en el futuro podemos reencontrarnos en el marco de la implementación de una senda de crecimiento económico potenciando nuestras exportaciones y diversificando lo que producimos con mejor y mayor equidad social; ese es el Chile que heredamos y que la mayoría anhela reconstruir y que ante panorama de estancamiento económico y social debemos impulsar, pero en un marco de acuerdos qu garanticen mejores políticas que las que hemos visto estos meses.
Un año perdido por la mala gestión política y económica del Gobierno. Por Yasna Provoste, Senadora
