El Gobierno de Kast presentó el proyecto para reformar el SAE, en el que propone un nuevo sistema paralelo para el ingreso a los colegios y enfocado en criterios de selección en manos de los establecimientos.
La reforma enviada establece dos fórmulas para acceder a la educación no superior, desde parvularia a media, lo que es considerado riesgoso por expertos, incluso no ligados a la oposición.
La idea del Gobierno es que convivan la Elección Mutua (EM), "de carácter voluntaria para establecimientos con sobredemanda, que permite utilizar criterios objetivos, transparentes y no discriminatorios", y la Asignación Aleatoria (AA), "en que se mantiene el actual mecanismo de asignación centralizada".
Para el formato EM, se plantean como relevantes "elementos como adhesión al proyecto educativo, asistencia previa y rendimiento académico desde 7° básico, entre otros. Además, reserva cupos para estudiantes prioritarios según la Subvención Escolar Preferencial (SEP) y estudiantes con discapacidad o necesidades educativas especiales permanentes".
Además, se "renombra" el SAE y su algoritmo, considerándolo "aleatorio", haciendo una clara referencia al concepto de "tómbola" y que dista de la forma en que realmente asigna cupos.
Al respecto, Kast afirmó que "este proyecto es tan importante porque permite reconocer al niño en sus aptitudes, en su mérito, y buscar a cada niño el proyecto educativo que lo llene, que lo haga feliz y que complemente la educación de sus padres. Permite al establecimiento valorar el mérito, valorar el compromiso de los padres con ese proyecto educativo".
Además sostuvo que las modificaciones al Sistema de Admisión Escolar actual "buscan devolver a las familias la posibilidad de elegir la educación de sus hijos mediante un proceso de admisión que reconozca sus particularidades y circunstancias; restituir el reconocimiento del mérito como eje central de la admisión; y en tercer término, fortalecer la existencia de proyectos educativos diversos".
En esa línea, el mandatario remarcó que "si algún establecimiento no desea participar en este sistema, podrá seguir participando en el sistema que tenemos hasta hoy día. Por eso decimos que es un sistema que opta por la libertad, la libertad del proyecto educativo, la libertad de los padres de elegir el proyecto educativo para sus hijos".
En tanto, la ministra de Educación, María Paz Arzola, comentó que "cuando se diseñó el actual sistema de admisión, se instaló una desconfianza generalizada hacia los colegios. Con tal de impedir cualquier espacio para eventuales prácticas discriminatorias, se eliminó también cualquier margen para la toma de decisiones descentralizadas, oportunas y situadas. Hoy queremos restablecer la confianza; no pretendemos deshacer lo que existe. Tenemos un sistema de postulación que permite trazabilidad y transparencia y eso es algo que nosotros reconocemos y que pensamos que vale la pena reservar".
