Oh I'm just counting

Cómo saber si una app es segura antes de entregarle tu carnet

Abrir una cuenta en un banco digital, arrendar un auto por aplicación, comprar un pasaje o registrarse en una red social. Cada vez más trámites cotidianos en Chile piden lo mismo antes de avanzar: una foto del carnet por ambos lados y, muchas veces, una selfie para comparar la cara con el documento. Con el debate sobre la verificación de edad en internet instalado en el Congreso y la idea de usar la ClaveÚnica para validar a los usuarios de redes sociales, la pregunta dejó de ser si vamos a tener que demostrar quiénes somos en línea, sino a quién le estamos entregando esa información y qué hace con ella.
 
Por qué tu carnet vale tanto en internet

Una imagen del carnet de identidad no es un dato más. Con el RUN, el nombre completo, la fecha de nacimiento y la foto, un tercero puede intentar abrir cuentas, pedir créditos o suplantar a una persona en otro servicio sin que esta se entere hasta que llega el primer cobro. Por eso los ciberdelincuentes no siempre buscan contraseñas, a veces les basta con una base de datos de documentos escaneados que alguien guardó sin demasiado cuidado.

Lo mismo ocurre con el propio teléfono, que hoy concentra fotos del carnet, correos, conversaciones y aplicaciones bancarias. Casos como el de los más de 150 celulares robados en La Pampilla de Coquimbo, recuperados gracias al GPS de los propios equipos, recuerdan que activar la localización y el bloqueo remoto es la primera capa de protección de todos esos datos.

Las señales de una verificación seria

No todas las plataformas que piden el carnet lo hacen de la misma manera, y hay detalles que ayudan a distinguir un proceso confiable de uno improvisado. El primero es el canal: una verificación seria ocurre dentro de la aplicación oficial o del sitio web con candado de seguridad, nunca por WhatsApp, por correo o a través de un enlace que llegó en un mensaje de texto.

El segundo es la transparencia. Una plataforma confiable explica para qué necesita el documento, cuánto tiempo lo guardará y si lo comparte con terceros, algo que debería estar escrito de forma clara en su política de privacidad y no escondido en letra chica. También es buena señal que el proceso incluya una prueba de vida, como mover la cabeza o parpadear frente a la cámara, porque demuestra que el sistema está pensado para impedir que alguien use la foto de otra persona.

En algunos rubros ese filtro es parte del servicio desde hace años. En los avisos de escorts en Santiago publicados en Skokka, por ejemplo, los perfiles pasan por un proceso de verificación de identidad y de mayoría de edad antes de publicarse, precisamente porque es un sector donde los usuarios necesitan saber que la persona del otro lado es real. La lógica es la misma que se discute hoy para las redes sociales, confirmar quién es quién sin exponer más datos de los necesarios.

Las alertas que conviene no pasar por alto

Hay situaciones en las que lo mejor es cerrar la aplicación y buscar otra alternativa. Si alguien pide el carnet para "desbloquear" un premio, un sorteo o una oferta demasiado buena, es muy probable que se trate de una estafa. Lo mismo si el supuesto ejecutivo insiste en recibir la foto por un chat privado, si pide además la clave de la ClaveÚnica o las coordenadas de la tarjeta bancaria, o si apura la conversación con plazos que vencen en minutos.

Otra señal frecuente son las aplicaciones descargadas fuera de las tiendas oficiales o con pocas descargas, reseñas genéricas y un desarrollador desconocido. Antes de instalarlas vale la pena buscar el nombre de la empresa, revisar si tiene domicilio en Chile y un canal de atención real, y leer los comentarios más recientes, que suelen advertir rápido cuando algo anda mal.

Pequeños hábitos que marcan la diferencia

Cuando no queda otra que enviar el documento, existen hábitos simples que reducen el riesgo. Uno es agregar una marca de agua sobre la foto indicando la fecha y el servicio al que se entrega, por ejemplo "solo para verificación en tal aplicación", lo que dificulta que esa imagen se reutilice en otro lugar. Otro es borrar la foto de la galería una vez terminado el trámite y evitar guardarla en carpetas sincronizadas con la nube.

También conviene revisar de vez en cuando qué aplicaciones tienen acceso a la cámara y a los archivos del celular, y eliminar las cuentas de servicios que ya no se usan. Si el carnet se pierde o se sospecha que fue usado por otra persona, el bloqueo del documento en el Registro Civil es un trámite rápido que corta buena parte del problema.

Una ley que cambia las reglas del juego

El escenario está por cambiar. La nueva ley de protección de datos personales, que entra en plena vigencia a fines de este año, obliga a las empresas a justificar para qué piden cada dato, a protegerlo y a responder ante una nueva agencia fiscalizadora si lo exponen. Eso no reemplaza el sentido común de cada usuario, pero sí le da herramientas para exigir explicaciones.

Mientras tanto, la regla sigue siendo simple: entregar el carnet solo cuando el trámite lo justifica, por un canal oficial y a una plataforma que explique qué hará con él. Verificar la identidad en internet llegó para quedarse, y aprender a hacerlo bien es tan importante como no darle las llaves de la casa a un desconocido.