Foto: Dos de las tres ambulancias tiroteadas y destruidas por el ejército de Israel. Arriba, iban 15 médicos y paramédicos
El alto comisionado de la ONU para los derechos humanos, Volker Türk, condenó este martes el ataque del ejército israelí contra un convoy médico y de emergencia el 23 de marzo en Rafah (sur de Gaza), que resultó en la muerte de 15 trabajadores humanitarios cuyos cuerpos, enterrados en las proximidades, tardaron ocho días en ser encontrados.
El incidente "genera serias dudas sobre la actuación del ejército israelí durante y después del incidente", señaló Türk en un breve comunicado donde también recordó que los vehículos, claramente identificados como de servicio humanitario, habían sido destruidos.
Los equipos de rescate identificaron entre las víctimas del ataque a ocho paramédicos de la Media Luna Roja, seis rescatistas de la Defensa Civil y un empleado de la ONU.
El alto comisionado austríaco recordó que el personal médico, humanitario y de emergencia "debe ser protegido por todas las partes en conflicto, según el derecho internacional".
"Israel tiene la responsabilidad de proteger a los civiles y garantizar su acceso a servicios básicos de emergencia", destacó Türk, quien recordó que en cerca de medio año de conflicto cientos de trabajadores médicos y de emergencia han sido asesinados.
Türk pidió continuar la búsqueda del miembro de la Media Luna Roja Palestina que aún está desaparecido tras el ataque, así como una investigación "independiente, rápida y exhaustiva" de éste en la que sus perpetradores rindan cuentas.