Oh I'm just counting

Necesitamos una real agenda de seguridad y no nuevas metáforas. Por M. Margarita Indo,Profesora, Presidenta DC Metrop.


Por años el candidato Kast inundó el país con promesas sobre seguridad que lo ayudaron a ganar las elecciones presidenciales en 2025. Nombró una ministra de Seguridad que no tenía Plan, que no funcionó, y terminó cambiandola a los 2 meses y recién ahora después de 5 meses de Gobierno de Kast anuncia una Agenda de Seguridad.

Una revisión somera de los anuncios por cadena nacional, parece otra lista de promesas de campaña y no un Plan serio de un Presidente de la República que lleva ya 5 meses dirigiendo el país. Por ejemplo, no hay medidas que apunten a prevenir que jòvenes no caigan en la droga -que está en la raíz de la delincuencia juvenil-; además , nada dice sobre agilizar el proyecto de ley que da tareas de prevención a los Gobiernos Regionales, que está durmiendo en Senado desde marzo sin ninguna urgencia de la actual administración.

Combatir el crimen organizado y la actividad delictual debe ser prioridad nacional, pero ello significa colocar el foco en medidas prácticas que efectivamente  den más seguridad a las familias; por eso, nos sorprende qué  nada se dija de dotar de más recursos operativos a las policías para el combate en terreno -en los barrios críticos y en las comunas donde los Narcos han avanzado en control de barrios- a la delincuencia; tampoco se menciona dar más recursos para Planes de Seguridad de los municipios en barrios críticos; nada se dice sobre agilizar el proyecto de ley que levanta el secreto bancario y que es la clave para evitar el lavado de activos de las bandas del crimen organizado que ya han penetrado nuestro sistema financiero.

Se requieren más recursos para tener más policías y recursos tecnológicos para combatir bandas más sofisticadas y no se comprometen recursos adicionales para los años que vienen.

La administración Kast sigue apostando al relato comunicacional y eso ya no es suficiente. Proponen una reforma constitucional; que ya contiene en artículo 1º inciso 5 de la actual Constitución que es deber del Estado proteger prioritariamente a la población; ya aprendimos en el año 2022 que los cambios constitucionales no son el camino para derrotar el crimen organizado.

No puede seguirse en el camino de las promesas que no se cumplen como ha ocurrido durante este año; es hora de acordar medidas reales y operativas con el mundo político, con Gobernadores, con GORES mirando las experiencias exitosas que efectivamente han logrado hacer retroceder el avance delictual en otros países, como también aquellas medidas que han fracasado y que han generado más corrupción y cooptación de las FFAA como ocurre con la medida “de Estados de Excepción en barrios críticos” que se proponen en esta Agenda y que genera muchas dudas en expertos y en las mismas FFAA.

No cabe duda de que Chile necesita un Plan de Seguridad y de combate al crimen organizado con medidas prácticas y más recursos fiscales que permitan tener menos miedo en las familias, más recuperación de los espacios públicos en barrios y comunas que hoy viven situaciones de riesgo.

Esas medidas prácticas que la ciudadanía pueda sentir en su vida cotidiana que están ausentes -hasta ahora- en esta Agenda de Seguridad del Presidente Kast.

Parece que volvimos a las metáforas.