El aumento del desempleo a 9,5% producto del estancamiento económico ha generado múltiples efectos, el principal es que generó un espiral de molestia y crítica ciudadana que nuevamente reveló que el gobierno Kast no estaba preparado ni tuvo capacidad para responder con eficacia ante el mayor desempleo.
Mientras el ministro del Trabajo tramitaba un proyecto de ley que debilita el Seguro de Cesantía y no escuchaba las críticas de las y los senadores que alertaban que como se iba a destinar 0,35% de la cotización del seguro a financiar un fondo de Sala Cuna cuando el desempleo a corto plazo aumentaba y el de mediano plazo también; ni tampoco el mismo ministro Rau leyó los informes del INE que mostraban que en los últimos 12 meses los empleos formales se destruían y sólo crecían los empleos formales y por cuenta propia y el tiempo promedio de búsqueda de empleo superaba los 8 meses, el gobierno sigue tramitando en la Cámara un proyecto de ley que debilita el único mecanismo para proteger a las personas en caso de desempleo.
Tampoco el ministro Rau escuchó a los parlamentarios de la Comisión Mixta de Presupuestos que alertaban por la baja ejecución de la inversión pública que al mes de julio llegaba sólo al 25%, con muchos proyectos que estaban asignados para licitarse este año que eran postergados para 2027 sin explicación técnica seria se aplazaron obras públicas generadoras de empleo como el nuevo cuartel de la PDI en Chillán, los CESFAM en San Miguel y San Joaquín, el térmico del Centro de Justicia en Temuco, los corredores para el transporte público en el Gran Concepción, la Biblioteca Regional en Puerto Montt y así mucha inversión pública retrasada para el próximo año.
Y el gobierno insistía en su relato de que la rebaja tributaria generaría una dinámica de inversión y un chorro de nuevos empleos que aún no llegan porque esa reforma no ha sido ni siquiera promulgada, el Ministro de Economía cada 15 días anuncia miles de millones de dólares de inversión -que todo el mundo informado- sabe que esas inversiones se demoran 3 a 4 años en concretarse o sea puro humo comunicacional.
Las encuestas empezaron a mostrar que la mayoría de la población no creía el relato oficial de que “esto es culpa del gobierno anterior” y que el desempleo, la falta de crecimiento y la inflación superaban como prioridad al tema de la falta de seguridad en las calles.
Y el desempleo siguió subiendo a 9,5%, en mujeres llega a 10,4%, en 6 regiones supera el 10% -llegando a 11% en región de Ñuble- y el gobierno -tanto sus ministros Rau y Mas siguiendo vendiendo humo- lo que ya empezó a molestar hasta a sus propios partidarios como la UDI y RN que empezaron a presionar que hubiera un Plan Empleo de acción rápida.
En una ceremonia en La Moneda el Presidente Kast y sus ministros presentaron el 3er Plan de Empleo de estos meses que de nuevo trae mucho humo y poco punch para reactivar la ejecución de la inversión pública.
Veamos, propone “Subsidio al empleo: con un esfuerzo fiscal por $91 mil millones distribuidos entre 2026 y 2027”, pero hoy según los datos INE la creación de empleos formales es baja y la mayoría de los empleos creados en los últimos meses es “por cuenta propia e informales” donde el subsidio al empleador no tiene impacto, lo razonable es impulsar apoyos a los emprendimientos a la cual deben recurrir por ejemplo mucho cesante ilustrado con muchos años de educación que hoy está desempleado por esta crisis laboral.
También se anuncia “la Aceleración de la ejecución de inversión pública en 2026 del MOP y MINVU, para completar el 100% de la ejecución vigente” o sea se repone los recursos recortados que alcanzaron a cerca de $700.000 millones, pero no se informa las obras públicas en regiones que se reactivarán.
Surgen muchas dudas como ¿si las obras retrasadas para 2027 volverán a su cronograma inicial? ¿O serán obras nuevas ligadas a la Reconstrucción y que pueden atenderse de emergencia?. Los $800.000 millones como inyección adicional a diversos ministerios inversores parecen estar ligados a la Reconstrucción de ciudades afectadas por los incendios y el sistema frontal.
Finalmente se anuncian $300.000 millones para FOGAPE que podrían apalancar créditos a empresas pequeñas por 13 veces más de ese monto.
El comunicado del gobierno señala que este 3er Plan de Empleo generaría 100.000 puestos de trabajo para casi un millón de desempleados que están esperando ya muchos meses sin empleo.
El problema del desempleo es complejo, pero ya sabemos que no se resuelve de la noche a la mañana, ni con anuncios de inversiones privadas que demoran en concretarse, que se requiere una inversión pública intensiva en empleo, lo que resulta contradictorio de que a los Gobiernos Regionales le recortarán -7% en inversión regional y otras señales preocupantes para presupuesto 2027.
Acelerar la ejecución de la inversión pública es un requisito clave, pero MOP en estos meses ha demostrado que la figura de un Biministro no ayuda a acelerar esa ejecución, la postergación de inversiones en MINSAL, en Arquitectura MOP, en Poder Judicial son ejemplos claros que la máquina de ejecución en estos 6 meses ha andado muy lenta.
Se requiere más gestión en los ministerios inversores y resulta poco creíble de que de la noche a la mañana generen esos empleos que señalan en el comunicado.
Habrá que monitorear la ejecución de la inversión pública que hasta ahora se ve muy lenta.
Tercer plan de empleo de Kast. ¿Mucho humo y pocas certezas? Por Jorge Múñoz, Cientista Político
