Un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) disparó mortalmente contra Renee Nicole Good, una ciudadana estadounidense de 37 años, en Minneapolis este miércoles 7 de enero, lo que ha despertado la indignación entre la población, protestas y un choque de la versión de las autoridades frente al relato de los testigos y videos que registraron el hecho.
El Gobierno de Donald Trump lo presenta como un acto de "defensa propia" y ha calificado a la víctima de "terrorista doméstica". Sin embargo, para las autoridades locales fue un asesinato y exigen la retirada inmediata de los más de 2.000 agentes federales desplegados en la zona.
Este incidente ha avivado tensiones en Estados Unidos por la agresiva política migratoria de la Administración de Donald Trump, que ha intensificado redadas masivas en ciudades como Minneapolis, causando protestas generalizadas, cierres de escuelas y alertas de la Guardia Nacional.
La muerte de la ciudadana estadounidense Renee Nicole Good el miércoles 7 de enero evoca el asesinato de George Floyd en 2020, ocurrido a solo 1,6 kilómetros de distancia, y ha puesto al país al borde de un nuevo estallido social en un contexto de profunda división política sobre la inmigración y el uso de la fuerza federal.
El gobernador de Minnesota, Tim Walz, declaró el estado de emergencia y puso en alerta a la Guardia Nacional.
¿Cómo se desarrollaron los hechos?
El suceso ocurrió alrededor de las 9:30 a.m. en el sur de Minneapolis, específicamente cerca de la intersección de East 34th Street y Portland Avenue, un barrio residencial y tranquilo que se ha convertido en epicentro de operaciones migratorias por parte de los miembros del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Según informes de la Policía local y testigos, los agentes de ICE, muchos de ellos sin uniformes identificables o con máscaras, estaban concluyendo una redada en un complejo de apartamentos cuando varios vehículos civiles, incluyendo el Honda Pilot gris de Renee Nicole Macklin Good, quedaron bloqueados en la calle debido al caos generado por los federales.
Videos captados por transeúntes y cámaras de seguridad, que se viralizaron rápidamente en redes sociales acumulando millones de visualizaciones, muestran una secuencia escalofriante: un agente con el rostro cubierto se acerca al vehículo detenido en la calzada cubierta de nieve, grita órdenes para que la conductora abra la puerta y tira agresivamente de la manija.
La mujer, visiblemente confundida, inicia un movimiento lento hacia adelante, posiblemente, según las imágenes, en un intento por girar o alejarse del lugar, como afirman familiares y testigos.
Pero un segundo agente, posicionado directamente frente al auto, extrae su pistola y efectúa al menos dos disparos a quemarropa a través del parabrisas, impactando a Renee en la cabeza.
Las imágenes no muestran claramente un intento de atropello; en cambio, sugieren que el vehículo avanzaba a baja velocidad, sin aceleración agresiva.
La camioneta avanza unos pocos metros antes de colisionar suavemente contra dos coches aparcados y detenerse. En los videos se oyen gritos de horror de los testigos: "¡La mataron! ¡Oh Dios, la mataron!".
Médicos y paramédicos en la escena reportaron que los agentes de ICE inicialmente impidieron la asistencia inmediata, alegando "seguridad operativa", lo que retrasó la atención médica. Good fue declarada muerta en el lugar por heridas de bala en la cabeza.
El agente involucrado resultó con heridas menores en la pierna, posiblemente por el retroceso o el impacto y fue dado de alta del hospital horas después.
¿Quién era la víctima?
Renee Nicole Macklin Good era una madre de 37 años, nacida en Colorado y residente reciente en Kansas City (Missouri), donde había fundado un pequeño negocio de artesanías y trabajos manuales.
Graduada de la Universidad Old Dominion en Virginia, era una poeta y escritora reconocida en círculos locales; en 2020, ganó un premio por un poema que exploraba temas de identidad y resiliencia.
Era madre de tres hijos, incluyendo un niño de seis años que viajaba con ella en el momento del incidente. La familia acababa de mudarse a Minnesota en busca de nuevas oportunidades y no tenía antecedentes penales ni vínculos con actividades migratorias o protestas previas.
Familiares y amigos la describen como una persona "amable, extrovertida y creativa", sin inclinaciones activistas extremas.
"Era un ser humano increíble, no una terrorista. Estaba conduciendo y la mataron sin razón", afirmó su madre, en declaraciones a medios locales como 'The New York Post' y el 'Star Tribune'.
"Nada indica que esta mujer fuera objetivo de ninguna operación"
En una grabación posterior en el lugar de los hechos, una mujer que se identificó como la pareja de Good aparece devastada junto al vehículo acribillado, explicando entre sollozos que acababan de llegar a Minnesota con su hijo y su perro y que Good simplemente intentaba girar el auto para obedecer las órdenes.
El jefe de Policía local, Brian O'Hara, reiteró en una conferencia de prensa: "Nada indica que esta mujer fuera objetivo de ninguna operación. Estaba en su auto, probablemente bloqueada involuntariamente por los agentes federales y no representaba una amenaza inminente".
Esta muerte es al menos la quinta vinculada a la intensificación de redadas migratorias ordenadas por la Administración Trump desde finales de 2025, incluyendo casos previos de heridas graves a civiles no involucrados.
La narrativa federal: "defensa propia" y "terrorismo doméstico"
En contraste con los vidos del hecho y las declaraciones de los testigos, la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, defendió vehementemente al agente –cuya identidad permanece en reserva por "razones de seguridad"– como un oficial con más de 10 años de experiencia que "siguió exactamente su entrenamiento" para protegerse y proteger a sus colegas.
En una rueda de prensa en Washington D. C., Noem afirmó que los agentes acababan de completar un operativo exitoso, arrestando a varios inmigrantes indocumentados, cuando un grupo de "manifestantes hostiles" los rodeó, lanzando bolas de nieve y bloqueando el paso.
Según su versión, Good bloqueó deliberadamente el camino, desobedeció órdenes verbales repetidas y "armó su vehículo" como un arma, intentando atropellar al agente en un "acto de terrorismo doméstico". Noem añadió que el oficial resultó herido en la pierna y fue dado de alta tras atención hospitalaria y prometió que ICE "no se retirará" pese a las demandas locales.
Por su parte, el presidente Donald Trump, desde su plataforma Truth Social, describió a la conductora como alguien que "se comportó de manera caótica, resistiéndose y atropellando brutalmente" a un agente, culpando a la "izquierda radical" de orquestar el incidente para sabotear las deportaciones.
