Este viernes se confirmó el fallecimiento de Osvaldo Díaz, destacado y recordado cantante chileno, cuya figura quedó estrechamente ligada a la historia de la televisión nacional gracias a sus presentaciones en Sábados Gigantes de canal13. La noticia generó pesar en el mundo artístico y entre quienes siguieron su carrera a lo largo de varias décadas.
La información fue dada a conocer por el médico Sebastián Ugarte, quien utilizó su cuenta en la red social X para comunicar la partida del artista y expresar sus condolencias. A través de un breve pero sentido mensaje, el profesional despidió al intérprete, resaltando su relevancia dentro de la música chilena.
"Hoy ha partido un gran cantante chileno, Osvaldo Diaz, una de las voces más hermosas de la canción chilena, nuestras condolencias a la familia", escribió el doctor Ugarte, despidiendo a la figura de Sábado Gigante.
La noticia rápidamente se difundió en redes sociales, donde seguidores, músicos y figuras del espectáculo recordaron al cantante por su talento, carisma y el sello que dejó en una etapa clave de la música popular chilena.
La trayectoria de Osvaldo Díaz
Osvaldo Díaz fue reconocido no solo por sus recordadas apariciones en Sábados Gigantes, sino también por ser considerado uno de los intérpretes con mejor voz dentro de la canción popular en Chile. Su talento lo llevó a convertirse en un rostro habitual de la televisión durante los años 70, período en el que la música tenía un rol central en los programas de entretención.
El cantante inició su carrera musical en 1968, en el contexto del movimiento de la Nueva Ola, espacio desde el cual comenzó a forjar un nombre propio dentro de la escena nacional. Con el paso del tiempo, se consolidó como baladista, participando en diversos programas, festivales y espacios culturales, donde su voz y estilo interpretativo marcaron diferencia.
Además, Osvaldo Díaz tuvo un rol relevante en el movimiento del Canto Nuevo, desarrollando parte importante de su carrera al margen de los medios oficiales, lo que le permitió conectar con un público diverso y comprometido con las expresiones artísticas de la época. También fue un duro opositor a la dictadura.
En la memoria colectiva quedaron canciones que marcaron distintos momentos de su trayectoria, como “Ternura” (1968), “Los carasucias” (1976) y “Reflexiones” (1978). A ellas se suman otros temas que reforzaron su legado musical, entre los que destacan “Por favor no te vayas” y “No digas que no me amas” (1993), composiciones que siguen siendo recordadas por sus seguidores y que consolidaron su lugar en la historia de la música chilena.
