Oh I'm just counting

Expresidenta Michelle Bachelet se pronunciará y votará por “En contra” en plebiscito: Prepara diseño público para anunciarlo

Entre medio de clases magistrales en Columbia, Estados Unidos, la expresidenta Michelle Bachelet se encuentra estudiando la propuesta de nueva Constitución de 182 páginas elaborada por el Consejo Constitucional.

En los meses previos, la otrora Mandataria ha estado atenta al rumbo que tomó el nuevo proceso constituyente e incluso en agosto manifestó estar a favor del anteproyecto de nueva Carta Magna que se trabajó en la Comisión Experta y que fue aprobada con votos desde el PC al Partido Republicano. “Yo me leí entero el anteproyecto, no sé cuántos chilenos se van a leer el proyecto que salga, pero yo si fuera algo parecido a esto votaría a favor”, dijo en la ocasión.

El tema es que dentro del oficialismo afirman que las enmiendas presentadas por el partido de José Antonio Kast marcaron un antes y un después en el proceso, afirmando que finalmente quedó una propuesta de Constitución inclinada hacia la derecha. El fin de semana, de hecho, Jaime Quintana llegó a decir que “una Constitución más a la derecha puede ser el detonante de un nuevo estallido social”.

La imposición de la mayoría de la derecha fue advertida por la propia Bachelet. Primero lo hizo con las enmiendas del Partido Republicano, al decir, en agosto pasado, que “no me leí las mil enmiendas, pero hay partes que quisiera mencionar pero para mí son importantes. Yo creo que las mujeres son las que puedan tomar sus propias decisiones, que tienen que tener derecho a decidir, si quieren tener hijos o no (...). Creo que para muchas mujeres serían un retroceso algunas de las enmiendas”.

Luego, en su participación, al mes siguiente, en el encuentro “Diálogo para construir el futuro”, organizado por Icare, reconoció estar “muy preocupada” por el rumbo que tomó el proceso. “Veo que nuevamente, como en una revancha, los legítimos triunfadores en las elecciones del Consejo pretenden imponer su peso para darles señales identitarias a sus electores”, planteó el 13 de septiembre, para luego cerrar con que si la nueva Constitución no es representativa ella estará “marchando por los derechos de todos y todas y de las mujeres”.

Que Bachelet rechace la propuesta de nueva Constitución no es sorpresa dentro del oficialismo, en donde dan por sentada su postura final. Sin embargo, lo que hoy está en estudio es el timing con el que saldrá a anunciar su voto -y si es que efectivamente lo hará-, ya que durante las próximas semanas se encontrará con una agenda internacional copada, según señala un reportaje del diario La Tercera.

Estos días vuelve desde Estados Unidos, pero el próximo 7 de noviembre, por ejemplo, no podrá asistir a la ceremonia en el ex-Congreso en la que se le entregará la propuesta al Presidente Gabriel Boric. Esto porque en esas fechas se encontrará en Uruguay, a propósito de su participación en un seminario de energía y género. Tras ello, y cerca del 20 de noviembre, la otrora Jefa de Estado estará en Brasil.

Lo único que es seguro es que si Bachelet se refiere a la propuesta, esto sería tras el pronunciamiento de los partidos del oficialismo, lo que ocurrirá durante los próximos días. De hecho, su propia colectividad, el PS, será una de las primeras tiendas en marcar una posición.

La estrategia con la que Bachelet saldrá a referirse al cierre del proceso constitucional, en todo caso, aún está en estudio. Un valor a considerar es que, a diferencia de la campaña oficialista por el “Apruebo”, en esta ocasión las colectividades de centroizquierda buscarán evitar los rostros políticos en las franjas de televisión, pues apuntan a un “eje ciudadano”, similar a la estrategia planteada para el referéndum del 2022 por la derecha.

Bachelet, incluso, estuvo en la franja televisiva del Apruebo, en donde se le vio compartiendo un desayuno con mujeres de Quinta Normal.

En todo caso, en el sector creen que la exjefa de Estado puede ser una figura que ayude a movilizar a las mujeres al relevar materias que contiene la propuesta constitucional que, a juicio del sector, significan un retroceso. Por ejemplo, el pasar del artículo de la protección de la vida del “que” está por nacer al “quien” está por nacer. Esto, a juicio de la izquierda, pondría en riesgo la ley de aborto en tres causales.