La selección de Estados Unidos de Mauricio Pochettino ganó por 2-0 a Bosnia y Herzegovina en el Levi’s Stadium de San Francisco y selló el billete para los octavos de final del Mundial del que es anfitriona, en los que se medirá con Bélgica.
Con Pochettino en el banquillo y los goles de Folarin Balogun, expulsado en la segunda mitad y baja en octavos, y de Malik Tillman, Estados Unidos logró la segunda victoria de su historia en una fase de eliminación directa de una Copa del Mundo.
Estados Unidos viajará a Seattle para medirse el próximo 6 de julio con una Bélgica que obró una milagrosa remontada de 0-2 a 3-2 ante Senegal.
Estados Unidos pasó de la euforia por tomar ventaja de la mano de Balogun a la desesperación cuando su delantero se despidió expulsado con roja directa en el minuto 64. Pero aguantó, y acabó celebrando.
Solo fue cuestión de tiempo. Porque Bosnia, en el intento de ralentizar el ritmo del encuentro, cometió otro fallo en salida de balón y esta vez Estados Unidos la castigó. Tyler Adams jugó un balón vertical que, tras dos rebotes en el área de penalti, Balogun aprovechó para sellar el 1-0.
Vivía el mejor momento de forma de su carrera Balogun, pero cuando el partido parecía encarrilado para Estados Unidos, cometió una falta tan involuntaria como peligrosa ante Tarik Muharemovic, al pisarle el tobillo provocando una vistosa torsión. El árbitro lo revisó y le enseñó la roja.
Se asustó Estados Unidos ante unos disparos de Bosnia desde el límite del área, pero en una de sus transiciones consiguió una falta directa desde el límite del área que Tillman transformó con calidad en el 79 para acabar con el sufrimiento.
Fue el 2-0 que disparó la euforia del Levi’s Stadium y que envió a Estados Unidos de vuelta a Seattle para medirse con Bélgica en los octavos de final.
