Lionel Messi firmó una de esas noches que parecen reservadas para las leyendas. Tres goles, aplausos y una nueva exhibición del capitán argentino iluminaron la victoria frente a Argelia.
Sin embargo, cuando el partido terminó, el fútbol mundial no hablaba únicamente de su triplete. Una jugada a los 31 minutos abrió una discusión que todavía divide opiniones.
Todo ocurrió en un forcejeo con el defensor argelino Aïssa Mandi. En la disputa por el balón, el pie izquierdo de Messi terminó golpeando duramente la pantorrilla derecha del rival. El árbitro polaco Szymon Marciniak señaló la infracción, pero no mostró tarjeta alguna. Ni siquiera una amarilla. Tampoco recibió una recomendación desde el VAR para revisar la acción.
Era o no tarjeta roja
Las imágenes comenzaron a recorrer el planeta y con ellas aparecieron las interpretaciones. El exárbitro mexicano Arturo Brizio fue contundente. “Hace una entrada con fuerza desmedida, con el balón a metro y medio, arriba del tobillo, y por detrás, poniendo en serio riesgo la integridad física de su oponente. Esto en buen castellano se llama tarjeta roja”, declaró.
Brizio insistió además en que ni siquiera la amarilla tenía cabida. “Messi tendría que haber sido expulsado. Había todos los elementos para sacar una tarjeta roja y el señor Marciniak no la sacó”, sostuvo.
De acuerdo a los reglamentos del fútbol, un ataque por detras, y que dejó marcados los estoperoles en la pierna del rival argelino, era expulsión con roja directa, pero el agresor era Messi, la máxima estrella de este mundial.
Del otro lado apareció la visión del español Eduardo Iturralde González. “Es amarilla clarísima; le pisa por detrás. No le va a llamar el VAR porque pisa y suelta la pierna para atrás”, explicó.
La misma línea siguió el brasileño Paulo César de Oliveira. “Se trató de una entrada temeraria. Intensidad media. No hubo fuerza excesiva como para merecer una tarjeta roja”, analizó.
El seleccionador argelino Vladimir Petkovic evitó alimentar la controversia. “Todos lo vieron, incluido yo. Después del partido vi las imágenes, pero no quiero hablar mucho al respecto”, comentó.
Así, entre goles y debates, Messi volvió a ser el centro del mundo. Esta vez, no solo por su fútbol.
