Oh I'm just counting

Acusan a Israel de usar la arqueología como arma para expropiar tierras de palestinos en Cisjordania

En lo alto de las lomas, arriba de las columnas romanas de la antigua localidad de Sebastia –en la ocupada Cisjordania–, hay campos de olivos que han sido cultivados durante generaciones por familias palestinas.

Uno de los propietarios, Abu Mudif, informó haber recibido una notificación de que su tierra es parte de un tramo de unas 182 hectáreas que las autoridades israelíes están expropiando para –dicen– proteger y desarrollar un nuevo e importante parque nacional.

Normalmente, los dueños de tierras palestinos reciben poco o ningún pago por la expropiación de terrenos. Y aun si se lo ofrecen, la mayoría lo rechazan porque lo interpretan como un reconocimiento y una legitimación de la pérdida de lo que consideran que es su patrimonio.

Naturalmente, es un ingreso vital que Abu Mudif no puede darse el lujo de perder, pero representa algo más profundo para él.

Abu Mudif cuenta que su tierra es parte de un tramo de unas 182 hectáreas que están siendo expropiadas por las autoridades israelíes.
"Si lo quisiera describir, lo más cercano sería que es como si te arrancaran el alma. No puedo imaginarme sin mi tierra", expresa.

Nahed Sakha es dueño de un restaurante que está amenazado con ser demolido.

Señala que el plan israelí parece querer separar a los residentes palestinos de un yacimiento arqueológico de miles de años de antigüedad y que tiene ruinas significativas del pasado judío, así como de muchos otros períodos, incluyendo el romano, el de las Cruzadas y el del Imperio Otomano.

"El trabajo de restauración ya empezó a la par de las excavaciones", asegura. "Les anunciaron a los propietarios que nadie podrá hacer uso de sus tierras, ni labrarlas".

La Unesco añadió a Sebastia a su lista de Patrimonios de la Humanidad el 25 de julio, dsepués de un procedimiento de emergencia.

La Unesco, la agencia para la cultura y educación de Naciones Unidas, ha manifestado su preocupación sobre la aldea que rodea a Sebastia, que no solo ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad, sino que además fue añadida a la lista de Patrimonio de la Humanidad en Peligro.

La agencia advierte que la amenaza principal que enfrenta el yacimiento es lo que considera "una expropiación planeada y la creación del parque nacional de 'Samaria' (Shomron), que podría dividir la propiedad".

Parado en la vía entre la entrada al estacionamiento de Sebastia a un lado, donde solía estar el foro de la era romana, y las columnas de la basílica al otro, el alcalde de la aldea, Mohammed Azem, observa un montón de basura dejada en las ruinas.

Afirma que los lugareños tienen miedo de bajar a limpiar el área porque podría haber problemas con las fuerzas de seguridad y los colonos israelíes.

La vía en la que está parado divide el yacimiento entre el Área B de Cisjordania, que está bajo control civil palestino y de seguridad israelí, y el Área C, que está bajo total control civil y de seguridad israelí.

La semana pasada, Israel destinó unos US$39 millones para expandir su control de los yacimientos arqueológicos en Cisjordania. Algunos proyectos involucran sitios en zonas administradas por la Autoridad Palestina.

La Catedral de San Juan Bautista/Mezquita de Nabi Yahja es Patrimonio de la Humanidad de la Unesco.

En las ruinas del anfiteatro romano, el activista Alon Arad, que dirige Emek Shave, un grupo israelí que busca garantizar que el patrimonio antiguo de la región permanezca en manos de todas las comunidades, dice que las autoridades de si país han eludido las consultas con los administradores locales y los residentes de Sebastia.