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Jair Bolsonaro recibe el alta médica y vuelve a prisión: Corte Suprema rechaza arresto domiciliario

El expresidente de Brasil, Jair Bolsonaro, volvió a la cárcel en Brasilia luego de recibir el alta médica tras permanecer ocho días hospitalizado, período en el que fue sometido a cuatro intervenciones quirúrgicas.

La Corte Suprema rechazó nuevamente la solicitud de su defensa para que cumpliera la condena bajo arresto domiciliario por motivos de salud.

Bolsonaro, de 70 años, abandonó el Hospital DF Star durante la tarde y fue trasladado bajo un amplio operativo de seguridad hasta la sede de la Superintendencia de la Policía Federal, donde cumple una condena de 27 años de cárcel por su responsabilidad en un intento de golpe de Estado tras perder las elecciones presidenciales de 2022 frente a Luiz Inácio Lula da Silva.

El exmandatario había sido autorizado a salir temporalmente del recinto penitenciario el pasado 24 de diciembre para someterse a una cirugía destinada a corregir dos hernias inguinales. Durante su hospitalización, los médicos aprovecharon de realizarle otros tres procedimientos para tratar las persistentes crisis de hipo que arrastraba desde hace meses, asociadas a complicaciones abdominales.

Pese a los argumentos de la defensa, que alertaban sobre un eventual deterioro de su estado de salud y solicitaban una medida humanitaria, el juez Alexandre de Moraes desestimó el recurso. En su resolución, el magistrado sostuvo que no existen nuevos antecedentes que justifiquen un cambio en el régimen de reclusión y subrayó que el propio equipo médico informó una evolución favorable del paciente.

De Moraes también recordó que Bolsonaro incurrió anteriormente en reiteradas infracciones a las medidas cautelares, entre ellas la destrucción de la tobillera electrónica que portaba mientras cumplía arresto domiciliario, lo que pesó en la decisión del tribunal.

Según los informes médicos, si bien las crisis de hipo no fueron eliminadas por completo, su intensidad disminuyó y el estado general del exjefe de Estado es estable. La sentencia establece que en la unidad policial donde permanece recluido se le garantizará atención médica permanente.

Con la condena ya firme y sin instancias de apelación pendientes, la única vía que podría modificar su situación penal sería una eventual ley de amnistía, actualmente en debate en el Congreso brasileño.