El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, realizó una inesperada y torpe broma sobre el ataque japonés a la base naval estadounidense de Pearl Harbor durante la II Guerra Mundial, provocando una incómoda reacción de parte de la primera ministra de Japón, Sanae Takaichi.
El comentado momento ocurrió este jueves en el encuentro que el mandatario norteamericano mantuvo en la Casa Blanca con la premier japonesa.
Durante la cita, un periodista le comentó al republicano lo sorprendidos que estaban en Tokio por el hecho de que Washington no informara a sus aliados respecto a los bombardeos llevados a cabo en Irán.
“No conviene dar demasiadas señales. Al entrar en acción, y lo hemos hecho con gran contundencia, no se lo contamos a nadie, porque buscábamos el factor sorpresa”, mencionó Trump.
“¿Y quién sabe más de sorpresas que Japón? ¿Por qué no me avisaron de lo de Pearl Harbor?”, bromeó el presidente estadounidense frente a Takaichi, quién sólo atinó a sonreír. “Saben más de sorpresas que nosotros”, agregó.
Cabe destacar que el ataque en la isla de Hawai en diciembre de 1941 no solo llevó a EEUU a entrar en la guerra sino que también fue el ataque que más víctimas estadounidenses en territorio nacional dejó -más de 2.400- hasta los atentados del 11 de septiembre de 2001, que se saldaron con casi 3.000 muertos.
Es, junto con el lanzamiento de dos bombas atómicas estadounidenses sobre Japón, uno de los episodios que Washington y Tokio suelen evitar mencionar en la medida de lo posible en el marco de su relaciones diplomáticas.
El comentario de hoy recuerda a otros episodios similares de Trump con líderes europeos. El pasado enero el Presidente estadounidense dijo en el Foro Económico de Davos que sin la ayuda de EE.UU. en la II Guerra Mundial la gente de esa comuna germanófona de Suiza (país que además fue neutral en el conflicto) y el resto de Europa estarían "hablando alemán".
Durante una comparecencia conjunta con el canciller alemán, Friedrich Merz, el año pasado, Trump también dijo que los desembarcos aliados del Día D en Normandía no supusieron "un día agradable" para los germanos. Merz se apresuró a aclarar que los alemanes celebran el éxito de esa operación, que resultó clave para la derrota del nazismo y para poner fin al conflicto en Europa.
