Oh I'm just counting

AES Andes desiste de proyecto de hidrógeno verde en Chile por US$ 10 mil millones. Se opusieron observatorios astronómicos

AES Andes informó que decidió desistir de la ejecución del proyecto INNA, iniciativa -por US$ 10 mil millones- de producción de hidrógeno y amoníaco verde, tras un análisis de su cartera de inversiones.

La compañía optó por concentrar sus esfuerzos en el desarrollo y construcción de proyectos de generación renovable y sistemas de almacenamiento de energía, en línea con los lineamientos definidos por su matriz en Estados Unidos.

Desde la empresa subrayaron que la decisión no pone en duda el potencial del hidrógeno verde para Chile, ni la compatibilidad del proyecto con otras actividades en la zona, sino que responde a una priorización estratégica del portafolio en función de condiciones de mercado, creación de valor y foco operativo.

El proyecto iba a estar situado en la región de Atacama.

“Si bien INNA es un proyecto absolutamente compatible con otras actividades que se desarrollan en la zona, AES Andes ha tomado la decisión de priorizar sus esfuerzos en el desarrollo y construcción de la cartera de proyectos renovables y almacenamiento de energía, siguiendo el lineamiento de su matriz en Estados Unidos”, dijeron.

La decisión se da en un momento en que la industria se ha ido desinflando a nivel global.
En Chile, pese al impulso político que ha habido, los avances concretos han sido más tímidos de lo que sugieren los anuncios oficiales. Según cifras de la Asociación Chilena de Hidrógeno Verde, a diciembre de 2025 existen 83 proyectos anunciados a nivel nacional, distribuidos entre producción, uso del hidrógeno y manufactura de componentes.

Sin embargo, solo 17 proyectos se encuentran actualmente operativos, y todos corresponden a iniciativas de escala piloto, orientadas principalmente a testear la viabilidad tecnológica y económica del hidrógeno y sus derivados.
 La iniciativa ha generado debate por el impacto que podría tener en el observatorio Cerro Paranal, uno de los centros astronómicos más importantes del mundo.

Así por ejemplo, la Sociedad Chilena de Astronomía emitió una declaración oficial donde afirman que un proyecto industrial de gran escala, INNA de la empresa AES Andes, amenaza con alterar las condiciones que posiciona a chile en el epicentro de la astronomía mundial.

A esto se sumó que durante la campaña presidencial, el presidente electo José Antonio Kast, fue categórico en su rechazo a la iniciativa. “Si queremos ver el tema de empleo, avancemos en Dominga, en proyectos mineros, en lugares donde no contaminen el cielo chileno”, dijo.

Argumentó que los cielos del norte son un activo estratégico.

“Tenemos que proteger nuestros cielos porque es un bien para el mundo, no solo para Chile. Con cielos como los que tenemos nos vamos a hacer famosos a nivel mundial, y la cantidad de recursos que van a llegar a Chile, si respetamos nuestros cielos, pueden ser muchos más que una planta de hidrógeno verde que está en proceso”, dijo.

Según conocedores del tema, la postura de Kast responde a que la industria del hidrógeno verde atraviesa un ajuste significativo de expectativas a nivel internacional, tras varios años de fuerte entusiasmo.

Desde el lanzamiento de su estrategia Greentegra, AES Andes ha incorporado 2.181 MW de generación renovable y baterías en Chile, lo que le ha permitido alcanzar un 70% de su parque energético basado en fuentes renovables.