Un violento robo sufrieron dos monjas de la Congregación Hijas de San José, en un convento ubicado en el barrio Yungay, comuna de Santiago a una cuadra de la casa del Presidente Gabriel Boric.
Dos sujetos armados con cuchillos y armas de fuego, que serían de nacionalidad extranjera, según testigos, saltaron los muros, caminaron por los techos e ingresaron al recinto. Con la finalidad de robar dinero, los delincuentes abordaron a dos religiosas: las amenazaron con los cuchillos en las costillas, las amarraron de manos y pies, y amenazaron con violarlas.
El grave episodio quedó al descubierto en una carta en El Mercurio, enviada por la periodista Eva Lehto, exalumna del Colegio María Luisa Villalón. En diálogo con La Tercera, Lehto señaló que las religiosas, Rosa Elena Bahamondes y Cecilia Muñoz, tienen unos 60 años.
En su proceder, los sujetos cortaron la luz del lugar, por lo que dejaron las cámaras inhabilitadas. Con las mujeres amarradas, los antisociales comenzaron a revisar el convento. De acuerdo a la denuncia de la madre superiora, indicó Carabineros a este medio, se llevaron cerca de $1 millón en efectivo.
“Afortunadamente no se toparon con las demás religiosas, quienes tienen avanzada edad, algunas con alzhéimer y que ya no cuentan con autonomía para desplazarse. Las hermanas que vivieron la situación se llevaron la peor parte y, por supuesto, que están muy afectadas, pues vivieron la mañana más trágica de sus vidas”, se señala en la carta.
Carabineros llegó al lugar y tomó la declaración de las afectadas. Los sujetos se dieron a la fuga y están siendo buscados. La Fiscalía Centro Norte instruyó que el caso sea indagado por la Sección de Investigaciones Policiales de Carabineros.
Carabineros no pudo dar con los delincuentes, quienes habrían escapado la tarde de ese día, “cuando maestros que trabajaban en la congregación identificaron a un sujeto que se sacudía en la calle y que coincidía con las características que había entregado la madre superiora”.
“La delincuencia perdió todos los códigos y los escrúpulos al atacar a estas mujeres. Urge justicia para estas religiosas, así como para todos aquellos que han sufrido a causa de la delincuencia”, cierra la carta.
