Oh I'm just counting

Editorial Cambio21. El gigantesco desplome de Kast en todas las encuestas

Después del "bencinazo" del gobierno de Kast de la semana pasada, se han ido conociendo las diversas encuestas que revelan que la decisión ideológica de traspasarle directamente el alza de precios en los mercados mundiales a los consumidores chilenos -de un solo golpe- ha sido una decisión que le traerá altos costos sociales, políticos y comunicacionales al gobierno a sólo días de iniciar su gestión.

La Moneda no midió que la ciudadanía ya tenía internalizado 35 años de mecanismos de contención de estas alzas externas vía MEPCO o FEPCO o SIPCO, porque siempre en estas décadas democráticas hubo mecanismos de protección a los consumidores que suavizaban el impacto y por eso la mayoría crítica la política de shock de Kast y demanda gradualidad como hubo durante 35 años. 

En los casos más recientes, el presidente Piñera lo hizo con un terremoto y su reconstrucción y el presidente Boric también utilizó el MEPCO, cuando comenzó la guerra entre Rusia y Ucrania y donde el petróleo estuvo ostensiblemente más caro que ahora.

A esta administración, tampoco le funcionó el relato del “Estado en Quiebra”. Primero porque el MEPCO no es un Fondo de recursos que necesita inyección fiscal sino es un mecanismo que baja o sube el impuesto al combustible según sea la situación internacional; porque la gente sabe que mes a mes el Fisco recauda vía IVA, impuestos a la minería, a los combustibles, a las empresas no mineras alrededor de US$ 6.500 millones al mes y que el problema del país es que estos últimos 10 años se está gastando más de lo que recauda; pero Chile no está en quiebra como tan livianamente lo señalaron las comunicaciones del gobierno, lo que incluso fue descartado por la presidenta del Banco Central y por tres ministros del propio gobierno de Kast: Rincón, Alvarado y Quiroz.

La gran mayoría sabe que esta drástica e ideologizada decisión del Ministro de Hacienda traería aparejada, además, un alza de los alimentos, de la cadena logística, del transporte y que afectaría principalmente a la clase media y a las familias vulnerables. 

El ministro de Hacienda mostró una gran insensibilidad, parecido a lo que ocurrió en los 80, en dictadura, en que el costo de los ajustes económicos lo pagaron los más pobres y eso lo rechazan mayoritariamente las familias chilenas, lo que se expresó en las encuestas este fin de semana donde se grafica que la desaprobación del Presidente Kast subió más de 20% post anuncio de alza de los combustibles y otras medidas.

El alza del costo de la vida, de los alimentos se ha convertido en un nuevo problema acuciante para las familias chilenas de clase media y vulnerables las que en su gran mayoría “les alcanza justo para llegar a fin de mes” o “no llegan a fin de mes”, precarización de las clases medias que se agudizará con esta alza brutal de la bencina y del diésel y sus efectos de “segunda ola inflacionaria” que decidió la administración Kast como señal para iniciar su gestión.

Estos efectos están cambiando las prioridades y demandas ciudadanas hacia el gobierno.

Ya no es sólo mejor seguridad en los barrios -donde su performance es deficiente, con una ministra de Seguridad ausente, enredada en una compleja relación con la PDI, importante órgano investigador y donde no se ve una agenda de medidas operativas que se haga cargo de un aumento preocupante de homicidios en la Región Metropolitana-, sino que también es reordenar la economía para capear esta ola inflacionaria que desató con el bencinazo en los alimentos, en los taxis y un sinnúmero de artículos que elevarán la inflación este 2026 y que hizo que el Banco Central señalará que este rebrote inflacionario postergaba su meta de 3% para 2027 y que este año habrá menor crecimiento llegando sólo a un 2%, menor que el año pasado.

Estos episodios no sólo generaron el desplome de la aprobación del Presidente Kast que cae a 34% en Pulso Ciudadano, sino también de los dos ministros responsables de la decisión tecnocrática como el ministro de Hacienda Jorge Quiroz cuya desaprobación llega al 50% y de la vocera Mara Sedini cuya desaprobación llega al 51%, revelando que ellos son la cara de este mayúsculo error político del alza de los combustibles.

Luego de esta alza y para no cometer el mismo error el gobierno se adelanta en aplazar el aumento de las cuentas de la luz que el SEC había instruido para abril, pero lo posterga para julio en medio del invierno y habrán más presiones para que lo postergue.

Es un gobierno que empieza a ceder ante la crítica transversal de que el plan de mitigación es insuficiente y que además fue mal comunicado como lo reiteró la presidenta del Senado.

Ahora sin luna de miel y con una opinión pública molesta, donde gobierno vuelverá probablemente a sostenerse en su 25% de la primera vuelta, lo veremos como reacciona la administración Kast si continúa en sus planteamientos ideologizados o transita a otro camino, donde hay más pragmatismo y más negociación política.