La semana que pasó tuvimos resultados de encuestas relevantes como CEP y CASEN sobre distintos aspectos de la sociedad chilena que motivan fuerte interés porque ilustran las características del Chile actual.
En la CASEN 2022 vimos con satisfacción que la pobreza por ingresos cayó al 6,5%, pero al revisar los datos se puede observar que esto es producto del incremento de los subsidios monetarios que han recibido las familias más vulnerables, en especial en el período post pandémico. El aporte a la Canasta Básica y el Bono de Invierno Chile apoya son subsidios a las familias vulnerables que destacan en 2022 y que no estaban el 2020, pero la noticia más preocupante es que los ingresos del trabajo del 40% más vulnerables retroceden en relación a 2015 mostrando un fuerte estancamiento del mercado laboral de esos segmentos más empobrecidos.
Entonces esta caída de la pobreza es principalmente producto de los subsidios monetarios, que son transitorios -como el aporte a la canasta básica- y debiera asumirse el desafío de mejorar los ingresos del trabajo de los 2 deciles más pobres ya que ahí parece que hay más informalidad laboral y auto empleo que hace que el tema del combate a la pobreza no es una tarea terminada si se quiere mantener estos bajos indicadores.
Generar empleos decentes en los quintiles más pobres parece ser un desafío que deberá abordarse en el futuro inmediato, junto con un mejoramiento sustantivo de la calidad educativa en esos segmentos.
Por su parte, la encuesta CEP muestra un conjunto de datos que habla de un giro al conservadurismo de una parte significativa de la sociedad chilena que empieza a privilegiar valores como la autoridad, la firmeza y la seguridad de las familias. Incluso se observa una visión mayoritaria de que para resguardar la seguridad se pueden sacrificar libertades.
Ejemplo de esto es que un 66% de la ciudadanía “prefiere un gobierno firme, en vez de tanta preocupación por las personas”. En materia de preferencias políticas aumenta a un 38% los que apoyan a los partidos políticos -que siguen siendo fuertemente criticados- y el partido de la ultraderecha Republicanos aparece con 10% de apoyo, cifra que no se veía desde 2009 cuando la DC y RN tenían ese nivel de apoyo en esta encuesta.
La elección del 7 de mayo pasado que mostró a la ultraderecha obteniendo un 35% de la votación está en línea con este sentimiento que observa CEP y que explica esta estrategia UDI de “ser más duro” que Republicanos exigiendo la renuncia al ministro Jackson, retirándose de la mesa previsional y otros gestos que hablan de la posición dura de la UDI para recuperar ese electorado que perdió el 7 de mayo.
También la encuesta revela que junto a la delincuencia, los temas de corrupción se han tomado la agenda de preocupaciones ciudadanas producto del caso Fundaciones donde esta semana cayó la Subsecretaria de Cultura y la Contraloría rechazó por “ilegales” diversos convenios que presentaron Gobiernos Regionales especialmente el de los Lagos.
La aprobación presidencial -a pesar de los casos de corrupción- sigue estando en torno al 27%, consolidándose un voto duro de apoyo al Presidente de la República, pero esto le da poco margen de acción para impulsar sus reformas estructurales como la tributaria y la previsional.
La reforma tributaria ha derivado a un Pacto Fiscal que debe contener diversos pilares que le planteado actores gremiales como la CPC y los gremios PYMES y otros partidos políticos como la DC que insisten que en este contexto un paquete que apunte a una mayor recaudación fiscal -vía reforzamiento de las medidas anti evasión y anti elusión- debe ir acompañado de medidas que aseguren una reactivación de la economía con planes concretos de aumento de producción de litio y cobre y fomento de las energías renovables y un paquete de medidas de probidad que apunte a que tanto los bienes de consumo, como las transferencias de capital y corriente del presupuesto fiscal deben ser concursables y transparentes para evitar las asignaciones directas anómalas que se han conocido vía MINVU y Gobiernos Regionales.
Este diálogo transversal del Ministro de Hacienda para armar un paquete de medidas que anunciaría este lunes permitiría tener una hoja de ruta al Gobierno en materia de mayor recaudación fiscal, programas sociales a financiar, agenda de reactivación de la economía y medidas pro transparencia y pro concursabilidad en los recursos públicos.
Veremos como va a reaccionar esta derecha y ultraderecha ante los anuncios de Mario Marcel que buscan sacar al país del estancamiento y polarización que hemos vivido los últimos años con una agenda de desarrollo que fue construida transversalmente.
Ojalá prime el sentido común en el país y tengamos esa Agenda para que la economía empiece a recuperarse y así empezar a mejorar la vida de las familias chilenas.
Editorial Cambio21. Las encuestas CEP Y CASEN: La fotografía del nuevo Chile
