Oh I'm just counting

Editorial Cambio21. Lo peor no ha pasado...

La explicación política en “off” de los estrategas de La Moneda para reactivar el proyecto que mezcla la ayuda a damnificados con rebaja de impuestos a las grandes empresas -pomposamente llamado “Reconstrucción Nacional” igual como le colocaron en la dictadura a su plan en sus primeros años entre 1973 y 1974- está siendo terminado para presentarlo en el Congreso. 

Este sería un proyecto clave de la agenda del presidente Kast (nos olvidamos que el mandatario es un pinochetista de siempre. Participó como rostro del Sí al dictador para que siguiera 8 años más) es que el chaparrón que significó la caída en las encuestas por el efecto del bencinazo con inflación consiguiente es que ya se habría “estabilizado” la aprobación a Kast en 43% y por tanto, habían tomado la decisión de reactivar el proyecto que rebaja los impuestos a las grandes empresas -a pesar de los consejos de los parlamentarios de ChileVamos que apuntaban a mejorar el plan de mitigación y de apoyo a la clase media- ante el alza de los combustibles.

La Moneda no escuchó ni leyó bien los datos de la calle. En off, los asesores clave del Gobierno de Kast, aseguran que "lo peor ya pasó" por las decenas de errores político-comunicacionesles y de gestión de esta administración.
Todas las encuestas del pasado fin de semana -como Criteria- muestran que la aprobación al presidente Kast cayó 6 puntos en la semana, pasando de un 42% a sólo 36% y la desaprobación a su gestión subió de 46% a 49%; además, la tesis de que el país vive una emergencia sólo lo comparte un 35% de la población.

Incluso se asegura extraoficialmente que la encuesta Black and White -que se publica los viernes en un medio electrónico de derecha- traía números más negativos para la gestión Kast y que explicaría que no fueran difundidas este fin de semana.

Pero la peor noticia que vino desde la opinión de los ciudadanos es que el eje clave e “irrenunciable” de la propuesta gubernamental -según señaló el ministro SEGPRES- que es reducir la tasa de impuestos que pagan las grandes empresas sólo tiene el apoyo del 28% de la ciudadanía, o sea, su propuesta clave no tiene apoyo ciudadano.

La Moneda no asume que el gobierno de Kast es visto claramente -en los distintos segmentos socioeconómicos y etarios de la población- como un gobierno para las minorías de siempre y donde las clases medias quedan abandonadas.

El proyecto que rebaja la tasa impositiva significa una disminución de la recaudación fiscal de US$ 3.000 millones que son transferidos a esos sectores sociales de mayores ingresos y que ponen en riesgo el financiamiento futuro del gasto social en Salud, Vivienda, Educación, Seguridad etc.

Ya en 2023 la Comisión Marfán que integraron destacados economistas como Ignacio Briones, Rodrigo Vergara concluyó que una rebaja impositiva de 1 punto sólo permitía recuperar vía crecimiento económico una décima parte de esa menor recaudación fiscal y por eso, de manera transversal proponían que una rebaja impositiva debía ir acompañada -sí o sí- de compensaciones fiscales, es decir de otras propuestas que permitieran recuperar la recaudación fiscal perdida por la rebaja impositiva.

EL Consejo Fiscal en el Senado la semana pasada señaló que  “cualquier propuesta que incluya baja de impuestos se (debe) evaluar rigurosamente en el marco de la sostenibilidad fiscal”; además, agregó que “es imprescindible construir un diagnóstico común acerca de nuestra situación fiscal actual y, sobre esa base, generar un acuerdo amplio en pos de la sostenibilidad fiscal”.

La sostenibilidad fiscal y la opinión ciudadana recomiendan NO seguir deteriorando la recaudación fiscal y por tanto, esta rebaja tributaria claramente no es buena para el país, como coinciden tanto la ciudadanía como los expertos.

Que la administración Kast siga insistiendo en fórmulas ideologizadas que no tienen sintonía con la ciudadanía ni con los expertos revelan que no tiene clara las prioridades ciudadanas, su corta “luna de miel” refleja esa desconexión con la calle, que pareciera no querer ser asumida en La Moneda.

“Lo peor ya pasó” es otro error político de la Moneda.
El Banco Central en su encuesta sobre expectativas económicas informó que la inflación anualizada -según los consultados- andará en un rango superior al proyectado de 4% -lo que es una muy mala noticias para las familias que viven de un sueldo y que será más difícil llegar a fin de mes- y que el crecimiento proyectado para este año post bencinazo de Kast cae de 2,5% a 2% lo que retardará la creación de empleos.

La Moneda cometería un error político mayúsculo de insistir en una rebaja de impuestos que el 70% de la ciudadanía no comparte; pero parece que la ultraderecha vive -como lo fue en el inicio el frenteamplismo- en una realidad paralela y sobre ideologizada donde no escucha las señales ciudadanas.

El equipo político de Kast debiera reevaluar su diseño legislativo a la luz de estas señales ciudadanas y no insistir en temas en que claramente agudizan su debilidad en la gestión política -como fue su bencinazo- y la falta de conexión que tienen con la calle.

El almuerzo en los salones de La Moneda con sus amigos de la universidad demuestra que la frase "lo peor ya pasó" repetida como slogan por los asesores de Kast es una frase vacía.

Lamentablemente para los millones de chilenos y chilenas, lo peor no ha pasado...