Oh I'm just counting

Editorial Cambio21: ¿Por qué en sólo 115 días, 6 de cada 10 chilenos rechazan al Presidente Kast?

Las encuestas “amigas” de La Moneda como son Criteria y Cadem, (esta última, acaba de firmar un contrato por cerca de 500 millones con el ministerio de Hacienda)  mostraron resultados preocupantes para el gobierno del presidente Kast este fin de semana que debotan un alto rechazo ciudadano a su gestión que oscila  entre 53% a 60% de desaprobación y el apoyo cae a 35%, aunque en otros sondeos, llega a sólo 30% de apoyo.

En los 115 días de gestión de Kast han predominado las malas noticias para las clases medias y sectores vulnerables: No había Plan de Seguridad y el miedo y la delincuencia siguen atemorizando a la mayoría de la población; el bencinazo trajo aparejada una mayor inflación -que este mes de julio se acentúa con un alza de 4,9% de promedio de las cuentas de la luz -que en el caso de las regiones de Los Ríos y Los Lagos alza llega a 22%- y que la única respuesta gubernamental es extender subsidio a las familias vulnerables al 2027, lo que es claramente insuficiente.

Las familias de clase media y vulnerables sienten amenazado su futuro producto de los recortes del gasto social que llegaron a US$ 1.400 millones; pero lo más preocupante para la población junto a la inseguridad, es el incremento del desempleo a 9,4% -donde el desempleo femenino llega al 10,5%-.

El consumo cae, no se ven nuevas oportunidades de empleos tanto en el mundo público como privado, la inversión pública -que siempre juega un rol contracíclico- está paralizada ya que en el MOP y en el MINSAL, las nuevas licitaciones de CESFAM y Obras Públicas se postergan; los Gobiernos Regionales no están implementando nuevos proyectos y sólo están pagando los que viene de “arrastre” del año pasado y en Vivienda los subsidios habitacionales fueron recortados a la mitad y las viviendas y departamentos construidas por el sector privado aún no se venden.

Seguimos viendo una economía estancada, que no “voló con Kast” como anunciaron en enero la ultraderecha en sus días de celebración y hoy a 4 meses de gestión, el 2026 ya es un año perdido porque las proyecciones de crecimiento llegan a 1,4% del rango medio proyectado por el Banco Central ´-lo que es un logro mediocre comparado con el 2,5% de crecimiento del 2025-.

Por su parte, el Gobierno hace anuncios de que se están autorizando nuevos proyectos de inversión y hablan de millones de dólares, pero estos no se concretan, no hay nuevos proyectos de inversión contratando gente, ni tampoco se acelera la ejecución de la inversión pública en MOP, MINSAL,MINVU que son ministerios inversores.

Lo único que se ve es mucha crítica al gobierno anterior. Llevan ya 4 meses gobernando y el ministro de Economía y del Trabajo sólo son comentaristas de las cifras que culminan echándole la culpa -de nuevo-al gobierno anterior.

El ministro del Trabajo anuncia indicaciones a proyecto de Sala Cuna, pero plantea un modelo de financiamiento cuestionable ya que usará 0,35% del seguro de cesantía para financiar este derecho sociaL y por esa vía, pone en riesgo la sustentabilidad a mediano plazo del seguro de cesantía en momentos en que el desempleo crece y se usa más por los cotizantes. Las encuestas muestran que ese uso del seguro de cesantía para financiar la sala cuna no tiene el respaldo mayoritario de la gente.

Después el gobierno anuncia un paquete de medidas que surgen de una Mesa Técnica que apuntan a la precarización laboral con una flexibilización de las 40 horas (permitiendo jornadas de hasta 52 horas semanales), contratos por horas y la eliminación gradual de la indemnización por años de servicio; iniciativas que han generado rechazo transversal del mundo del trabajo por su impacto negativo en los derechos laborales.

Este gran aumento del rechazo ciudadano a Kast y su administración es producto de los malos resultados económicos (tasa de desempleo 9,4%, inflación anualizada en 4.2%, 5 meses de IMACEC negativos) y donde las propuestas gubernamentales sólo precarizan el empleo o sólo favorecen a las grandes empresas y a la gente de mayores ingresos como es el paquete de beneficios tributarios (rebaja tasa de empresas al 23%, la reintegración e invariabiidad tributaria) que significarán una merma de recaudación fiscal de aproximadamente US$ 4.500 millones anuales y con un ministro de Hacienda que se niega a compensar esa caída de recursos fiscales como lo han planteado el Consejo Fiscal Autonómo, los ex ministros de Hacienda y ahora todos los senadores de Oposición.

Un gobierno que sólo se escucha a si mismo y propone ideas que favorecen a una minoría, que deterioran la calidad de vida de las familias de clase media y vulnerables y no cumple la promesa de combatir a la delincuencia y al crimen organizado y que termina en 4 meses perdiendo el apoyo inicial y hoy lo que predomina en la ciudadanía es molestia, decepción y rechazo a sus malas ideas como lo revelan las diversas encuestas que conocemos, donde la propia Cadem, señala que el rechazo al Presidente Kast llega al 60 por ciento, o sea 6 de cada 10 chilenos no lo aprueban o rechazan. Muy lejos está el 58 por ciento que obtuvo el Jefe de Estado en diciembre pasado. Ese apoyo se esfumó en sólo 100 días.

¿Seguirá el desfonde del gobierno y cuando comenzarán a gobernar?

Eso está por verse. Y mientras los chilenos seguirán sus días de angustia, desesperanza y molestia...