Oh I'm just counting

Ingeniera comercial y economista Alejandra Mizala asume rectoría de la U. de Chile con énfasis en la educación pública

La Universidad de Chile vivió una jornada histórica con el traspaso de la rectoría desde Rosa Devés a la académica Alejandra Mizala, quien encabezará la Casa de Bello durante el período 2026-2030 y se convierte en la segunda mujer en ocupar el máximo cargo de la institución.

La ceremonia contó con la presencia de autoridades del mundo político y académico, entre ellas el expresidente Gabriel Boric y la ministra de Educación, María Paz Arzola. En la ocasión, Rosa Devés realizó un balance de su gestión, destacando el compromiso de la universidad con el Plan Nacional de Búsqueda impulsado en el marco de la conmemoración de los 50 años del golpe de Estado y el apoyo permanente a las políticas de verdad, memoria y reparación.

La exrectora también valoró la reconstitución de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECH), afirmando que su retorno fortalece la vida democrática de la institución y reafirma el papel fundamental de la participación estudiantil en la comunidad universitaria.

Al asumir el cargo, Alejandra Mizala manifestó que recibe la rectoría con humildad y un profundo sentido de responsabilidad, destacando que la Universidad de Chile pertenece a su comunidad y al país, y que cada generación tiene el deber de fortalecerla para quienes vendrán en el futuro.

La nueva autoridad universitaria señaló que uno de los ejes centrales de su gestión será el fortalecimiento de la educación pública, la reducción de las desigualdades educativas y el cierre de las brechas de género. En ese contexto, sostuvo que desaprovechar el talento constituye una injusticia y una limitación para el desarrollo, la innovación y el crecimiento del país.

Mizala también subrayó la importancia de promover el pensamiento crítico, el rigor intelectual y la capacidad de distinguir entre evidencia y opinión en un escenario marcado por la sobreabundancia de información y los desafíos que enfrentan las democracias. A su juicio, las universidades públicas tienen la responsabilidad de contribuir al bienestar de la sociedad y al fortalecimiento de la convivencia democrática.

Por su parte, la ministra de Educación, María Paz Arzola, destacó los desafíos que enfrenta la educación superior, entre ellos la adaptación curricular, la sostenibilidad financiera y el trabajo interdisciplinario, expresando su confianza en que la nueva administración mantendrá el compromiso histórico de la Universidad de Chile con el servicio público y el desarrollo del país.