
Por Alfredo Peña R.
Aquejado de un cáncer contra el que luchó varios años, falleció el general ® Víctor Lizárraga Arias, en la foto, exsubdirector y director de la Dirección de Inteligencia del Ejército (DINE), convicto tanto por el asesinato de su camarada coronel Gerardo Huber Olivares, como de otros delitos de corrupción en negocios de tráfico de armas, como los casos Cracia, Fragata y Corea. Estuvo detenido en Punta Peuco, pero cuando enfermó gravemente fue internado el el Hospital Militar.
Lizárraga Arias, es uno de los principales protagonistas del libro de investigación periodística “Sicarios de Pinochet”, escrito por el periodista y escritor Benedicto Castillo.
En conversacióncon Cambio21, el periodista Benedicto Castillo, señaló "que durante el Gobierno cívico militar del general Augusto Pinochet operó una agrupación ilícita organizada por éste y oficiales de su círculo de mayor confianza, acusada de cometer graves ilícitos, como el secuestro y asesinato del coronel de Ejército Gerardo Huber y el tráfico de Armas a Croacia, entre numerosos y diversos delitos, orientados al propósito de su enriquecimiento ilícito del dictador".
En esa asociación ilícita, investigada por el ministro en visita Claudio Pavez, el general Víctor “Vitoco” Lizárraga, jugó un rol preponderante en la ejecución de las órdenes dictadas por el general Augusto Pinochet Ugarte.
El grupo delictivo funcionó en plena democracia, todos oficiales del Ejército en actividad en la época y con Pinochet de Comandante en Jefe del Ejército.
Es más, el coronel Gerardo Huber el día 29 de enero de 1992 y mientras permanecía descansando en el Cajón del Maipo y ya citado para declarar ante el ministro en Visita Hernán Correa de La Cerda por el contrabando de armas del Ejército a Croacia, fue secuestrado desde las cercanías donde descansaba.
El 20 de febrero de 1992, casi 20 días después de su desaparición-secuestro, el cuerpo del coronel Huber fue encontrado en el Río Maipo con un balazo en la cabeza. La primera versión del Ejército es que se había suicidado. Luego de largas y acuciosas investigaciones, dos jueces determinaron que había sido baleado y su cuerpo había sido llevado al Río Maipo.
Uno de los jueces condenó por los delitos de homicidio calificado y asociación ilícita al recién fallecido general Víctor Lizárraga, director de la Dirección de Inteligencia del Ejército (DINE), a un total de 10 años de presidio.
Otros "eliminados" por este grupo
Durante su funcionamiento, "este grupo dictaminó el asesinato de muchos agentes por haberse convertido un peligro para su existencia, porque quisieron revelar las fechorías y graves delitos del clan que encabezaba Pinochet".
Entre los que fueron "eliminados" están: Guillermo Jorquera Gutiérrez, suboficial de la DINE; Guillermo Osorio Troncoso, funcionario de la Cancillería; Gerardo Huber Olivares, coronel de la DINE; Jonathan Moyle, periodista inglés; Eugenio Berríos Sagredo, agente de la DINE; y Blas Meriño, suboficial de Ejército y chofer del coronel Huber".
El investigador señala además que "Igualmente, otros agentes de brigadas de exterminio de la DINE y de la CNI, que fueron sacados del país para eludir a la justicia, sufrieron en carne propia la acción asesina de sus propios camaradas, logrando sobrevivir unos pocos, como ocurrió con el capitán de Ejército Luis Arturo Sanhueza Ros, agente de la DINE, y el sargento de Carabineros Armando Cabrera Aguilar, agente de CNI".
Castillo señala en su libro y a Cambio21 que "gracias al poder y sistema de represión imperantes durante 17 años es que este grupo se desenvolvió con una alta y grave impunidad. Tal fue su poder acumulado que subsistió hasta el año 2008, cuando fue desarticulado por la investigación judicial del juez Pavez".
El error más relevante de esta sociedad secreta fue el hallazgo del tráfico de armas a Croacia -cuyos escalofriantes detalles, traiciones y secretos son revelados en el libro de Castillo.
"Ahí se quebró la lealtad del coronel Gerardo Huber con el general Pinochet y la asociación ilícita, por lo que este criminal grupo decidió eliminarlo físicamente, para evitar que diera a conocer los negocios que había descubierto tanto en el Complejo Químico e Industrial de Talagante como en la Dirección de Logística de FAMAE", señala Benedicto Castillo
Esta situación transformó en un infierno la vida de la familia del oficial. En esta operación, digitada personalmente por Pinochet, actúan decenas de agentes de la Dirección de Inteligencia del Ejército (DINE) y de su brazo ejecutor, Batallón de Inteligencia del Ejército (BIE).
