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Presidenta del Senado presenta proyecto para que padres, tutores o cuidadores respondan por daños graves causados por menores de edad

La presidenta del Senado, Paulina Núñez, presentó un proyecto de ley para proteger a las víctimas, fortalecer la responsabilidad familiar y crear un procedimiento especial ante los Tribunales de Familia para perseguir la responsabilidad civil de padres, tutores o cuidadores cuando niños, niñas o adolescentes causen daños graves a terceros.

La propuesta nace de una realidad que muchas familias, comunidades escolares y barrios conocen de cerca: hechos de violencia, agresiones y daños o conductas reiteradas protagonizadas por menores de edad, donde muchas veces las víctimas sienten que nadie responde y que el sistema llega tarde.

La senadora afirmó que “cuando una familia, un colegio o una comunidad sufre un daño grave, el Estado no puede mirar para el lado, pero la respuesta tampoco puede ser injusta ni automática. Este proyecto busca un equilibrio: proteger a las víctimas, exigir responsabilidad cuando corresponda y acompañar la formación de niños, niñas y adolescentes”.

La iniciativa establece con claridad que no existirá responsabilidad automática de los padres, tutores o cuidadores y, para que exista indemnización, deberá acreditarse judicialmente una infracción concreta a los deberes de cuidado, supervisión, orientación o educación.

Asimismo, incorpora criterios de proporcionalidad, eximentes vinculadas a la debida diligencia parental y la consideración de factores de salud mental, neurodesarrollo o vulnerabilidad que puedan influir en la conducta del menor.

La titular del Senado agregó que “ser padre, madre o cuidador implica una responsabilidad profunda y este proyecto distingue entre quienes cumplen sus deberes y quienes, por abandono, negligencia o falta de supervisión, permiten que se generen daños graves a otros.”

La propuesta también fortalece mecanismos de mediación y justicia restaurativa, promoviendo acuerdos reparatorios, planes de reparación y medidas orientadas a prevenir nuevas conductas dañosas. El objetivo es que la respuesta del sistema no se limite a sancionar, sino que también permita reparar, educar y evitar que estos hechos se repitan.

El texto radica la competencia en los Tribunales de Familia, crea un procedimiento oral y concentrado, fija reglas especiales de prueba y coordinación con causas penales o proteccionales, y establece límites indemnizatorios para evitar litigios abusivos o desproporcionados.

La presidenta del Senado subrayó que “Chile necesita un sistema que proteja a las víctimas, que apoye a las familias responsables y que también ponga límites cuando esos límites han fallado. Este proyecto apunta a una convivencia más segura, más justa y más humana”.

Con esta iniciativa, la Presidencia del Senado busca avanzar hacia una legislación moderna, especializada y equilibrada, capaz de compatibilizar la protección de las víctimas con la responsabilidad familiar y el interés superior de niños, niñas y adolescentes.