Cerca de 30 mil personas se reunieron este viernes en el Estadio Nacional de Santiago, lugar que fue el mayor centro de detención durante la dictadura en Chile, para conmemorar a las víctimas en el 53 aniversario del golpe de Estado que derrocó, un 11 de septiembre, al expresidente Salvador Allende (1971-1973).
“El pueblo elige estos espacios de memoria para conmemorar los 11 de septiembre y hacer una reflexión profunda de la memoria histórica. Tenemos todos los espacios de memoria abiertos para que la gente conozca y circule: hay relatos de exprisioneros, pero también momentos culturales espontáneos”, explicó a EFE Marcelo Acevedo, presidente de la Coordinadora Nacional de Sitios de Memoria.
El Estadio Nacional, que hoy es el principal recinto deportivo nacional y uno de los sitios de memoria más emblemáticos de Santiago, también fue el mayor centro de detención y tortura durante la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990).
Entre septiembre y noviembre de 1973, el centro deportivo se convirtió en el campo de concentración y tortura de prisioneros políticos de la Unidad Popular (UP), la coalición de partidos políticos con la que Allende se convirtió en el primer presidente socialista en llegar al poder a través del voto democrático.
“Hubo una mancha profunda sobre el Estadio Nacional, que está ubicado en el núcleo neurálgico de la ciudad de Santiago; por lo tanto, hay un mensaje de terror de la dictadura al usar este centro como espacio de prisión, tortura y exterminio“, agregó Acevedo.
Alrededor de 20 mil personas estuvieron presas en el Estadio Nacional
Se estima que alrededor de 20.000 personas estuvieron presas en el recinto, quienes permanecieron hacinadas en escotillas, baños y galerías, además de ser sometidas a interrogatorios y torturas. Decenas de ellas fueron ejecutadas allí mismo por militares.
Cincuenta y tres años después, las aceras que rodean al estadio se ven habitadas por personas que encienden velas, se reúnen con guitarras a cantar canciones de Víctor Jara —músico popular asesinado por la dictadura— o dejan allí flores e imágenes con los rostros de detenidos desaparecidos durante la dictadura.
“No queremos que esto vuelva a ocurrir y el pueblo de Chile tiene que estar consciente de lo que fue su pasado para enfrentar su futuro, la memoria le pertenece a todo el pueblo de Chile y no solamente a las personas que vivieron la dictadura”, dijo a EFE Marcela Ahumada, directora ejecutiva de la Fundación Salvador Allende.
Cerca de 30 mil personas conmemoran el 11 de septiembre en el Estadio Nacional a 53 años del golpe de Estado
